10 confesiones

Publicado el 30-07-2010 | Etiquetas: , , , ,

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No me importa cumplir años y siempre me parecieron un poco tontas esas mujeres que renegaban de su edad y se quitaban años. Ahora que soy yo la que ya no va a volver a cumplir 20 nunca más, me descubro a mí misma contestando que tengo 28 años cuando me lo preguntan, y me dan ganas de abofetearme.

Necesito mi ratito personal por la mañana para desayunar antes de vestirme, ponerme al día de lo que ha pasado en el mundo mientras dormía y planificar el día. Sin esa media hora para mí no soy persona. Me pongo la radio (no soporto la tele por las mañanas), un café, unas tostadas y me relajo mientras me pongo al día en pijama y zapatillas.

Como consecuencia de la confesión anterior, cuando llego a la oficina ya voy con el modo escopeta puesto. No tengo que esperar a sentarme, arrancar el ordenador y ver qué me espera hoy: nada más abrir la puerta empiezo a disparar: tú, aquí; tú, allá; tú, encárgate de esto; tú, resuélveme aquello. Creo que el ratito personal de mi gente es antes de que yo llegue a la oficina. Por eso suelo llegar sobre las 9 y media, para darles ese margen.

Soy la única que tiene permiso para tomar café o coca-cola en la mesa de la oficina. Al resto no se lo permito, para evitar que pueda caerse encima de uno de los portátiles. En contrapartida, y para no sentirme una jefa tan odiosa, tienen permiso para salir a desayunar a media mañana y para subir a la terraza o ir a la sala de descanso a tomar una coca-cola cuando lo necesiten.

Soy de esas personas odiosas que hablan con sus animales como si fuesen personas. Mi perra no es simplemente mi mascota: es mi niña o mi princesa. Es más, creo que hace tiempo que olvidó cómo se llama…  Para ella, yo soy su mami, y MiCari es su papá. Es odioso y da grima, ya lo sé. En mi defensa diré que intento no hacerlo en público, aunque en casa hace ya bastante tiempo que cuando digo “Ven Cariño“ no viene mi marido sino la perra.

Ayer me olvidé de poner a grabar el nuevo programa de la Lomana. Sí, quería verlo, no sé si más por ella o por el morbo de cómo intenta convertir al lomanismo way of life a una panda de chonis y canis.

El sueño de mi vida es vivir en un ático con una terraza inmensa donde poner una piscina aunque sea de plástico, sin vecinos cerca para poder tomar el sol en tetas y poderme pasear por mi casa completamente desnuda sin que MiCari se ponga a bajar las persianas de todo el piso como un loco y me asfixie de calor.

Me jode kilos la gente impuntual. Sobre todo porque a mí me cuesta kilos ser puntual, pero me esfuerzo, me esfuerzo mucho. Me parece una falta de consideración tener a los demás esperando, y la gente desconsiderada me carga el hígado.

Odio, y cuando digo “odio” significa ODIO, emparejar calcetines negros. Mis calcetines son de colores cantosos: amarillos, rosas, azules, verdes… rojos no, ahora que lo pienso rojos no tengo ninguno. Y a mi marido se los compro marrones, grises, azul oscuro, de rombos, de rallas… Todos los calcetines negros que trajo de casa de su madre han ido cayendo poco a poco en el fragor de la batalla, y los pocos que aún resisten acabarán cayendo también, no te quepa duda.

Y ya que estamos hablando de odios, que sepáis que os odio a todos los que hoy empezáis vuestras vacaciones.

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6 comentarios

La mayoría de esas “confesiones” te acreditan como una persona absolutamente normal. Según iba avanzando en la lista, iba esperando algo más fuerte, pero nada. Invéntate una confesión realmente vergonzante, porque si alguna vez te interroga el FBI o el Mossad, van a pensar que estás ocultando algo y no te van a dejar en paz hasta que confieses que tienes escondido a Bin Laden en un altillo de tu casa o algo parecido.

uf, comparto demasiadas de tus neuras y tus odios… si hago un día una lista no voy a poner solamente diez! Besotesssssssss

Coincido en muuuchas cosas contigo, excepto en la puntualidad, soy impuntual, y mira que intento llegar a mi hora, pero siempre por una cosa o por otra se me hace tarde, excepto cuando voy a trabajar que llego incluso antes.
Pero claro, es que no es plan de ser perfecta ;PPP

Besossssssssssssssssssssssss

Pues nada, amiga Griselda, te acompaño en el “sentimiento”.
 
Besos de una maia de vacaciones.

Pues no hay nada como ir en pijama al trabajo, para eso es mejor ser autónomo jaja y asi tener vacaciones todos los dias.



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