Decía que quería volver

Publicado el 17-05-2012 | Etiquetas: , , , , , , ,

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Pero que necesitaba tiempo para estar solo, no sabía cuánto. Y cada día que pasa yo me desespero más en esta angustia, en esta ansiedad, en este no saber qué pasará.

Le echo de menos, y me duele esta situación. El dolor, en lugar de ir a menos va a más. Quizá porque él cada día que pasamos separados se siente mejor. Ya son 4 noches las que ha pasado fuera de casa, y cada una se me ha hecho más dura que la anterior.

Él parecía tener muy claro que quería volver, aunque no sabe cuando. ¿Y tengo que esperarle indefinidamente? ¿Quien soy yo, Penélope? ¿Y si el daño que me está haciendo es demasiado grande como para perdonarle sin más cuando entre por esa puerta cargado con las maletas que se llevó? ¿Y si no soy capaz de olvidar que me ha dejado sola cuando más le necesitaba? ¿Y si no puedo volver a confiar en el compañero que elegí para toda la vida? ¿Y si ahora que estoy pasando lo más duro de una ruptura, vuelve y todo vuelve a ser como antes de marcharse? ¿Se le puede romper el corazón a alguien indefinidas veces o hay un límite, una a partir de la cual dice “¡BASTA!”?

Hace unos días lo más importante para mí era que volviese a casa, lo demás me daba igual. Ahora el daño que me está haciendo es tan grande que ya no me da igual todo, ya no me compensa simplemente con que vuelva.

Si decide volver, que ya ni eso tengo claro, no sé cómo reaccionaré. Igual como una idiota le echo los brazos al cuello y se lo perdono todo, como siempre hasta ahora. O igual no, igual el daño que me ha hecho es demasiado grande como para seguir aguantando y perdonando. O igual el sufrimiento pasado durante esta separación me hace lo bastante fuerte como para no querer volver a pasar por lo mismo dentro de unos meses: si ya he quemado las primeras etapas, que son las más duras, ¿para qué volver atrás y sufrir otra vez lo que ya he padecido?

Hasta ahora siempre se lo he perdonado todo, pero esta situación me viene muy grande, no sé si podré no creo que pueda olvidarlo como hasta ahora y hacer como si no hubiera pasado nada.


¿Por qué dicen “es malo” cuando quieren decir “a mí no me gusta”?

Publicado el 10-05-2012 | Etiquetas: , , , , , , , , ,

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AVISO: post incendiario y con mala baba. Más de lo habitual, quiero decir.

No suelo ir a los blogs de los demás a trollear. Es posible que no estemos de acuerdo en algún post, y cuando pasa y me apetece comentar suelo hacerlo con argumentos. Es probable que, en ese caso, mis argumentos no te gusten, pero intento exponerlos con respeto y educación. Este caso no es una excepción: He sido educada, respetuosa y he argumentado en un blog ajeno, pero a pesar de haber escrito más de 200 palabras argumentando mi postura me han acusado de “no saber dialogar” y han borrado mis comentarios. Soy de la opinión de que cada cual se retrata con sus palabras y con sus actos, pero esta es mi casa, el tema me interesa y me motiva a escribir, y ha llegado el momento de dejarse llevar. En mi blog puedo ser todo lo cafre que me de la gana, porque para eso es mi blog y me lo follo cuando quiero.

[DESBARRE COMPLETAMENTE PERSONAL Y PRESCINDIBLE]

Que a una persona adulta haya que explicarle la diferencia entre realidad y ficción hace pensar que la edad mental de esa persona no se corresponde con la de su DNI. Pero si recuerdas que es la misma persona que pretende que “tiene experiencia y sabe de la vida” porque a las personas de su entorno “les pasan cosas”, pues ya queda todo bastante más claro. No solo pretende que la experiencia se obtiene por contagio como la varicela, sino que además tiene la edad mental de un niño de 8 años.

Por si esto no fuera suficiente, lo más vergonzoso de todo es que esta persona tiene autopublicado mediante Bubok un libro dando consejos sobre como vivir según sus valores y su moral cristiana ultraconservadora, rollo autoayuda, que se titula Mi gran secreto de la felicidad. Esto en sí no tendría nada de extraño si no fuese porque en el blog dice que lleva tomando antidepresivos y ansiolíticos desde hace un año. Vamos, un fraude en toda regla: su gran secreto de la felicidad no son ni unos valores cristianos ni un estilo de vida sencillo, su gran secreto de la felicidad es la receta para una droga legal. ¡Así, cualquiera! Si hay algo con lo que no puedo es con la hipocresía. Yo seré cínica, pero honrada.

