Autoestima: quererte a ti misma para que te quieran los demás
Publicado el 27-04-2011 | Etiquetas: amor, autoescarnio, autoestima, depresión, matrimonio, Mi Cari
9
Cuando era una adolescente absurda de instituto, leía la Super Pop como quien lee el Oráculo. Y no siempre lo entendía. Por ejemplo, era muy fan de los artículos en los que las divas del medio daban consejos a las debutantes, como consejos para ligar, para parecer más atractiva, parecer más interesante, parecer más sexy, y en esa línea.
Uno de los tópicos recurrentes que leía a menudo en esas listas de consejos para adolescentes perdidas y que en su momento no entendía era el referente a la autoestima: para que los demás te quieran lo primero es quererte a ti misma. Ingenuamente, pensaba que era algo que funcionaba de forma inmediata, si te quieres, te querrán y ya está. En mi defensa tengo que decir que tampoco se explayaban mucho.
Hoy he llegado a la conclusión de que en realidad funciona al revés, que la autoestima no es un red que puedes lanzar y la gente cae capturada a tu alrededor, sino más bien funciona en sentido negativo, como una barrera que hay que derribar. La formulación correcta, simplificando mucho, seria si NO te quieres, NO te querrán.
Llevo unos meses con un bajón importante, y me he dado cuenta de que eso ha influido en que me descuidara en todos los sentidos: no tenía ganas de hacer nada, me dedicaba a vegetar en el sofá compadeciéndome de mi miseria; no tenía hambre y mucho menos ganas de cocinar, por lo que me dedicaba a picar guarrerías a deshoras, he ganado unos cuantos kilos que se han colocado en los sitios más inapropiados, estoy en muy baja forma, peor incluso que cuando estaba dolorida con la ciática; de comer tanta porquería, tantos fritos y tanta grasa, tengo una piel horrorosa, hasta han empezado a salirme granos; tengo el pelo apagado y sin brillo, y ya el colmo es que ha empezado a salirme caspa; me miro al espejo y me veo gorda y fea, no tengo ganas de arreglarme ni de vestirme, así que me paso el día en casa en chandal o en pijama, atiborrándome de guarradas y viendo la tele sin ganas de nada. Solo me falta la batamanta para completar el cuadro.
Soy una puta vacuna contra la lujuria.
En esas condiciones, ¿quien me va a querer? Que recupere mi autoestima no me garantiza nada, pero seguir en este estado no me va a ayudar.
Y es un estado que se retroalimenta, salir del círculo vicioso no es fácil: tiene que haber algo que te motive. Que volvamos a estar bien, que nos hayamos dado una nueva oportunidad, que las cosas en casa vuelvan a estar tranquilas y haya vuelto el cariño y los momentos bonitos hayan sustituido a las miradas de rencor… Todo eso es una motivación estupenda para sacudirme las telarañas y volver a ser la que era.



Estoy totalmente de acuerdo en que si no te quieres no te querrán. Las etapas de ansiedadascodemivida son lo peor, porque te metes en un bucle horrendo en el que cada vez te ves peor, y tienes menos ganas de cuidarte y te ves peor y así sucesivamente. Ponte las pilas y súbete a unos tacones. Las cosas se ven un poco diferentes cuando tú misma te sientes bien. Espero que todo vaya mejorando, me alegro de que las cositas estén poco a poco más mejor y como has dicho, volverás a ser la que eras. ¡Pelirroja sexy, por el amor de un pollo, no hay mal que cien años dure! Un beso graaaaande
Que razon tienes!.
Que estes monisima y te ames a ti misma no hace que los demas necesariamente te amen, pero si te das asco, es muy probable que si se lo des tambien a los demas.
Que dificil es todo!
Bien se lo dificil que es salir de ese circulo vicioso de autoescarnio y dejadez, pero es la unica manera de salir.
Date una ducha, ve a la pelu o arreglate un poco, ponte lencería sexy y seguro que te sientes como si por fin pudieras con el mundo. Aunque solo dure un rato hoy, mañana puede que dure mas…
A mi me funciona!
La gente pasa de malos rollos. La gente que tiene éxito social es la que contagia el buen rollo y te hace sentir mejor. Es así de simple. Más vale que cambies tu actitud o te quedarás sola, o en el mejor de los casos, con la familia.
Asume tu responsabilidad. Ser positivo parece un estado natural pero no es así. Esfuérzate y verás como lo puedes hacer. Al final todo el mundo obtiene lo que realmente (inconscientemente) quiere.
[...] 3. Tengo la autoestima por los suelos [...]
[...] 15. Cuando me voy a poner los zapatos apoyo el culo en la pared, llevo el pie izquierdo hacia la rodilla derecha, cojo el zapato derecho, me doy cuenta de que me he equivocado de pie, y cojo el zapato correcto. Todos los días. Varias veces al día. A veces me paro a pensar, intento coger el zapato correcto, o cambiar de pierna, pero no hay manera, siempre lo hago al revés. La única forma de que no me equivoque es metiendo el pie directamente en el zapato sobre el suelo, pero no me gusta porque aplasto la parte de atrás y se deforman. Sospecho que algo no marcha bien dentro de mi cabecita, y no tiene nada que ver ni con esto ni con esto. [...]
[...] Recuperar la autoestima perdida. Eso sé por experiencia que va a ser más difícil, al menos en una primera fase. Sé que me [...]
[...] mejorar la autoestima es una asignatura que tengo pendiente lo tengo claro desde hace bastante tiempo. Y que hay todo un negocio montado detrás de que las mujeres nos mantengamos con la autoestima [...]
[...] La soledad de una pareja que ya no se dirige la palabra, el frío en la cama, la distancia al cruzarnos por el pasillo, el hacer cada uno si vida por su cuenta… Toda esa soledad concentrada duele, pero lo que más se echa de menos es el contacto humano, el roce… esa carencia es un dolor sordo, físico, que te mina las defensas y te hunde la autoestima. [...]
[...] me paso las tardes aburrida, leyendo, viendo la tele y comiendo porquerías. Ideal para la autoestima, vamos. Ni siquiera me apetece ir al parque y pasar los lunes al sol porque no para de llover y el sol ni [...]