Ninguno de mis chicos ha hecho huelga

Publicado el 29-09-2010 | Etiquetas: , ,

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La oficina ha estado tranquila toda la mañana. No hemos tenido la visita de piquetes aunque todos mis chicos han venido a trabajar. No les he querido influir ni positiva ni negativamente, y cuando ha salido el tema no he querido participar en la conversación. Solo les he preguntado si pensaban hacer huelga o no para poder organizarme.

Y en el fondo les agradezco el compromiso que han demostrado, pero no me siento especialmente orgullosa de ellos. No sé si es por alguna clase de lealtad, pero sospecho que no saben que ahora les puedo despedir legalmente si faltan tres veces en un mes (yo misma, con la ciática, si trabajara por cuenta ajena ya habría superado ese límite con facilidad y estaría en la puta calle). Si estuviera embarazada, aunque fuesen solo un día a la semana yo me planificaría las clases de preparación a parto fuera del horario laboral, por si las moscas…

En fin, no voy a hacer un alegato pro-huelga, cada cual conocerá sus circunstancias personales y sus motivos para parar o no parar hoy.

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3 comentarios

Tristemente, aunque hay motivos de sobra para ir a la huelga, es el momento menos apropiado para muchos. Temporalidad, familiares en paro, pocos ingresos, pésimas perspectivas de futuro, etc. provocan que muchos se coman con patatas los principios y se vayan a trabajar porque no quieren dar “motivos” al jefe para ser el elegido si hay despidos.
Supongo que no es tu caso, pero sí el de muchos. Yo recuerdo la huelga general por el decretazo, me pilló recién llegada a la oficina gracias a que mi nuevo jefe aceptó un traslado que necesitaba unas semanas antes. Nos llamó uno a uno para preguntar si haríamos huelga y todos dijeron que no, yo también, no me atreví a decir que sí. Pero pasaron los días, iba leyendo en los periódicos todos los puntos de la reforma y cada día mi conciencia me torturaba, así que el día antes fui al jefe y le dije que haría huelga. Me dijo que muy bien, pero que si un trabajador llega cada día puntual a su trabajo pero hay otro que llega cada día diez minutos antes, si un día tiene que despedir a alguno…
Aún así no fui a trabajar, pero hoy día no sé si hubiera reaccionado igual porque me he visto con la soga al cuello y acojona mucho.

[...] Y cuarto: porque su argumento consistía en que uno de mis chicos faltó un día al trabajo. Concretamente, el día en que murió su madre, que coincidió que fue un viernes de madrugada, la enterraron el domingo, y el lunes estaba otra vez al pie del cañón como un campeón. Me gustaría a mí ver los ratios de absentismo que tiene su gente. Te digo más: a los funcionarios les bajaron el sueldo un 5% y montaron un pifostio de mil demonios, hubo una huelga general para impedir que a la mitad de mi gente les pueda bajar el sueldo un 60% y que se tengan que decidir entre un contrato de formación o la cola del INEM, y no faltó ni uno. [...]

[...] porque sé que si mis chicos están contentos en general trabajan mejor y rinden más, y su lealtad hacia la empresa es mucho mayor. No se me ocurre pensar que deben vivir por y para el trabajo: si la empresa no es suya, es absurdo [...]



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