[FIN DEL DESBARRE PERSONAL]

Después de la introducción más larga de la historia, vamos al tema: la censura. Hay cosas que me encienden, y una de ellas es la censura. Que otra persona pretenda tener autoridad moral para decirme lo que “es bueno” o “no es bueno” que vea, que lea o que escuche, me enciende. Hay gente a la que le gusta el heavy metal, gente a la que le gustan los Beatles y gente a la que le gusta la música clásica. Y no consiento que ninguno de esos grupos pretenda decirle a alguno de los otros que la música que escuchan es una mierda y que tendría que estar prohibida porque “no promueve valores positivos”. Y me la sudan lo que cada cual considere valores positivos, porque es algo subjetivo: el que escucha los Beatles le dirá al que escucha música clásica que es escuchar a Wagner y le entran ganas de invadir Polonia; el que escucha música clásica le dirá al heavy que si escucha a Marilyn Manson no podrá evitar coger una motosierra y emular la matanza de Texas; y el heavy les dirá a los otros dos que son unos moñas sin-sustancia. Porque los “valores positivos” son algo subjetivo.

Me dan por saco los padres que pretenden que a sus hijos los eduque la tele. A sus hijos y a todos los demás, por extensión, porque como la tele la vemos todos para que sus dulces niños no se traumaticen, a los demás que nos jodan. Pues mira, no: ya soy mayorcita para elegir el ocio que consumo y no consiento que nadie me diga las pelis/series/libros/teatro/exposiciones/videojuegos/whatever que puedo o no puedo consumir. Intolerancia es permitir solo aquello que te gusta A TI.

Todo esto viene a cuento de la exportación de la serie Física o Química al mercado americano, pero me podría valer igual cuando asociaciones de padres pretenden cancelar la emisión de Skins en USA, censurar la teta de Janet Jackson en el intermedio de la Super Bowl o cualquier otra gilipollez. Estoy de acuerdo en que Física o Química no es precisamente una obra cumbre de nuestra cultura, pero tendrá su público, digo yo. Que cada cual arree con sus valores personales, pero que pretendan imponérmelos o limitar mis opciones a lo que a ellos les parece bien me cabrea.

En concreto en cine, televisión y videojuegos existe la calificación por edades, que da una idea orientativa a los padres de si los contenidos son o no apropiados para cierta edad. Pero los valores han de inculcarlos los padres, no la televisión. Yo soy una cursi a la que le gustan pedorreces como Sentido y Sensibilidad, pero no por ello creo que haya que meter en la cárcel a la gente que disfruta con La Jungla de Cristal, porque somos adultos capaces de diferenciar entre realidad y ficción. Y si alguien no es lo bastante maduro como para apreciar la diferencia, es su puto problema, no el mío.

Que el entretenimiento debiera promover valores positivos es de esas cosas que sobre el papel parecen una buena idea, como el comunismo o los pantalones pitillo. No lo es. Se empieza prohibiendo Física o Química porque transmite valores negativos, y rodando por la pendiente abajo nos encontramos con que los Lunnis fomentan la homosexualidad, los helados Frigo incitan al lesbianismo, en Farmacia de Guardia se daba una imagen positiva de la prostitución que podría animar a las niñas a hacerse putas, y los payasos del circo promueven el acoso escolar. ¿Dónde está el límite? Dicen que el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones.

¿Y las noticias? ¿Promueven las noticias valores positivos, acaso? ¿No están llenos los informativos de salvajismo, muerte, caos y destrucción? Y tienen el plus de que se trata de casos reales, no ficcionados. ¿Prohibimos las telediarios?

Y ya puestos, hablemos de la Biblia. ¿Promueve la Biblia, y en concreto el Antiguo Testamento, valores “positivos”? Porque hasta donde yo sé, está repleta de historias sobre asesinatos, fratricidios, parricidios, hermanos que matan a hermanos, hijos que matan a padres, padres que matan a hijos, sexo descontrolado y salvaje, ofrendas rituales a dioses repletas de sangre (de animales y humanas), traiciones, venganzas violentas, etc. Vamos, yo diría que no es la clase de literatura que fomenta “valores positivos” precisamente, y se la enseñan ¡a los niños! ¡Antes de los 9 años! Con chantajes como “si haces la comunión te harán muchos regalos y te vestirás de princesa” les obligan a leer un libro violento plagado de historias que podrían inspirar a Stephen King. ¿Y eso les parece bien? ¿En serio?

