¿Pero por qué no llaman?

Publicado el 05-04-2012 | Etiquetas: , , , , , , ,

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Nada menos que en 10, ¡diez! ofertas de empleo en las que han marcado mi candidatura como “incluida en el proceso”. Es decir, han leído mi curriculum y les ha gustado lo suficiente como para seguir viva en el proceso de selección. Es el paso previo a la entrevista de trabajo: envías tu curriculum, lo leen y o bien lo dejan pendiente (leído) o bien toman una decisión: o lo descartan o sigue en el proceso, y se supone que a partir de aquí te mandan un e-mail o llaman, conciertan una entrevista y vuelven a tomar una decisión, o te descartan tras la entrevista o sigues en el proceso. Vamos, esto lo conocemos todos los que alguna vez hemos hemos entrado en el proceso de búsqueda de empleo.

He disparado a todos los niveles de sueldo y a todos los grupos, con curriculums adaptados a cada uno y con el sueldo oculto tal y como Mi Cari me recomendó. Hasta he enviado algunos curriculums para ofertas de administrativa y de recepcionista, de las que me han descargado en cero coma, obviamente.

Diez ofertas en las que han leído mi curriculum, y les ha gustado. Bien. Y entonces ¡¿por qué coño no me llaman?!


Otra oportunidad perdida

Publicado el 03-04-2012 | Etiquetas: , , , , , ,

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Ayer tuve una entrevista de trabajo, la segunda desde que estoy en paro. No me quejo, algo de movimiento hay aunque menos de lo que me gustaría.

Me inscribí en la oferta porque creía que encajaba con el perfil que pedían. La puta manía de pedir más de lo que necesitan, y ya son ganas de hacer perder el tiempo a la gente. Pedían alguien que abarcara mil cosas, pero en realidad solo querían un experto en una.

Por explicarlo con un ejemplo que se entienda: si estuviéramos hablando de un bar, yo puedo servir copas, atender el comedor, llevar la cocina, coordinar al equipo de camareros, organizar los turnos, pelearme con los proveedores y hacer algunos unos cócteles sencillitos. Lo que viene siendo una profesional polivalente y multifuncional acostumbrada a gestionar y a liderar equipos. Y lo que ellos buscaban es un barman experto en coctelería. ¡Coño, pues dilo! Porque yo puedo hacer algunos cócteles, mientras no me saques del gintonic-mojito-margarita-caipirinha todo irá bien, pero en cuanto el cliente pida algo más sofisticado ya la hemos cagado…

Es esa manía de ampliar las ofertas incluyendo todo lo que querrían, pero en lugar de ponerlo en “requisitos deseados” o indicar que “sería un plus” o algo por el estilo, no, lo meten todo en “requisitos imprescindibles para el puesto”. Y claro, así no hay manera. Su buscas un experto en un tema en concreto, ponlo bien claro, no pidas chorrocientasmil cosas porque, como suele decirse, quien mucho abarca poco aprieta.

Vamos, que me tumbaron en la entrevista porque no tenía el nivel que pedían en un tema en concreto, cuando por mi experiencia podría abarcar sin problemas el 80% de lo que pedían como requisitos “indispensables”. Anormales. Y me he quedado frustradísima y con una sensación de inutilidad tremenda. Es horrible que te digan abiertamente que no sirves.


Piquetes violentos

Publicado el 31-03-2012 | Etiquetas: , , , , , , , ,

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A estas alturas, creo que todos hemos visto ya las fotos de los piquetes violentos durante la huelga general, las imágenes de los contenedores quemados, de las lunas de los comercios apedreadas, de los antidisturbios, etc. Quien más, quien menos, pasaría el día con un poquito de miedo a tener un encontronazo con algún grupo de descontrolados y verse atrapada en el fuego cruzado o zarandeada por la violencia de los sindicalistas o de los típicos radicales que siempre aparecen en cuanto se junta un montón de gente, sea por el fútbol o por la política.

Pues una cosa os voy a decir: desde mi punto de vista, la huelga fue increíblemente tranquila y pacífica. Para lo que yo me esperaba que ocurriera, las imágenes de violencia que todos hemos podido ver no han sido gran cosa. Los sindicalistas son unos pichaflojas.

