Hay que saber cuándo parar

Publicado el 02-01-2012 | Etiquetas: , , , , , ,

3

Gastarte 50 pavos en un menú con surtido de ibéricos, solomillo y vino de Rioja a las 11 de la noche… para acabar vomitándolo a las 4 de la mañana, es del género idiota.

Todas mis maldiciones durante el 2012 para el gilipollas que vomitó primero en el pasillo y después en el lavamanos. Lo bueno es que resbaló con su propio vómito y empezó el Año Nuevo con una gran hostia. Espero que el resto del año también le vaya de culo.

Y en otro orden de cosas, ¡qué peligro tiene el vodka negro + lima! Es tan dulce que parece que estás bebiendo zumo, al menos yo con esa combinación no soy consciente de estar tomando alcohol. Me trinqué tres como si fueran agua y no me di cuenta hasta que empecé a estar mareada. En ese punto me pasé a la Fanta de limón, porque si no la noche habría acabado muy muy mal.

Hay que saber parar a tiempo. Alguien tenía que decirlo.

Feliz 2012, mucho amor y pocas tonterías para tod@s !!


Gente que no sabe cuando hace el ridículo

Publicado el 30-12-2011 | Etiquetas: , , , ,

0

Casi todos los clientes del restaurante son un amor. Gente agradable, sencilla, trabajadora y educada. Tengo mucha suerte.

He dicho casi todos los clientes, porque en todas las familias tiene que haber un Torcuato, no falla. En nuestro caso, le llamamos el sibarita y es un tocapelotas de cuidado. Él se considera pobre pero exquisito, no le puedes dar cualquier cosa, todo tiene que ser exactamente como él diga: el bocadillo tiene que ser con pan de ciabatta y de jamón ibérico pero cobrado como uno de jamón del país, el carajillo tiene que estar a 37º y llevar exactamente 25 ml. de Ron Pujol o no lo quiere, al chupito de whisky de marca premium le tienes que invitar por supuesto, y todo en esa línea. Un tocacojones de manual. No le soporta nadie aquí por esa mala baba que se gasta y por lo maleducado que es, que encima cree que como estás detrás de la barra le tienes que reír las gracias. Pues aquí estoy en mi casa y no le tengo que aguantar las tonterías a nadie, y si no le gusta que se pire a otro bar donde le toleren sus imbecilidades.

Esta mañana el sibarita estaba en una de las mesas del fondo del bar y yo estaba en la barra. Se ha acabado la cerveza y el bocadillo (que se trae de casa todas las mañanas porque yo ya paso de tener movidas ni con él ni con nadie) y se conoce que me quería pedir el carajillo. Yo ya sé lo que toma todas las mañanas, como la mayoría de los clientes habituales, no tienen que decirme nada, basta con una seña discreta por ejemplo, o que me pida el café que yo ya sé lo que le tengo que servir porque siempre pide lo mismo y él lo sabe (y pobre de mí si un día, después de que lleve igual un par de semanas sin venir, me olvido de que toma el carajillo con sacarina y no con azúcar, que ya se encarga él de recordárselo al bar entero).

Hoy yo estaba detrás de la barra y el sibarita estaba desayunando en una mesa del fondo. Yo estaba atendiendo a otros clientes, y en estas que he oído unos gritos extraños:

Uuuueeeeeeee!!! Uuuuueeeeeee!!! Uuuuueeeeeeeeee!!!

¿Perdón? ¿Qué son esos berridos? ¿Me estás llamando a mí o a las cabras?

¿Es a mí?

¡Sí, claro que es a ti! ¡¡Que no me haces caso!!

Estupendo, estoy yo hoy como para que me toquen los cojones

Normal, es que si me llaman con berridos, no atiendo. Me llamo Griselda, por cierto.

¡Sí, hombre! ¡Y me tengo que acordar yo de cómo te llamas! ¡Venga ya, vete por ahí!

Pues haces como todos los demás cuando no se acuerdan de mi nombre: me llamas guapa, cariño, nena… pero no te pongas a pegar berridos como si estuvieras llamando a las cabras porque lo último que pienso es que te diriges a una persona con esos gritos.