vía crucis en el campo
Creative Commons License Photo Credit: Rafa Merelo Guervós via Compfight

Y todo esto viene por esa intención absurda de tener a los niños protegidos en una burbuja, completamente aislados del mundo y sin contacto con la realidad. Que no descubran el sexo, no vaya a ser que quieran probarlo. Que no sepan que existe la homosexualidad, no se nos vaya a hacer el niño bujarra. Que nadie le hable de drogas, no vaya a ser que se nos convierta en un yonki. Pues tengo noticias: existen el sexo, la homosexualidad y las drogas, y mantener a los niños alejados de la información es una mala idea. Porque el ser humano es curioso por naturaleza y va a querer experimentar por su cuenta, y si no tiene información fiable será mucho peor. Te digo más: en cuanto se de cuenta de la primera mentira, todo el andamiaje de credibilidad se va a tomar por saco. Les hemos repetido hasta cansarnos que se empieza por un porro y se acaba enganchado a la heroína, que en cuanto prueban el primer porro (porque lo probarán tarde o temprano) descubrirán que no es para tanto, y les habrás robado la información real sobre los peligros de la marihuana (que también los tiene, como los tiene el tabaco, el alcohol, el café o el chocolate). Y es probable que entonces se combinen la curiosidad innata, el morbo de lo prohibido, la sensación de que en realidad no es para tanto y los padres exageraban, y la falta de información sobre los peligros reales: un cóctel peligroso. ¿Y por qué no van a pensar que, si les hemos mentido con eso, en qué más les habremos mentido? A lo mejor también es mentira que si te haces pajas te quedas ciego. A lo mejor también es mentira que dando un morreo a un chico te quedas embarazada. A lo mejor también es mentira que si te tomas una de esas pastillas de colores se te puede ir la pinza. A lo mejor también es mentira que la primera vez pueda coger el SIDA. A lo mejor también es mentira… ¿y dónde parar? ¿Cómo van a saber diferenciar entre lo que es verdad y lo que es mentira? ¿Por qué van a confiar, una vez que se han dado cuenta de que les han estado engañando?

Y es que hay que decirlo ya: me toca los cojones que un grupo de marujas amargadas con la edad mental de un niño de 8 años se crea con derecho a decirnos a los demás el ocio que podemos consumir y el que no. Que se crean por encima de los demás, que pretendan imponer su moral o sus gustos particulares con argumentos como “es malo”, “es perjudicial”, y ya la rehostia, “exporta mala imagen de España”. Eso se llama intolerancia. Si no te gusta, pues que tus hijos no lo vean, es así de sencillo. Si no eres capaz de transmitirles a tus hijos unos valores “positivos” a partir de los cuales filtren lo que ven en televisión, no me vengas a tocar las pelotas a mí limitando mis opciones. Si no sabes educar a tus hijos y tienes que recurrir a la censura y a la mentira, eres un peligro para ellos y los asistentes sociales te deberían retirar la custodia, por su propia seguridad. Si no eres capaz de diferenciar entre realidad y ficción, no deberías tener derecho a voto, no te digo ya a decidir sobre los contenidos culturales y de ocio que consumen los demás.

Que esa persona además pretenda que no se puede dialogar conmigo y borre mis comentarios, bastante más educados que este post y de lo que la propia persona merece, no hace sino constatar la intolerancia de esa bloguera y que YO TENÍA RAZÓN. Podría haberle dicho que es una fascista censuradora, y en cambio me he esforzado en escribir en los comentarios una versión educada (¡y resumida!) de los que he expuesto aquí. Y lo ha borrado así como los comentarios anteriores, y ya no me permite comentar más en su blog. Es uno de esos deliciosos momentos de “defina ironía” que tanto me gustan :)

Y sí: este blog tiene por lema “con propósito de molestar”. Y también “Blanco y en botella”. Porque digo las cosas claritas y porque la verdad molesta.


Disparando a todo lo que se mueve

Publicado el 20-04-2012 | Etiquetas: , , , , ,

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Después de un mes en paro, ya ni discrimino: me estoy apuntando a todas las ofertas que aparecen, aunque sean en A Tomar Por Culo City. Me da igual, si está dentro de la provincia ya me buscaré la vida para llegar. He hecho un curriculum piltrafilla en el que rebajo mucho mis funciones y mi experiencia laboral: es la única forma de meter la patita en trabajos que requieren empleados y no directivos. Le he pasado la lija al curriculum, me he quitado como 10 años de responsabilidades de encima y ahora me estoy apuntando a ofertas de administrativa, secretaria, recepcionista. Está siendo una regresión curiosa, esto de volver a los 20 años.