Contenedores ardiendo en la Gran Vía
Creative Commons License Photo Credit: Nicolás Soto via Compfight

A ver, tampoco es que me esperara una guerra campal, pero casi casi.

Yo misma, sin ir más lejos, si hubiera tenido ocasión de infiltrarme en un piquete violento, me habría cobrado las tardes que cierto calvo canijo me hizo salir del trabajo llorando y todo el tiempo que me hizo luz de gas, destrozándole todas las ventanillas del coche, rajándole las ruedas, destrozándole la tapicería, y si el propio jefecillo piltrafilla se me llega a poner a tiro también le doy una mano de hostias que lo dejo fino. Que, como dice Susana, yo de pacifista tengo lo justito para ir tirando.

Y ahora echa la vista atrás a tu historial laboral y sé sincera contigo misma: si pudieras camuflarte en una masa enfurecida, anónima y con media hora de impunidad, ¿no hay en tu pasado reciente ningún jefe cabrón del que te gustaría vengarte bien a gusto? ¿Alguna jefa de recursos humanos a quien devolvérselas todas juntas? ¿Incluso algún listo del comité de empresa que pasó de tu caso como de la mierda?

Creo que casi todos tenemos cruzado a alguien de nuestra vida laboral que, en algún momento de nuestra vida, nos ha puteado pero bien y al que nos gustaría devolvérsela. Y no olvidemos que en España hoy hay 5 millones de parados y supongo que no todos serán tan pasotas como MaryBetty, muchos habrán visto como los echaban a la puta calle, gente de más de 50 años con familias que dependen de ellos a los que les han arruinado la vida y prácticamente han condenado a la pobreza mientras sus jefes siguen viviendo a todo trapo, y eso tiene que joder mucho. La mitad de los menores de 30 están en paro y la otra mitad tienen empleos precarios. Yo ahí veo yo mucha rabia contenida que el día que explote va a arder Troya.

Me viene a la mente el caso de aquel hombre de cincuenta y tantos años, despedido después de no sé cuantos meses sin cobrar la nómina, que cogió una escopeta, se fue al bar donde estaba desayunando su ex-jefe y se lió a tiros. Lo que me sorprende es que no se hayan dado más casos de esos. Vale, a lo mejor lo de coger una escopeta es algo que solo está al alcance de cazadores con permisos de armas, pero ¿no os imagináis a los afectados por un ERE, vestidos de negro y con pasamontañas, esperando junto al BMW del responsable de dejarlos en el paro y dándole la paliza de su vida cualquier día por la noche justo al salir del trabajo? A mí no me cuesta nada imaginarme esa escena.

Por eso me extraña que el jueves, con la excusa de la huelga general y de los piquetes, los episodios violentos se limitaran a unas cuantas lunas de comercios apedreadas y algún que otro contenedor de basura quemado. Chiquilladas. O los españoles tienen sangre de horchata o en este país cualquier día se va a liar de la Puerto Hurraco.


Cómo ha cambiado mi vida ahora que soy maruja full-time

Publicado el 26-03-2012 | Etiquetas: , , , , , ,

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Solo llevo 13 días en paro, y voy camino de convertirme en la mary más mary de España. Si no encuentro trabajo pronto, en dos meses ni me reconozco. Yo aviso. Es lamentable.

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Creative Commons License Photo Credit: Pablo Municio via Compfight

# Desayuno en pijama y leyendo la prensa sin estresarme los más mínimo. Antes iba siempre corriendo, ahora me tomo la vida con bastante más calma. Voy camino de encontrar el zen.

# Me pongo la tele para hacer las tareas de casa, por aquello de oír otra voz en casa que no sea la mía. Empiezo a entender a las señoras que se ponen a Ana Rosa Quintana. Yo de momento me pongo Aquí No Hay Quien Viva en el reproductor multimedia porque los capítulos duran más de una hora y no me exigen demasiada atención para seguir la serie, pero dame un par de meses y ya hablaremos. De momento, si no me pongo la TDT es porque los anuncios me siguen poniendo muy nerviosa y me compensa más pasar un par de horas buscando y descargando series que encender la tele y tragarme las pausas para los anuncios, pero dentro de un tiempecito no descarto que mi tolerancia haya aumentado al mismo ritmo que desciende mi nivel de sibaritismo. Qué asco de vida.