Pues me ha formado un espectáculo el tío por eso que le he dicho que era digno de verlo. No veas el rebote que se ha pillado el tío maleducado. Ha empezado a gritarme que a él no le dijera lo de las cabras, que no me pasara ni un pelo ¡yo! He pasado kilos de él y me he puesto a atender a otros, pero con el jaleo que me estaba formando se le han quedado mirando varios clientes, y alguno se ha quedado incluso con ganas de darle dos hostias al muy imbécil. Y ya ha sido el tema de conversación favorito durante el resto de la mañana.

Hay gente que no sabe cuando hace el ridículo.


He tenido una pesadilla

Publicado el 27-12-2011 | Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

0

He tenido una pesadilla horrible: Un grupo de 45 personas se presentaba en el restaurante. Tenían reserva pero se me había pasado por alto. No teníamos nada preparado, el comedor estaba sin montar, no nos quedaba embutido ibérico suficiente para dar de comer a tanta gente y todo el mundo tenía que correr para intentar solucionar mi metedura de pata como fuera.  
 
Me he despertado aterrorizada y bañada en sudor.  
 
Creo que necesito un descanso pero YA. Y todavía falta Nochevieja, Año Nuevo, Reyes… Mátame camión!


No sé qué es peor…

Publicado el 21-11-2011 | Etiquetas: , , , , , , , , , ,

0

… Si organizar un cumple de 18 años y que se me llene el bar de niñatos a los que les falta un hervor y sentirme como la madrastra de Blancanieves, o que te reserven el local para montar una fiesta privada las camareras del Bora Bora, que se te llene el bar de pivonazos veinteañeras, y acabar con la autoestima por los suelos de sentirme la hermanastra de Cenicienta.

A ver si me explico:

¿Tú crees que esto es normal? Pues imagínate 25 tías así, un poco más vestidas vale, pero con sus vestidos ajustados, sus minifaldas y sus escotazos, conscientes de que están muy buenas y con ganas de mucho cachondeo. Ni un solo tío, todo el bas para ellas solas y sabiendo que pueden desmadrarse en confianza. Me consta que los camareros pasaron algún que otro mal rato, pero ¡joder, es que me estaba poniendo mala hasta yo!

Tengo que filtrar las fiestas privadas que organizamos y ser más selectiva, o van a acabar con el poco amor propio que me quedaba.


La sartén por el mango

Publicado el 08-11-2011 | Etiquetas: , , , , , , , ,

5

Es inútil discutir con quien tiene la sartén por el mango, aunque no tenga razón. Y cuando pasa, te sientes tan indefensa… Ponte en mi lugar:

Un mes, de golpe y porrazo y sin venir a cuento, tu jefe no te paga la nómina. Llamas a recursos humanos a ver qué ha pasado, y te convocan a una reunión.

-  Hola, buenas. Mire, que vengo porque este mes no me han pagado la nómina.

- Es que no me consta que tengamos que pagarte este mes.

- ¿Cómo que no? Pero si yo he seguido viniendo a trabajar todos los días. ¿Me han despedido y no me lo han dicho?

- No, no estás despedida: es que no me consta que tenga que pagarle la nómina.

- Pero bueno, algo habrá pasado, algún motivo habrá digo yo, porque a ver: yo no he cambiado de cuenta bancaria, ni me han ascendido, ni me han amonestado, no me han revisado el sueldo, no ha cambiado nada… Pero sin embargo este mes no me han pagado la nómina como todos los meses hasta ahora.

- Es que no me consta que tengamos que pagarte este mes.

- ¡¿Pero por qué?! ¿Es que ha fallado el sistema de fichar?

- No, es que no me consta que tengamos que pagarte este mes.

- Como hablar con una pared… ¿Y qué puedo hacer para demostrar que me tienen que pagar este mes igual que todos los anteriores?

- A ver, cálmate, vamos a intentar resolverlo. ¿Verdad que tú tienes una copia del contrato que firmaste hace cuatro años? Pues tráeme tu copia y con eso veremos si lo solucionamos.