Me descojono cuando en el formulario de aplicación de candidatos preguntan “¿Qué es lo que más te ha atraído de nuestra oferta?” o “¿Qué es lo que más te interesa de la oferta?” Las respuestas son la bomba: Trabajar para una compañía de prestigio, no te jode. O no, no, no, mucho mejor: incorporar un puesto de responsabilidad a mi curriculum. Manda cojones. A ver, seamos serios: lo que más me interesa de tu oferta es que es una oferta de empleo, que puedo hacerlo con los ojos cerrados y pagáis (normalmente, mal) por ello. Punto. ¿Que quieres que te haga la pelota y diga que tu empresa es la más chachiguay y que me interesa trabajar para vosotros porque sois así de molones? Pues vale, tronco, lo que tú digas. Pero si la empresa de al lado tiene una oferta similar, me voy a apuntar también. Como si estuviera el panorama como para ponernos estupendos, que ya somos más de 5 millones de parados. Como para discriminar estamos, panda de absurdos.

Aunque solo sea por una mera cuestión estadística, digo yo que si me apunto a cientos de ofertas, alguna por narices tendrá que salir.

Sí, estoy desesperada y no me avergüenzo de confesarlo.


Mis traumas infantiles #2: Ir a coger caracoles

Publicado el 17-04-2012 | Etiquetas: , , , , ,

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Estos días de lluvia paseando a Pitufi por el parque, con la tierra plagada de asquerosas lombrices, me ha recordado una actividad con solía hacer con mis abuelos cuando era pequeña después de llover: ir a coger caracoles. Es asqueroso, lo adiaba y lo sigo odiando, y si algún día tengo hijos juro solemnemente que nunca les someteré a semejante tortura.

Snails
Creative Commons License Photo Credit: Francisco Antunes via Compfight

Los caracoles son unos bichos repugnantes que te dejan las manos llenas de babas, que hay que cocer para “limpiarlos por dentro” (traducción: sacarles toda la mierda de sus intestinos cuando se cagan de miedo ante la perspectiva de una muerte segura) y después se supone que son un manjar delicioso cocinado en salsa, pero a mí me parece una marranada de altura.

Aún sigo traumatizada porque mi familia me obligara a esa práctica tan horrible. ¿Ir con los niños a coger caracoles después de la lluvia? ¡NO, NO y NO!


Nuevas comedias que recomiendo

Publicado el 09-04-2012 | Etiquetas: , ,

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Esta ha sido la temporada de las comedias, cosa de la que me alegro porque yo soy poquito de dramas, que para dramas ya tenemos bastantes en nuestra vida diaria. Y hay algunas muy sencillotas pero que me han encantado y que por eso os las recomiendo. AVISO: tienen mucho de pedorrez, luego no digáis que no estáis avisadas.

Awkward es una serie de la MTV, lo que ya de por sí os debería decir muchas cosas. Típica serie adolescente de instituto, donde la protagonista es sexualmente activa, toma precauciones y, ¡oh dios mío!, no tiene que confesarse por ello. Disfruta del sexo con su follamigo, pero quiere algo más, y tampoco se queda embarazada en el primer e insatisfactorio polvo de su vida por no haber recibido educación sexual de sus beatorros padres, como en otras moñeces de ABC Family que-yo-me-sé y que, ahora que lo pienso, en su momento también fue exterminada del disco duro en el cuarto capítulo.

No, Jenna es una adolescente sexualmente activa que disfruta de su cuerpo y quiere hacerse valer, con unos padres que beben, fuman porros, y la animan a montar fiestas y disfrutar de la vida. Tiene dos amigas que están piradas y una archienemiga que es lo mejor de la serie: una animadora cruel y pasada de kilos. Awkward vale la pena para no tomársela en serio. Como deben ser las comedias.

Suburgatory, o en castellano Fuera de Lugar, es una serie de ABC Family (de vez en cuando les sale alguna bien, aunque creo que casi sin querer) y cuenta la vida de Tessa, una adolescente pelín cínica y resabiada a la que su padre divorciado saca de la glamourosa Nueva York y se la lleva a vivir a las idílicas afueras cuando encuentra en el cuarto de su hija una caja de condones. En las afueras de la ciudad que nunca duerme todo resulta ser falso y acortonado, y más que tranquilo aburrido.