# Por las tardes me pongo al día con series que tenía atrasadas (¡qué fuerte lo de Georgina! Y eso que le pega bastante…) y con algunas nuevas. Awkward está siendo todo un descubrimiento.

# Suerte de Pitufi que me obliga a vestirme y salir a la calle para sacarla de paseo, porque si no podría pasarme el día en pijama sin salir de casa, hacer la compra por internet y no ducharme en dos semanas.

Fito
Creative Commons License Photo Credit: Javier Martín via Compfight

# He encontrado en el Mercadona un suavizante con aroma de rosa mosqueta que es una pasada. Ahora hasta disfruto haciendo la colada. Lo de doblarla y guardarla en el armario ya lo llevo un poco peor, pero todo se andará.

# Mi casa huele a dama de noche gracias a unos aceites esenciales del chino que son una maravilla. Antes la casa olía a perra y a detergente para parket. Es una mejora en la calidad de vida indudable.  Hasta me estoy planteando comprar algunas flores de interior, y eso que a mí se me mueren hasta las de plástico.

# Ya no hago toda la compra de la semana en el súper: voy a la carnicería, a la pescadería, a la frutería… Ahorrar, no ahorro gran cosa la verdad, pero la comida sabe mejor, lo que es un plus. La verdad es que los puerros del Mercadona ni huelen ni saben a nada. Antes hacía la compra de la semana y cargábamos el coche hasta los topes o bien pedía que me la trajeran a casa, y ahora en cambio le he echado el ojo a un carrito de la compra rosa que… en fin, que no me reconozco.

# Ya no planifico las comidas de toda la semana y cocino para varios días: como mucho pienso por la noche la comida del día siguiente, o por la mañana pienso en la cena por si hay que sacar algo del congelador, y poco más.

# Y lo más importante: por extraño que parezca, estoy aprendiendo poco a poco a disfrutar de la soledad, a tener tiempo libre para mí, a dedicármelo a mí misma. A ponerme música aunque no me apetezca bailar ni lo más mínimo. A ponerme sales aromáticas y darme un baño de espuma hasta que se me arruguen los dedos. A espachurrarme en el sofá y leer un libro sin nada más en la cabeza. A remolonear en la cama por las mañanas escuchando la radio. Son esas pequeñas cosas que seguro que echaré de menos el día que encuentre trabajo y vuelva a la rutina. Porque de esta puta crisis habrá que salir algún día, digo yo que saldremos, ¿no?


Ahora que soy ama de casa a tiempo completo

Publicado el 22-03-2012 | Etiquetas: , , , , , , ,

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Me levanto temprano. Desayuno leyendo la prensa en internet. Saco a pasear a Pitufi, le plancho la camisa y el pantalón del traje a m maridín, hago las tareas de casa y a media mañana me pongo a revisar las ofertas de empleo.

Infojobs me informa que sigo en el proceso en 4, han leído mi curriculum 40, me han tumbado de 400, y me han llamado de 0. De puta madre. De repente del teléfono se ha quedado mudo. Mi Cari me ha recomendado que no muestre lo que ganaba hasta ahora, que igual eso hace que me tumben en muchas ofertas en las que no están dispuestos a pagar tanto. Tiene su lógica por muy jodido que sea.

El lunes hice la primera y única entrevista. Me enteré de la oferta por cauces distintos a las webs de empleo y me tiré a la piscina. Es del único sitio en el que me han llamado de momento. No fue mal, aun falta pasar una segunda prueba más técnica a la que ya veremos si me convocan o no, y si yo la supero. Otro problema es que el deadline que se han marcado para la contratación es en junio y yo, la verdad, no me veo esperando tranquilamente más de dos meses a ver qué pasa.

Superado el shock inicial, he perdido la vergüenza a decir abiertamente en mi entorno que estoy en paro. Si durante un montón de años he reunido un círculo de contactos potente a los que he echado una mano cuando lo han necesitado en todos sus proyectos, quizá sea hora de cobrarse algunos favores y de hacerme valer: saben que soy buena y ahora tienen la ocasión de ficharme en exclusiva. Muy mal se tiene que dar para que alguno no sepa de un hueco en algún proyecto en el que yo pueda encajar. ¿O sí?