- WTF! ¿Estás hablando en serio? ¿Es que vosotros no tenéis también una copia de mi contrato en vuestros archivos?

- Sí, así es.

- ¿Y por qué no buscas la copia de la empresa?

- Porque es la empresa quien tiene la sartén por el mango. Y tú quieres cobrar, ¿verdad?

Absurdo. Demencial. Esto es más o menos lo que me ha pasado con la Put* H*ciend*.

Y me he salido con la mía. He conseguido que busquen en sus archivos, que encuentren la copia del modelo 037 e cuando me dí de alta, que comprueben que la fecha es correcta, que todo está bien y que, por lo tanto, me tienen que pagar la devolución de este año. Y pagarán cuando a ellos les de la gana, pero es una pequeña victoria que estoy disfrutando un montón.

Brindemos con champán

Brindemos porque Hacienda, aunque tenga la fuerza, no siempre tiene la razón. Y porque de vez en cuando, David le pega una buena paliza a Goliath.

Griselda: 1 – Hacienda: 0


Drama Queen King Size

Publicado el 24-08-2011 | Etiquetas: , ,

1

Pensaba que era muy difícil superarme en dramatismo, pero ¡fíjate! ¡Es posible! He conocido a la auténtica Reina del Drama en su versión más hardcore: trabaja de camarera en Central Perk.

- Claro, todo es culpa mía, no hago nada bien, el negocio se va a hacer puñetas por mi culpa, porque soy una inútil, no entiendo cómo me aguantas, ¿por qué no me despides? Me odias, ¿verdad?

- ¿Quieres calmarte un poco, cariño? Solo te he dicho que el café que preparas es una porquería y que voy a enseñarte a hacerlo bien….

La contrató mi socio mientras yo estaba fuera de puente. Su argumento: tiene buenas tetas, todo lo demás se puede aprender.


El resfriado de todos los veranos

Publicado el 25-07-2011 | Etiquetas: , , , , ,

4

¿En qué momento decidimos que, como especie, los humanos somos tan absurdamente patéticos que no podemos sobrevivir de mayo a octubre si no es con un aparato de aire acondicionado escupiéndonos en el cogote?

Una cosa os voy a decir: la evolución está haciendo su trabajo lo queramos o no, las personas ya se dividen en dos especies diferenciadas: los que pueden sobrevivir sin aire acondicionado y los que no. Los que no seáis capaces de subsistir sin aire acondicionado, haríais bien en preparados para lo que se os viene encima, estáis condenados a extinguiros gracias al efecto del cambio climático. Y los que quedemos en pie no os vamos a echar de menos: vosotros solitos os lo habréis buscado. Cuantos más aparatos se conectan, más aire caliente expulsan al exterior, más gente necesita aire frío para contrarrestar el calor sofocante del exterior al que nos someten los adictos al aire acondicionado en interior. Es un círculo vicioso que se termina cuando la compañía eléctrica diga “¡Basta!”. Un fallo eléctrico provocado por una sobrecarga, demasiados equipos de aire acondicionado conectados al mismo tiempo y ¡puf! Ahí tienes el salto evolutivo que Darwin estaba buscando: miles de muertos entre lipotimias y golpes de calor, y sobre la Tierra solo quedaremos los más fuertes, los resistentes, los capaces de sobrevivir a Julio en el Mediterráneo sin tener que poner el jodido aire acondicionado a 18 grados dando por culo de paso a los que sí somos capaces de regular nuestra temperatura corporal por nuestros propios medios.

Llevo 5 putos días con el moco colgando, el estornudo siempre a punto y una tos de fumador de Ducados que no me la quito con nada. Doy asco. Cada verano me pasa igual, estos cambios bruscos y artificiales de temperatura me hacen polvo. Ya me conocéis, no es que esté en contra del progreso por sistema ni a favor de un estilo de vida amish sin tecnología, todo lo contrario. Pero todo tiene un límite, ¿no?