Lo mejor de la serie, sin duda, son los personajes de Dallas y su hija Dalia, incapaz de cambiar la expresión de asco por muchos capítulos que pasen; Lisa, la amiga que lleva escrita una gran L de loser en la cara; y el cargante Noah, amigo del padre y absolutamente abofeteable cada vez que abre la boca. La insoportable vecina Sheila también se las trae.

Y una comedia adulta: Whitney. Típica comedia de parejas y guerra de sexos, con parejas de lo más atípicas. Como Friends pasadísimos de rosca. Lo mejor para describirla es ver sus carteles promocionales: quien inventó el sexo mañanero se olvidó del aliento mañanero; las mujeres son como ninjas emocionales: “estoy bien” significa “te voy a dar una puñalada en el cuello”; o el tratamiento del silencio: ¿castigo o recompensa? Con estos mimbres, creo que no hace falta que decir mucho más, ¿no?

whitney serie cartel 3

Y por último, una serie que no sé si recomendaros porque tengo muchas dudas sobre ella. No está mal pero tampoco es como para tirar cohetes. Me refiero a 2 Broke Girls, o Dos Chicas Sin Blanca. Una comedia sobre una pija pijísima y una camarera sin un duro y un poco choni que son compañeras de trabajo y se han marcado como objetivo ahorrar para abrir una especie de pastelería. No tiene mala pinta pero aún no me he acabado de formar una opinión. Solo sé que me molesta que en el doblaje utilicen la palabra “vagina” cuando hay docenas de palabras para decir lo mismo sin sonar como mi ginecólogo. Y sí, no puedo evitar acordarme de Aída en 7 Vidas y el famoso “no tengo el chichi pa’ farolillos“. Por poner solo un ejemplo.

2 broke girls

Tenéis que verlas porque yo lo digo y mi palabra es ley. Ya estáis tardando.


¿Pero por qué no llaman?

Publicado el 05-04-2012 | Etiquetas: , , , , , , ,

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Nada menos que en 10, ¡diez! ofertas de empleo en las que han marcado mi candidatura como “incluida en el proceso”. Es decir, han leído mi curriculum y les ha gustado lo suficiente como para seguir viva en el proceso de selección. Es el paso previo a la entrevista de trabajo: envías tu curriculum, lo leen y o bien lo dejan pendiente (leído) o bien toman una decisión: o lo descartan o sigue en el proceso, y se supone que a partir de aquí te mandan un e-mail o llaman, conciertan una entrevista y vuelven a tomar una decisión, o te descartan tras la entrevista o sigues en el proceso. Vamos, esto lo conocemos todos los que alguna vez hemos hemos entrado en el proceso de búsqueda de empleo.

He disparado a todos los niveles de sueldo y a todos los grupos, con curriculums adaptados a cada uno y con el sueldo oculto tal y como Mi Cari me recomendó. Hasta he enviado algunos curriculums para ofertas de administrativa y de recepcionista, de las que me han descargado en cero coma, obviamente.

Diez ofertas en las que han leído mi curriculum, y les ha gustado. Bien. Y entonces ¡¿por qué coño no me llaman?!


Otra oportunidad perdida

Publicado el 03-04-2012 | Etiquetas: , , , , , ,

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Ayer tuve una entrevista de trabajo, la segunda desde que estoy en paro. No me quejo, algo de movimiento hay aunque menos de lo que me gustaría.

Me inscribí en la oferta porque creía que encajaba con el perfil que pedían. La puta manía de pedir más de lo que necesitan, y ya son ganas de hacer perder el tiempo a la gente. Pedían alguien que abarcara mil cosas, pero en realidad solo querían un experto en una.

Por explicarlo con un ejemplo que se entienda: si estuviéramos hablando de un bar, yo puedo servir copas, atender el comedor, llevar la cocina, coordinar al equipo de camareros, organizar los turnos, pelearme con los proveedores y hacer algunos unos cócteles sencillitos. Lo que viene siendo una profesional polivalente y multifuncional acostumbrada a gestionar y a liderar equipos. Y lo que ellos buscaban es un barman experto en coctelería. ¡Coño, pues dilo! Porque yo puedo hacer algunos cócteles, mientras no me saques del gintonic-mojito-margarita-caipirinha todo irá bien, pero en cuanto el cliente pida algo más sofisticado ya la hemos cagado…

Es esa manía de ampliar las ofertas incluyendo todo lo que querrían, pero en lugar de ponerlo en “requisitos deseados” o indicar que “sería un plus” o algo por el estilo, no, lo meten todo en “requisitos imprescindibles para el puesto”. Y claro, así no hay manera. Su buscas un experto en un tema en concreto, ponlo bien claro, no pidas chorrocientasmil cosas porque, como suele decirse, quien mucho abarca poco aprieta.