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Photo Credit: Erich Ferdinand via Compfight

Y mientras tanto, ejerzo de ama de casa a tiempo completo. Hago la comida todos los días, tengo el piso como una patena, por primera vez puedo ver el fondo del cubo de la ropa sucia, en el baño se podría comer sin cubiertos, el parket está reluciente, perfumo la casa con aceites de quemador (he comprado uno en los chinos con aroma de dama de noche que es espectacular), ¡y hasta hago la cama antes del mediodía!

Y me paso las tardes aburrida, leyendo, viendo la tele y comiendo porquerías. Ideal para la autoestima, vamos. Ni siquiera me apetece ir al parque y pasar los lunes al sol porque no para de llover y el sol ni se le ve. Saco a Pitufi al parque lo justito para que haga sus cosas y rápido para casa, que estamos calentitas y no nos mojamos. Ya no sé ni en qué día de la semana vivo. En algún momento dije que tenía series en el disco duro como para pasarme tres años espachurrada en el sofá. Espero no tener que comprobarlo, porque como esta situación dure mucho tiempo más me voy a subir por las paredes.

[105- 365]  En busca de la felicidad [ EXPLORE ]
Creative Commons License Photo Credit: Gemma Bou via Compfight


Compañeros… O algo

Publicado el 17-03-2012 | Etiquetas: , , , , , , , ,

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Estoy deprimida, dolorida física y emocionalmente, con la regla y en el paro por primera vez en 30 años. ¿Y mi marido? ¿Crees que está ahí, apoyándome, dándome cariño o al menos un mínimo contacto humano ahora cuando más lo necesito? Pues no: se pasa las horas en su habitación, jugando a un videojuego en el ordenador y de charla con sus amigos. Un día, y otro día, y otro día, y otro día, y otro día

No puede decir que no hablo claro, que no le digo lo que necesito, pero se lo pasa por el culo porque mis sentimientos le importan una mierda. ¿Qué coño estoy haciendo con mi vida?

Qué guay es estar casada y tener a tu lado un compañero que te quiera y que te apoye en los malos momentos, ¿verdad? No lo sé, contádmelo vosotras porque yo no tengo ni idea de lo que es eso.

Y me pregunta que si estoy enfadada. ¿Por qué iba a estarlo? ¿Es que tengo motivos, acaso, para enfadarme? Que si puede hacer algo, no te jode… ¿Y qué más da lo que pueda hacer, si no le da la gana?


Tú me estás haciendo luz de gas

Publicado el 16-03-2012 | Etiquetas: , , , , , , ,

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¿Cómo es posible que cosas que yo debía saber, se me ocultaran?

¿Cómo es posible que no conociera el calendario previsto de lanzamiento, si esas fechas afectaban directamente a mis funciones?

¿Cómo es posible que la fecha estuviera tan cerca, concretamente al día siguiente de mi salida por la puerta de atrás, y yo no supiera nada? Me enteré por casualidad, porque sigo encima del proyecto, que si no…

¿Cómo es posible que no me dejaran preparar todo lo necesario para el día D?

¿Cómo es posible que se me ocultara tanta información y de tanta importancia?

¿Cómo es que en tan solo dos semanas le han dado la vuelta a todo y a mí me han tenido en la inopia?

¿Es casualidad que todo esto que se me ha ocultado dependiera directamente del jefecillo piltrafilla?

¿Cómo es posible que en tan solo dos semanas, desde que el jefecillo piltrafilla se incorporó, cambiaran tantas cosas y no me informaran, aunque afectaban directamente a mi trabajo?

¿Cómo es posible, en pocas palabras, que no me hayan dejado hacer mi trabajo, que se me haya bloqueado sistemáticamente y encima se haya intentado arrastrar mi nombre por el fango?

Anti-Torture Vigil - Week 45: All Alone
Creative Commons License Photo Credit: Justin Norman via Compfight

Solo hay una explicación: el jefecillo piltrafilla buscaba mi despido desde el primer día. Ya los sospechaba, y consiguió que dudara de mi intuición, de lo que notaba a diario. Me ha estado haciendo luz de gas.

