No supieron morir de otra manera
Publicado el 12-10-2010 | Etiquetas: drama queen, mi casa, momentos bonitos, televisión, vicios inconfesables
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En mi casa, desde que tengo memoria, me despierto temprano el 12 de octubre y veo el desfile de las Fuerzas Armadas en pijama desde el sofá. Podría buscar profundos razonamientos estéticos o aludir al despliegue de virilidad para justificarme, pero es que no me apetece. Tampoco me vengas con razonamientos históricos o políticos sobre el significado de este día, ni con comparaciones con desfiles militares en régimenes fascistas o comunistas. Disfruto viento el desfile de las Fuerzas Armadas y punto.
Uno de los momentos que más me emocionan del día, aparte de ver al paracaidista portando la bandera, que me parece impresionante, es la lectura del soneto a los caídos en acto de servicio justo antes del himno La muerte no es el final. Para un militar o un guardia civil, morir en acto de servicio es un orgullo, dar la vida por su patria, que son las dos cosas más importantes que tiene. No le busquéis explicaciones, porque es algo que no nace de la reflexión.
“Lo demandó el honor y obedecieron,
lo requirió el deber y lo acataron.
Con su sangre la empresa rubricaron,
con su esfuerzo la Patria redimieron.Fueron grandes y fuertes,
porque fueron fieles al juramento que empeñaron.
Por eso como valientes lucharon
y como héroes murieron.Por la patria morir fue su destino.
Querer a España, su pasión eterna,
servir en los Ejércitos su vocación y sino.No quisieron servir a otra bandera,
no quisieron andar otro camino,
no supieron morir de otra manera”.


Mi padre lo veía siempre, siempre también. Mi madre me acaba de llamar hace un ratito para que oyera el abucheo, los pitidos y los gritos pidiendo dimisión que le estaban cayendo a Zapatero, y ya me quedé unos minutos más viéndolo.
Me ha dado mucha pena ver a un par de niños entre los familiares de los guardia civiles muertos.
Los pitos son ya casi una tradición de cada año. También puede ser que yo me esté quedando un poco sorda, pero me parece que cada año pitan con menos entusiasmo.
Y las caras de los familiares y sobre todo de los niños pequeños, son un drama.
A mi ese sentimiento que que tienen los militares, el de morir por su patria, también me alucina. Lo viven tanto… que no sé, es una pasada.
Y diría más: suerte que hay gente para quien su patria (y todos los que la habitamos, que la patria es un ente inmaterial, pero las personas que viven en su país no lo son) para quien su patria, digo, es más importante que su propia vida, y serían capaces de morir por defendernos. Yo no sería capaz de renunciar a tanto, y por eso me alucina y les agradezco a los que sí darían su vida por defender la mía.
He de decir que yo también miro el desfile. me gusta ver como están ahí por algo por lo que creen, sin importarles los comentarios que la gente pueda decir. Ole por ellos
Pues a mi me pasa lo mismo que a ti, desde pequeña me ha gustado ver el desfile, levantarse, los primeros días de frío del otoño-invierno, calentita en el sofá o en la cocina desayunando y con la tele en el desfile, sólo porque sí porque me gusta verlo, sin saber muy bien porqué ni su historia ni comprendiendo ese amor y orgullo que sienten los militares hacia un trozo de tela de dos colores.
Buenas… es la primera vez que comento, pero es que hoy me has “tocado” mi fibra más sensible…
Mi MiCari lleva dos años en el ejército y esos mismos dos años desfilando el 12 de Octubre (que para mí siempre ha sido el día del Pilar, pero ahora comparte protagonismo en mi mente y corazón con las Fuerzas Armadas)… El momento del que hablas es para mí lo peor, lo paso fatal, siempre siempre siempre lloro y no puedo remediarlo. A mi MiCari le pregunto por qué asumen ese fin y no “quieren morir de otra manera”, pero, por más que me diga, no consigo asumirlo de la misma forma… Sólo sé que desde que lo vivo desde dentro, aún me parece más emotivo y más difícil resistir las lágrimas y que, me guste o no, es su vida, su trabajo y vive por y para él. Hacen muchos sacrificios por todos nosotros (llámalo patria, país, nación… me da lo mismo) y no esperan nada a cambio mas que el gusto por el trabajo bien hecho…
Siento el ladrillo, pero como decía, este tema me toca muy de cerca.
Un saludo y gracias por tus palabras.
[...] mi tradición. Cada 12 de octubre me despierto temprano y me quedo a ver el desfile en pijama en el sofá, tapada con una mantita, y disfruto como una [...]