Vamos, que me tumbaron en la entrevista porque no tenía el nivel que pedían en un tema en concreto, cuando por mi experiencia podría abarcar sin problemas el 80% de lo que pedían como requisitos “indispensables”. Anormales. Y me he quedado frustradísima y con una sensación de inutilidad tremenda. Es horrible que te digan abiertamente que no sirves.


Tuvieron su oportunidad y ahora deben ser exterminadas

Publicado el 02-04-2012 | Etiquetas: , , , ,

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Como soy un poquito obsesivo-compulsiva, es raro que abandone una serie a la mitad: casi siempre me obligo por lo menos a terminar la temporada que esté viendo, y si acaso después despotricar de ella en el blog. Suelo seguir 3 ó 4 series a la vez de las que tenga temporadas completas, me pego auténticas maratones y hasta que no liquido una casi nunca me permito introducir otra nueva. Por eso son muy pocas las series que sigo a ritmo a de emisión: Gossip Girl, Modern Family, Crónicas Vampíricas, y esta temporada he incluido también Body of Proof y Suburgatory.

Pero hay algunas series, auténticas vacas sagradas en su día, a las que les he dado una oportunidad, de hecho muchas oportunidades, y no han pasado el corte: no he sido capaz de acabar la temporada que estaba siguiendo y han ido a la basura.

La primera en acabar en la papelera sin contemplaciones fue Glee. La primera temporada me cautivó enseguida, pero la segunda fue perdiendo fuelle, cada vez me daba más pereza, los dramas de Kurt me tiraban para atrás y enseguida dejó de ser esa comedia con punch del principio para ser una pedorrez de instituto más con algunas canciones. Cuando nada menos que a tres personajes les desearía una muerte lenta y dolorosa, y a unos cuantos más como mínimo una muerte rápida, nada bueno podía salir de ahí. No es solo que no me interesen los dramas absurdos que se traían entre manos, es que a la mayoría querría taparles la boca con un calcetín sudado. Cada vez me aburría más, y cuando no me aburría me ponía de los nervios, así que a mitad de temporada acabó en la papelera de reciclaje sin contemplaciones. Necesito espacio en el disco duro y en mi vida, y no me apetece perder el tiempo con cosas que me aburren.

Y la segunda que ha acabado recientemente en la papelera (oh, dios mío, esto va a doler) ha sido The Office (¡¡sacrilegio!!). He seguido a trancas y barrancas hasta casi la cuarta temporada, creo, pero es que no podía más. Michael Scott me ponía de los nervios, y siendo como es el personaje central entorno al que giran todas las tramas, es difícil huir de eso. Me da mucho más asco que Dwight, que ya es decir. De hecho, creo que la seguía por el coqueteo entre Jim y Pan, pero ha llegado a un punto en que ya ni siquiera esta pareja podía remontar el vuelo. [SPOILER ALRET] Los capítulos en los que Michael se lía con su jefa, esta es despedida, se van a vivir juntos y las pasan canutas [FIN SPOILER ALRET] la serie pasa de la vergüenza ajena en la que siempre se había movido, al nivel doloroso de ver. Y la verdad, a una comedia le pido alguna que otra risa. Si me hace pasar un mal rato y ni siquiera sonrío, no es una comedia, es otra cosa. Dicen que en la próxima temporada Steve Carell ya no estará en el reparto, pero lo siento: no voy a tener tanta paciencia.

Así que, sintiéndolo mucho, Glee y The Office tienen el dudoso honor de ser de momento las dos únicas series que he borrado antes de poder terminar la temporada que había empezado a ver. Tuvieron su oportunidad y ahora deben ser exterminadas.


Piquetes violentos

Publicado el 31-03-2012 | Etiquetas: , , , , , , , ,

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A estas alturas, creo que todos hemos visto ya las fotos de los piquetes violentos durante la huelga general, las imágenes de los contenedores quemados, de las lunas de los comercios apedreadas, de los antidisturbios, etc. Quien más, quien menos, pasaría el día con un poquito de miedo a tener un encontronazo con algún grupo de descontrolados y verse atrapada en el fuego cruzado o zarandeada por la violencia de los sindicalistas o de los típicos radicales que siempre aparecen en cuanto se junta un montón de gente, sea por el fútbol o por la política.