No fue algo puntual ni algo debido a un encontronazo, o a que no nos entiendiéramos: ha buscado marginarme, bloquearme, me ha estado ocultando información para que no pudiera hacer bien mi trabajo mientras me acusaba de ser una vende-motos, ha estado conspirando para apartarme desde el primer día. La prueba está en que ha conseguido tenerme fuera en un tiempo récord mientras yo seguía en la inopia sin entender por dónde me caían los misiles.

Como responsable del área que nos tocaba, no vale una mierda y yo le doy mil vueltas en todo, en experiencia, en formación y en capacidad. Ahora, como conspirador mafioso es un crack el tío.

Qué hijo de la gran puta.


Cosas que no me cuadraban en El Templo del Glamour

Publicado el 15-03-2012 | Etiquetas: , , , , , , ,

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Sigo dándole vueltas a lo que me ha pasado. Poco a poco voy recuperando el sentido, aunque todavía estoy algo aturdida. Recuerdo frases, cosas que no me cuadraban, y empiezo a ver cada vez más claro que era un tema de cultura empresarial, una cultura empresarial que percibía y con la que no encajaba.

El proceso de selección fue bastante extraño: tuve una entrevista larguísima por la mañana en Recursos Humanos donde me preguntaron hasta por mi primera comunión. Y a mediodía me llamaron para que fuese a hacer otra entrevista con dirección a la mañana siguiente. Todo muy flipante.

Hice la segunda entrevista con dirección, también muy larga y muy intensa, me preguntaron cosas diferentes, incoherentes, inconexas… Todo muy extraño. Me dijeron que el puesto para el que veían que yo encajaba no se había creado aún, como quien dice que lo iban a crear especialmente para mí porque no querían perderme y veían que podía aportar muchas cosas. Y me tuvieron tres semanas destrozándome las uñas de la ansiedad, sin dar señales de vida. Cuando por fin tuvimos la tercera entrevista con los jefazos, en un que pin que pan llegamos a un acuerdo se suponía que satisfactorio para todas las partes en menos de 5 minutos. O eso creía yo.

Me vendieron que era una startup y como tal la empresa era joven, dinámica, creativa, buenrollera, que trabajaba para grandes marcas que habían apostado por el proyecto aunque aún estaba en fase de desarrollo. No sé cómo todo eso no me olió a chamusquina desde el primer momento, porque la realidad una vez me incorporé era muy diferente: en realidad tenían “contactos” (vete a saber) en esas primeras marcas, y estaban esperando a que les ofreciéramos algo. Ah, coño, la cosa cambia un montón entonces…

Pero lo que más me dolía era la cultura empresarial, que desde fuera te vendan ese rollo de joven, creativa, buenrollera y tal, y luego una vez allí las cosas fueran muy distintas. En una startup tienes no solo la necesidad, sino casi la obligación de promover el talento y la creatividad, porque NO TIENES CLIENTES aún, no te puedes permitir el lujo de desperdiciar ni una pizca de talento. Pero ellos no sabían cómo (y temo que tampoco querían) hacerlo. Les interesaba más que la gente estuviera sentada en su sitio mirando la pantalla, callados y hablando con alguien por el chat de facebook, que teniendo ideas creativas en equipo junto a la máquina de café.

  • Si venían los jefazos y si nos veían hablando entre nosotros de trabajo nos pegaban la bronca por estar de tertulia.
  • Si hacíamos un chiste o una broma entre compañeros en un momento determinado, porque es lógico y normal si las jornadas son tan largas que en algún momento hagamos un comentario personal, nos preguntemos qué tal el finde o nos echemos unas risas, nos dijeran que teníamos que estar concentrados en nuestro trabajo y los temas personales los habláramos fuera, que no nos pagaban para eso.
  • Si nos levantábamos un momento aunque fuera para ir a por un café, nos preguntaban con retintín “¿es que no tienes trabajo?”
  • Constantemente venían visitas, inversores, socios… Y nos enseñaban como quien enseña a un amigo su jaula con los hamsters corriendo en la rueda. Era muy humillante.
  • Que nos pusieran objetivos imposibles de cumplir, lo digamos 4 personas del equipo (vamos, que no es que sea una percepción de una sola persona que no quiere dar ni un palo al agua), y nos digan que nos tendremos que quedar las horas que hagan falta y que ese no es su problema. Oye, no, perdona: sí es tu problema. Si nos has marcado unos objetivos y una fecha de entrega imposibles de cumplir, el problema es tuyo, no nuestro: o bajas los objetivos o retrasas la fecha, pero no tenemos que pagar los demás tu gilipollez.