Clientes que me ponen de los nervios

Publicado el 20-07-2011 | Etiquetas: , , , , , ,

6

Sin orden ni concierto:

# El hombretón que me pide el café con sacarina. Si no eres diabético, no hay excusa que valga.

# Los que piden Coca Cola Zero. ¿En serio? ¿Pero qué aberración es esta? ¡Si está asquerosa! Sabe a plástico fundido.

# El jovencito que pide un descafeinado de sobre. Si no te gusta el café, no es ninguna vergüenza pedir un zumo, querido.

# El que pide una cerveza de un euro, 6 euros en tapas, y pretenda que a las tapas le invite. Pues mira, aquí la tapa es un detalle que tiene la dueña con sus clientes, si le viene bien y le apetece. Y les pongo unas olivillas guays que me traen buenísimas, y si no tengo y me apetece les pongo unas cortezas o un revuelto de frutos secos. Pero porque me apetece. Lo que no puedes hacer es pedir una San Miguel y pretender que te invite a un pincho de tortilla, otro de chistorra, una tapa de croquetas y unas olivas. Joder con la crisis. Pues esto no va así, gañán.

# La espabilada que quiere que le cobre un bocadillo de bistec de ternera con pimiento, tomate, queso y cebolla… a precio de bacon-queso. ¿Y qué más, bonita? A lo mejor eso de poner morritos y sacar culo te funciona con otros pero no conmigo, princesa.

# El habitual que exige que nos acordemos de sus preferencias siempre, pase lo que pase, llueva o truene, y si no es así protesta. Hoy he pedido costillas de cerdo y no me has puesto all-i-oli, con lo que sabes que me gusta. Disculpe usted, si lo hubiera pedido me habría sido más fácil acordarme.

bar cheers

# El tocahuevos que viene todos los días, y todos los días se queja por algo. La Coca Cola está muy fría, el hielo está muy caliente, la cuchara es muy redonda. Si no tuviera de qué quejarse, se iría a otro bar.

# La zorra que está a dieta y con la que es imposible acertar con los postres. Primero los tomaba naturales sin azúcar y todo iba bien. Después se pasó a los Vitalínea, y se los traía especialmente para ella. Después, tuvieron que ser los 0% y se los traje también, pero no fue suficiente porque se los traje sin edulcorar y ponerle sacarina al yogur es demasiado esfuerzo para ella. Hay que entenderlo: es rubia. Y cada semana igual. Una juerga.

# La puta delicada.

# La Mafia de los chinos con las tragaperras.

# El que viene, se pide una Coca Cola, invita a dos personas un par de cortados, total de la consumición: menos de 4 €… y me pide el ticket. ¡Serás cutre!

# Los que piden vino con la comida y me engorrinan los manteles. ¡¿Alguien sabe lo que cuesta sacar las manchas de vino tinto en un mantel blanco?!

# El que come leyendo el periódico y lo coloca de tal manera que no hay forma de servirle los platos.

# El que echa la silla tan para atrás y se sienta en el borde que es imposible que el camarero pase por detrás y les complica la vida a los camareros para servir la mesa, y les obliga a hacer mil maniobras. ¿Es que sus padres no le enseñaron a sentarse correctamente en la mesa?

# El que habla en susurros. A ver, ¿no ves que tengo el bar lleno y docenas de conversaciones cruzadas a tu alrededor? ¿Es que no puedes usar un tono de voz NORMAL?

# El adolescente gilipollas (peor: el que por edad ya no debería ser adolescente pero por su comportamiento aún no ha salido de esa época) que se pasa el rato jugueteando con su smartphone ultrapijo, no levanta la cabeza y responde en lenguaje entre SMS y prehistórico (hum, ahm, y derivados).

# Los que se dedican a juguetear con las servilletas, hacen bolas, las meten dentro de las tazas de café… ¡Que también cuestan dinero!

# Los que solo usan un azucarillo y se dedican a juguetear con el otro hasta dejarlo inservible. ¿Qué te crees, que me lo regalan?

# El que me pide la leche templada. A ver, no me toques los cojones: si quieres te la pongo del tiempo, que tampoco está muy fría ahora en verano; y si la quieres caliente, te la caliento con el chorro. Y si la quieres natural, ¡sopla, joder, que tampoco es tan difícil! ¿O quieres que le meta un puto termómetro a la taza?

