O por qué coño lo llamarán “tarifa plana” cuando quieren decir “bono de x minutos con plus de te la voy a meter doblada“.
Cuando internet llegó a nuestras vidas, a mediados de los años 90 creo recordar, tenÃamos un “bono” de 20 horas de conexión al mes, y todo lo que se pasara de ahà nos lo tarifaban a parte, a precio de llamada local si no recuerdo mal.
Después llegaron las primeras tarifas planas que en realidad eran más bien tarifas onduladas: podÃas navegar por internet todo lo que te diera la gana pero dentro de un horario, de 6 de la tarde a 8 de la mañana y los fines de semana todo el dÃa.
Y más tarde llegó el ADSL, la auténtica tarifa plana, en el que ya no habÃa lÃmite de horario ni te cobraban aparte por navegar.
Y como el rollo tarifa plana mola, las operadoras de telefonÃa han pensado que lo pueden utilizar para todo. Y no.
Como ya os conté, me robaron el iPhone hace dos meses y no me he comprado otro terminal porque he sobrevivido con el móvil de una empresa cliente que me querÃa tener localizable 25 horas al dÃa, y porque me acababa la permanencia y pretendÃa renovarla en Vomistar o en cualquier otra compañÃa menos Robafone (eso lo tengo bastante claro). Y eso he estado intentando, pero si quiero tener el iPhone por un precio razonable (menos de 150 €) no he hecho más que darme cabezazos contra un muro: sÃ, si lo quiero lo puedo tener incluso REGALADO o eso dicen, pero la realidad es que lo acabarÃa pagando con las putas tarifas planas de los huevos:
* Tarifa plana de datos de 25 eurazos al mes más IVA. ¿Para qué, si en casa tengo wifi, en la oficina tengo wifi, en Central Perk tengo wifi, y para usarlo en la calle no voy a gastar un 1 GB ni de coña? 25 euros al mes me parece una pasada.
* “Tarifa plana” de voz que es lo que más me mosquea. En realidad no es una tarifa plana, sino un bono de x minutos, y cuanto más pagues al mes más minutos compras. Pero ojo porque tiene truco: para empezar solo te sirven en un horario determinado, el establecimiento de llamada te lo van a cascar igualmente, y encima estoy convencida de que el precio de los minutos dentro del bono te sale más caro que el precio/minuto fuera. Porque además, ¿las operadoras no tenÃan la obligación de tarificar por segundos a partir del primer minuto? ¿En qué ha quedado eso?
Y aquà ya me empiezo a hostilizar. Empezaba a ver que la broma subÃa y subÃa, y que para que me “regalaran” el iPhone tenÃa que palmar un mÃnimo de 60 eurazos al mes en todas las compañÃas y encima el último teleoperador con el que hablé ya usaba un tonito de recochineo: “señora, es que en todas las compañÃas va a tener un consumo mÃnimo“. Mira, chaval, yo tengo móvil antes de que tú aprendieras a hablar. Mi primer móvil fue un One Touch Easy de Moviline que hoy bien podrÃa pasar por un walkie talkie de lo grande que era.

Por aquel entonces, los móviles todavÃa no empezaban por 6 sino por 9, de hecho mi primer número empezaba por 91. La primera migración que hice fue a Airtel, no sé si te sonará el nombre porque ahora esa compañÃa se llama Vodafone. Fui la primera del grupo en pasarme a contrato con apenas 19 años, porque estaba hasta la figa del puñetero mensajito: ha recargado 6 €; saldo actual después de impuestos: 2,40 €. ¡Es que encabrona a cualquiera! Como era la única que tenÃa móvil de contrato, me tocaba a mà organizarlo todo porque nunca me quedaba sin saldo, y aún asà a final de mes pagaba menos de teléfono que el resto de mis amigos.
Cuando empezaron con el rollo del consumo mÃnimo hace unos años, ya me tocó las narices pero como tenÃa un consumo mÃnimo de apenas 6 euros y me lo gastaba de sobras cada mes, no me importó demasiado. Pero lo de ahora más que un cachondeo ya es un putiferio. Se deben creer que los clientes son gilipollas. Esa ansia sin disimulo de querer tener a los clientes pillados por los huevos durante por lo menos año y medio pagando una barbaridad que no consume realmente, es lo que ha hecho que me revuelva y busque la manera de escapar, como se revuelve un pez en el anzuelo. A veces funciona y, aunque herido, logra escapar. ¡Joder, al menos que disimulen un poco!
Si me dejan a mi aire, seguro que acabarÃa palmando más dinero, pero que me obliguen a pagarlo lo consuma o no, y no me dejen otras opciones, es algo que me cabrea. Es como si en el Telepizza te obligaran sà o sà a comprar dos familiares, y no hubiera opciones más baratas y pequeñas para los que consumen menos. ¿Y si me apetece una pizza tengo que pagar por cojones dos familiares? ¡No quiero! Yo con una mediana voy sobrada. Pues me la hago en casa y que os den. Supongo que los pardillos que tragan y pasan por el aro les deben compensar con creces los clientes que pierden con esta polÃtica, porque si no no me lo explico. O eso, o están tan convencidos de que vamos a acabar pasando todos por el aro de una manera o de otra, que les da todo igual. No lo descarto.
En fin, que su tarifa plana no es ni siquiera ondulada: es directamente rizada, y me toca los cojones, asà que me dije a mi misma: “¡A la mierda!” y tomé la decisión definitiva, pensaba que después de tantos años iba a ser mucho más duro pero no, qué va, me siento liberadÃsima: vuelvo a tarjeta prepago y que les den por el culo a todas.