Fraguel Rock CurryEn fin, son esos detalles de organización del trabajo, de cómo consideran los jefes que se tienen que hacer las cosas, el poco respeto hacia la vertiente humana de las personas que trabajan para ellos, porque más que trabajadores todos somos personas, con nuestras virtudes y nuestros defectos. En fin, son esas cosas que te hacen pensar “estos tíos son gilipollas, si se piensan que por ir con el látigo por la vida vamos a rendir más es que no tienen ni puta idea”. Y lo digo con conocimiento de causa, de alguien que tiene el culo pelado de dirigir equipos desde hace un montón de años. Y te planteas si es eso lo que quieres, y decides que no, que más te vale extender la red de nuevo y empezar a buscar otra cosa.

Pero contrataron a un jefecillo piltrafilla nuevo y no me dio tiempo. Estoy segura de que le contrataron por la mala hostia que se gasta, no me cabe duda, porque es del mismo palo que ellos solo que sin intentar disimular. Y desde que él entró ya fue todo cuesta abajo. Fue preguntando al resto del equipo por mí, por la espalda, a ver qué podía encontrar para utilizarlo en mi contra. Y tuvo la poca vergüenza de decírmelo en la reunión en la que me dieron la patada. Bicheando por internet, saltando de contacto en contacto, he encontrado su curriculum y me confirma mis sospechas: es un piltrafilla. Yo le doy cien vueltas en formación, en experiencia profesional y en conocimientos. Pero él es un jefe-cabrón y eso les ha cuadrado a los jefes con lo que buscaban para dirigir el cotarro y que no se les despendolen las ovejas.

Pero no es excusa, porque el jefecillo piltrafilla me pinchó para que entrara al trapo y yo entré. Porque soy tonta. Tooooonta. TONTAAAAAA. Y él aprovechó la ocasión que estaba esperando desde el primer día para darme la patada. Porque se lo puse a huevo.

He tocado algunas teclas, he activado algunos botones donde sé que en mi campo se mueven las cosas, y mañana tengo una entrevista. Deseadme suerte, que me va a hacer falta. Parada no me voy a quedar, pero encontrar trabajo siempre lleva tiempo, y con esta puta crisis aún más.


Martes y 13: despedida

Publicado el 14-03-2012 | Etiquetas: , , , , ,

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Si me vuelvo a reír algún día de las supersticiones y de la gente que cree que en Martes y Trece la mala suerte se concentra, si me vuelvo a reír de ellos, dadme un botellazo. O recordadme el día de ayer, que para el caso será lo mismo.

Hace un mes entré a trabajar en El Templo del Glamour. El templo del glamour de puertas para afuera, porque de puertas para adentro era más bien una casa de putas de media estrella con aires de grandeza. No nos entendimos bien desde el principio. Es lo que suele ocurrir cuando uno tiene aires de grandeza, es un pijomierda y un buen comercial, que pasa como en la casa de Gran Hermano: que todo lo magnifica. Y los jefazos del Templo del Glamour son muy buenos comerciales vendemotos. Me contaron una milonga y me la creí como cuando era joven e ingenua. Poco a poco fui descubriendo que de lo que vendían a la realidad había una distancia como se Salamanca a la luna, kilómetro arriba, kilómetro abajo. Me la colaron pero bien, y mira que yo tengo callo ya con tipos como esos.

Hace un mes entré en El Templo del Glamour y hace dos semanas y media entró un nuevo jefecillo, subalterno de los jefazos, para meter en vereda al ganado porque ellos están demasiado ocupados vendiendo motos por ahí y no quieren que se les despendolen las ovejas. Así es como tratan al personal, como ganado, como cachos de carne. Quieren contratar a los mejores, y ni los valoran ni los dejan que exploten todo su potencial. Y no encajamos bien. A mí el jefecillo, por el motivo que sea, no me daba buenas vibraciones, no sabría decir bien por qué pero no me caía bien. Tampoco es que sea tan raro: ni le puedes caer bien a todo el mundo, ni te puede caer bien todo el mundo, y con este piltrafilla había un rollo raro, más bien como un mal rollo en el ambiente que no sabía a qué era debido.