# El Plus Marca: todas las consumiciones que pide tienen que ser de la marca que él indique y no le vale otra. El gintonic tiene que ser con Bombay, la gaseosa tiene que ser La Casera, el refresco tiene que ser Swe… Swche… Schep… Trina. Y así con todo.

P.D: La gran mayoría parte de los clientes de Central Perk son un amor, pero hay algunos que merecerían ser azotados sin compasión.

Nota: Ningún cliente ha sido dañado en la elaboración de este post.

post-itReafirmación | Lo dije en su día, y me reafirmo: los finales de trimestre son ODIOSOS. | [0]


Qué delicada eres para ser puta

Publicado el 11-07-2011 | Etiquetas: , , , ,

7

Central Perk está en los bajos de un edificio, y en la primera planta hay una casa en la que un grupo de chicas jóvenes se dedica al alquiler de amor por horas. Así que la clientela del bar no es todo lo respetable que una desearía. Y me estoy refiriendo a los clientes, hombres de familia, traje y monovolumen en la puerta, que entran al bar con el teléfono pegado en la oreja, hablando con su mujer:

* Cariño, estoy tomando unas cervezas con un cliente, tardaré un rato en llegar.

* Cariño, he tenido una avería con el coche y estoy esperando a la grúa, no sé cuanto tardaré en llegar a casa.

* Cariño, hemos bajado al bar a celebrar el cumpleaños de Paco tomando unas cervezas, hoy llegaré algo más tarde a casa. Vale. Yo también te quiero. Adiós.

La colección de excusas que puedo llegar a oír es alucinante. Me piden una birra o un pelotazo, se lo beben de un trago y suben a visitar a mis vecinas.

Cada poco tiempo van cambiando a las chicas y salvo alguna vez que les he tenido que llamar la atención, sobre todo al principio, para evitar que bajaran a zorrear al bar (confusiones no quiero ni una), hasta ahora siempre han sido todas estupendas, simpáticas, educadas y correctas. Todas menos una.

prosti

Acaba de llegar, dice que es gallega y gasta una mala folla que no querrías encontrártela presentando una reclamación. Por si fuera poco, la chica se lo pasa bomba incordiando a mis camareros. No tolera nada bien los errores ni las esperas. Si estás atendiendo a otro cliente cuando ella te pide su cortado, tienes que dejar todo lo que tengas entre manos para atenderla a ella exclusivamente y protesta con vehemencia. He visto gente muy maniática con el café, pero lo de esta chica supera todo lo que haya visto hasta ahora: el cortado tiene que estar en su punto exacto de temperatura, ni muy caliente ni muy frío; ni con demasiada leche ni con demasiada poca; es muy golosa, igual te pide un donut de chocolate o un trocito de tarta, pero el café tiene que tomarlo con sacarina; cuando se queda a tomar el cortado en el bar lo quiere en un vaso determinado, y cuando se lo sube al piso lo quiere en otro diferente. Y al segundo día todo el mundo tenía que haberse aprendido sus instrucciones al pie de la letra o te monta un pollo.

Con esa actitud, os podéis imaginar que ya nos tiene a todos hartos. Además, como se da el caso que la chica trabaja de prostituta, oféndanse si quieren todas las abanderadas de lo políticamente correcto, pero eso da para muchas bromas crueles. Y conste que yo la defiendo, porque su trabajo ya es bastante jodido, pero es que la chica nos lo sirve en bandeja.

La última ha sido el pollo que le ha montado a un camarero por no acordarse de que ella el cortado lo toma en vaso, y no en taza.

- Ese café me lo cambias, que yo ahí no me lo voy a beber.

- ¿Lo prefieres en vaso?

- Sí, ya lo tendrías que saber. Yo ahí no me voy a beber el café. A mí las tazas me dan asco.

- Ya. Seguro que te has llevado a la boca cosas más asquerosas que mis tazas, bonita.

Hay que ver qué delicada que es para ser puta.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...