Y Betty se casó
Publicado el 18-04-2012 | Etiquetas: amigos, Betty, bodorrio, matrimonio, momentos bonitos
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Porque a cabezonerÃa no la gana nadie, Betty se casó ayer. Un martes, en una frÃa y desangelada sala del ayuntamiento, ante un concejal, dos amigos y unos pocos familiares. La boda más triste del mundo, con el novio con cara de cómo me he dejado meter en este lÃo, la novia enfadada por no haber podido hacer de su boda el negocio que pretendÃa, los invitados que estaban allà porque no habÃan encontrado a tiempo una excusa con la que escaquearse, y nadie que hiciera fotos de lo que se supone que tiene que ser un momento bonito de amor y compromiso que se recuerda toda la vida. De esta boda no se va a olvidar nadie, muy a su pesar, os lo aseguro.
Al final no hubo banquete porque la abuela se negó a pagarlo, asà que después de la ceremonia cada cual a su casa. No hubo fotógrafo, ni siquiera un amigo tomando fotos de recuerdo del momento, porque no creo que nadie quiera tener un recuerdo de ese dÃa. El novio llevaba el traje de ir a las entrevistas de trabajo que le prestó su hermano, y la novia un vestido de mercadillo del año pasado y unas manoletinas desgastadas. Iba sin maquillar y se le notaban unas ojeras y unos ojos hinchados, como de haber estado llorando la noche anterior, o probablemente fueran los nervios, aunque lo dudo.

Photo Credit: Guillermo Flores via Compfight
La novia llevaba un ramo de rosas que parecÃan, honradamente, recién cortadas de algún jardÃn cercano, y que acabó estrellando con rabia contra la falda de su madre, entre gritos y lloros en el patio del ayuntamiento, porque según Betty, por su culpa no habÃa podido tener la boda de cuento de hadas con la que soñaba, les gritó a su madre y a su abuela que por su culpa no tenÃa ni vestido ni banquete ni nada, que la habÃan humillado en el dÃa más importante de su vida y que las odiaba, y a sus cuñados que eran unos egoÃstas que les querÃan echar de “su casa” (en realidad están viviendo en la casa que les presta el padre de ellos, sin pagarle un duro, por no pagar no pagan ni los gastos de luz y agua), que no les apoyan y que no querÃa verles a ninguno. Vamos, un espectáculo decadente para no perdérselo. Lo que es una boda, vaya.
Se supone que mañana salen de luna de miel a casa de una de las cuñadas que no fue a la boda, pero ya veremos a ver si sus hermanos la ponen en antecedentes y se les jode también, porque vamos, no es para menos. Ella no quiere hablar con nadie ni ver a nadie, no responde al teléfono ni a los mensajes, están desaparecidos. No me extraña después de la que montó en el ayuntamiento, pero es que se veÃa venir.