Y ayer me despidió. La primera vez en mi vida que me despiden, un puto martes y trece. Que el día es lo de menos, y estaba cantado, y además yo se lo serví en bandeja porque soy tonta. Toooooonta. TONTAAAAAA.

Me jode no haberme dado cuenta. El tío no me quería en su equipo, no sé por qué. Probablemente si él hubiera entrado antes que yo, no me habría contratado. No sé si es por miedo a que le pasara por encima porque yo ya había ocupado el mismo puesto que él antes, o que le parecía que iba demasiado sobrada o qué. Que yo sepa no hay un motivo más allá de que no tenemos química, y los motivos que dio para despedirme fueron del todo absurdos, aparte de arrastrar mi reputación por el suelo manipulando unos datos, o más bien mintiendo descaradamente, cosa que no le consiento ni a él ni a mi padre. Y me encendí, claro. Que una cosa es magnificar tus cualidades y esconder tus defectos, y otra muy distinta que te acusen de mentir y estar vendiendo una moto partiendo de mentiras. Y por ahí sí que no paso.

Los grandes jefes me han dicho que no me quieren perder, que aunque no esté directamente en el equipo quieren seguir contando conmigo para algunos proyectos como freelance. Que si se hubiera podido recomponer la situación con el jefecillo, yo seguiría trabajando allí, pero como se ha cerrado en banda es imposible. La verdad, no sé si lo dicen por quedar bien, como cuando te deja un novio y te dice “no es por ti, cariño, es por mí, tú te mereces algo mejor, quedemos como amigos“, o es verdad que quieren seguir contando conmigo, lo que significaría que aunque este gilipollas haya intentado arrastrar mi nombre por el suelo, no lo ha conseguido del todo. No lo sé. Estoy confusa y desorientada. Me han prometido que el lunes, con más calma y unos días para pensar, me harán una oferta de colaboración externa. Ya veremos. No me fío ni un pelo.

Resumiendo: que un piltrafilla que no me llega ni a la suelda del zapato me ha despedido y aún estoy flipando. Es la primera vez en mi vida que me despiden. ¿Que como estoy? Como si me hubieran dado un puñetazo en la boca del estómago, y aún no he recuperado la respiración.


Enhorabuena, campeones

Publicado el 12-03-2012 | Etiquetas: , , , , , ,

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Ya no recuerdo cuanto hace de la última vez que salí del trabajo llorando. Debía ser una niñata por aquel entonces. Y hoy lo han vuelto a lograr. Enhorabuena, campeones.

Que no tergiverse, me ha dicho, mientras me montaba una encerrona con la jefa de Recursos Humanos (inciso: ¿por qué en Recursos Humanos siempre se ponen de parte de los jefazos, y nunca de los empleados?). No, perdona, no tergiverso: cuento mi versión, como yo lo he vivido. ¿Pero qué más da, si tampoco querían escuchar mi versión, porque les da igual? Que solo hay una versión de las cosas: tal y como han pasado, dice el muy idiota. ¿Y se supone que viene del mundo de la publicidad, donde todo se juega en la mente del consumidor, donde se libra una batalla por las percepciones? Pues no deja de tener su coña, perdona que te lo diga.

Que solo a las becarias les consiente que salgan a su hora, dice la otra hijadeputa, sin ponerse colorada ni nada. Y que sonría, que cambie de actitud porque tiene que haber buen ambiente en el equipo. Pero qué puñetazo tienes, perra.

Y si por lo menos pudiera desahogarme en casa, contar lo que me pasa y encontrar un poquito de comprensión… Pero tampoco, me lo tengo que guardar para mí porque a él no le apetece escuchar mis penas, que llega del trabajo cansado y tiene ganas de desconectar, y no de que le caliente la cabeza con mis movidas.

Que deje el trabajo si tan mal estoy, me ha dicho. Sí, claro. Y pasado mañana me pides el divorcio y ya lo hemos acabado de arreglar.

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