Pues una cosa os voy a decir: desde mi punto de vista, la huelga fue increíblemente tranquila y pacífica. Para lo que yo me esperaba que ocurriera, las imágenes de violencia que todos hemos podido ver no han sido gran cosa. Los sindicalistas son unos pichaflojas.

Contenedores ardiendo en la Gran Vía
Creative Commons License Photo Credit: Nicolás Soto via Compfight

A ver, tampoco es que me esperara una guerra campal, pero casi casi.

Yo misma, sin ir más lejos, si hubiera tenido ocasión de infiltrarme en un piquete violento, me habría cobrado las tardes que cierto calvo canijo me hizo salir del trabajo llorando y todo el tiempo que me hizo luz de gas, destrozándole todas las ventanillas del coche, rajándole las ruedas, destrozándole la tapicería, y si el propio jefecillo piltrafilla se me llega a poner a tiro también le doy una mano de hostias que lo dejo fino. Que, como dice Susana, yo de pacifista tengo lo justito para ir tirando.

Y ahora echa la vista atrás a tu historial laboral y sé sincera contigo misma: si pudieras camuflarte en una masa enfurecida, anónima y con media hora de impunidad, ¿no hay en tu pasado reciente ningún jefe cabrón del que te gustaría vengarte bien a gusto? ¿Alguna jefa de recursos humanos a quien devolvérselas todas juntas? ¿Incluso algún listo del comité de empresa que pasó de tu caso como de la mierda?

Creo que casi todos tenemos cruzado a alguien de nuestra vida laboral que, en algún momento de nuestra vida, nos ha puteado pero bien y al que nos gustaría devolvérsela. Y no olvidemos que en España hoy hay 5 millones de parados y supongo que no todos serán tan pasotas como MaryBetty, muchos habrán visto como los echaban a la puta calle, gente de más de 50 años con familias que dependen de ellos a los que les han arruinado la vida y prácticamente han condenado a la pobreza mientras sus jefes siguen viviendo a todo trapo, y eso tiene que joder mucho. La mitad de los menores de 30 están en paro y la otra mitad tienen empleos precarios. Yo ahí veo yo mucha rabia contenida que el día que explote va a arder Troya.

Me viene a la mente el caso de aquel hombre de cincuenta y tantos años, despedido después de no sé cuantos meses sin cobrar la nómina, que cogió una escopeta, se fue al bar donde estaba desayunando su ex-jefe y se lió a tiros. Lo que me sorprende es que no se hayan dado más casos de esos. Vale, a lo mejor lo de coger una escopeta es algo que solo está al alcance de cazadores con permisos de armas, pero ¿no os imagináis a los afectados por un ERE, vestidos de negro y con pasamontañas, esperando junto al BMW del responsable de dejarlos en el paro y dándole la paliza de su vida cualquier día por la noche justo al salir del trabajo? A mí no me cuesta nada imaginarme esa escena.

Por eso me extraña que el jueves, con la excusa de la huelga general y de los piquetes, los episodios violentos se limitaran a unas cuantas lunas de comercios apedreadas y algún que otro contenedor de basura quemado. Chiquilladas. O los españoles tienen sangre de horchata o en este país cualquier día se va a liar de la Puerto Hurraco.


La boda como negocio

Publicado el 28-03-2012 | Etiquetas: , , , , , , , ,

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Cada vez que quedo para tomar un café con MariBetty vuelvo de una mala hostia épica. Esta tía me dispara los chakras, las transaminasas y la mala leche, y así claro, a tomar por culo mi zen y a tomar por culo todo. Os aseguro que esta chica cada vez me pone más de los nervios. Tengo que contenerme para no cogerla por el cuello y ahogarla.

Tal que así...

Es que le echa un morro que no es normal, y a mí la gente cara dura me cae gorda.

Hemos estado hablando de su boda. Se casa en dos semanas y MaryBetty tiene un cabreo considerable porque no está consiguiendo hacer de su boda el negocio que pretendía.

Que esta iba a ser la boda más triste del mundo era algo que sabía yo y sabía todo el mundo menos la novia, por lo visto. No sé en qué mundo vive. No le quedan más que 4 amigos que la soporten porque es una borde, su familia es (siendo amables) digamos que bastante “peculiar”, no tiene un duro porque prefiere vivir del Estado en vez de trabajar porque por lo visto la crisis no va con ella, y ahora además esperaba hacer negocio con su boda. Alucina.

