Cosas en las que he notado la crisis
Publicado el 02-11-2011 | Etiquetas: ascazo, bares, Central Perk, crisis, dinero, drama queen, listas, mal humor, negocios, trabajo
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Aparte de lo obvio: un montón de empresas han cerrado, quedan menos trabajadores, y por lo tanto hay menos gente que salga a comer fuera.
Más gente en paro, menos gente que sale a cenar.
Y los que no están en paro, tienen miedo de perder el curro y por lo tanto intentan ahorrar todo lo que pueden. Hay más gente que se lleva el tupper de casa, con el perezón que da cocinar por las noches…
Los que siguen saliendo a comer intentan no salir a desayunar. ¡Hay que recortar gastos!
Y los que siguen saliendo a desayunar al bar, antes pedían bocadillo, cerveza y café y ahora se traen bocadillo de casa y eligen birra o café, todo no puede ser.
El bote de las propinas ha bajado una barbaridad. Antes los camareros se sacaban un pequeño sobre sueldo, ahora tienen suerte si les da para un par de paquetes de tabaco a la semana. Y claro, hay que pagarles más…
Las monedas de 1 y 2 céntimos antes nos las dejaban de bote. Ahora con esas moneditas la gente se paga el cortado.
Cada vez tengo más clientes autónomos o pequeños empresarios que me piden que les haga factura cada mes con lo que han consumido, para así podérselo desgravar como gasto.
Con lo que nos sacábamos antes de las máquinas tragaperras nos daba para pagar el alquiler. Ahora tengo suerte si nos da para pagar la electricidad que consume la puta máquina. Cuando acabe la concesión me estoy planteando cambiarla por un billar…
Los licores que me piden son cada vez más tirados. El que pedía chupisto de whisy después de comer ahora pide licor de hierbas, y el que pedía licor de hierbas ahora primero pide la cuenta y luego el chupito. Lo más caro que me han pedido últimamente ha sido una copa de Torres 10. La botella de Cardhu 12 años la compramos hace 2 y creo que todavía tiene la etiqueta de fábrica…
Antes los clientes de mis vecinas las prostis tenían más dinero, las visitaban más a menudo y pasaban por el bar a tomarse un pelotazo antes de subir. Ahora tienen menos presupuesto, y si tienen que elegir entre reducir el gasto en putas o en alcohol, lo tienen bastante claro.








Las motivaciones de las personas para trabajar no tienen nada que ver el dinero: lo que nos mueve a levantarnos cada mañana y pasarnos un montón de horas en la oficina son la solidaridad y el amor al ser humano.