Wedding signs Creative Commons License Photo Credit: Jose Maria Cuellar via Compfight

Por eso decidió casarse lo antes posible, en cuanto le dieron fecha, y claro, se tiró a la piscina a organizar un bodorrio espectacular en apenas dos meses y medio, y suerte que no les dieron fecha para antes: porque quieren sacar pasta para no tener que trabajar. Lo siento, pero a mí eso me indigna.

Una boda es algo bonito, un momento en el que manifiestas tu voluntad de pasar toda tu vida al lado de la persona que amas y lo dejas patente en un compromiso por escrito. Ante Dios, un concejal o un juez de paz, da lo mismo. Y para que todo el mundo lo sepa, quieres compartir ese momento tan importante con tu familia y tus amigos. Por eso las bodas son tan bonitas y tan románticas, y a mí me gustan tanto.

No estoy diciendo que haya que tirar la casa por la ventana para casarse, tampoco. No me entendáis mal. Puede ser una boda todo lujo y glamour como la de Kate Middleton y el Príncipe Guillermo, puede ser una boda hortera y excesiva como la de Thalia, puede ser una boda original y por lo Jedi como la de LorzaGirl y Zarajota, puede ser una re-boda no-boda como la de Bichejo y Novio, o puede ser una boda sencilla y discreta como la de Eva y su pastelero. Lo que no admito es ni que sea a escondidas como la boda de Pe y Bardem, ni que sea un negocio como la que pretende organizar MaryBetty, porque eso no es una boda, es un paripé.

Que no digo que no estén enamorados, ni que no se quieran, esto no se lo voy a negar: seguro que son una pareja muy feliz que se quiere mucho y blablabla. Pero se casan por el dinero que esperan recibir de su familia y de sus amigos, para así no tener que trabajar, y por ahí no paso. No me da la gana.

There is nothing words can say on this our wedding dayCreative Commons License Photo Credit: Miguel Angel via Compfight

Ella ha hecho sus cuentas y eso de casarse le salía un negocio redondo, no te lo pierdas, ya hasta tenía asignado lo que le tenía que regalar cada uno:

  • Su madre le compra el vestido
  • Su abuela le paga el banquete
  • Su suegro, la entrada para el piso
  • Su cuñada tal, los anillos
  • Su cuñada que vive en Dinamarca, el viaje de bodas
  • Y como su novio tiene además otros 5 hermanos,
  • más el resto de familia y amigos, un sobrecito cada uno…

Me pregunto si habrá pedido las declaraciones de la renta del año pasado y las 6 últimas nóminas a todos los invitados para decirles cuánto le tienen que dejar cada uno en el sobre. Yo es que flipo, vamos.

Así pretendía ella tener la boda pagada y poder estar unos cuantos meses más sin dar ni golpe. ¡Ha descubierto que casarse es un negocio redondo! Pues nada, nena: este año te casas por lo civil, el año que viene por la iglesia católica, dentro de un par de años por el rito balinés, y así hasta que se te acaben las religiones, tienes carrete para rato.

Salvo que no, resulta que el negociete no lo es porque como es obvio los invitados le han dicho que cada cual aportará lo que pueda. A mí es que me parece muy feo entrarle a la gente a cuchillo preguntando antes por el regalo que por si pueden venir a la boda:

¡Hola! ¿Qué me vas a regalar? Que me caso…

Pues no sé, guapa, ya veremos. Para empezar, si me lo pones así ya me pensaré si voy.

Nadie quiere comprometerse a poner dinero para pagarle su boda, ni siquiera su familia. Le han dicho que algún detallito sí tendrán, claro, faltaría más, pero de ahí a pagarle la boda entera y encima darle dinero… como que no. Así que MaryBetty se ha enfadado con toda su familia y con parte de la familia de su novio porque no le quieren pagar la boda ni regalarle dinero para que se pase unos cuantos meses más en casa rascándose la barriga. Vamos, que se ha hecho ella solita el cuento de la lechera, y ahora que se le ha roto el cántaro está enfadada con todo el mundo. Porque, como siempre, la culpa nunca es suya, siempre es de los demás.

Y yo me vuelvo a casa con llagas en la lengua de tanto mordérmela y conteniendo la ganas de levantarme y darle dos hostias, ya me dirás si es que no se las merece. Con la cara de esta tía se podrían alicatar cuartos de baño.

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