Lo nuestro se va a arreglar

Publicado el 09-01-2012 | Etiquetas: , , , , ,

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Esto se va a arreglar, lo sé. Solo necesitábamos darnos un poco de margen, él necesita tiempo y espacio para relajarse y yo necesito también dejar de agobiarme y de presionar. Necesitábamos poner los contadores a cero, porque juntos funcionamos pero es el roce de la convivencia lo que nos ha hecho polvo. Eso y no hablar las cosas, no haber sido capaces de comunicarle al otro lo que nos molesta.

Cuando a él le mosquea algo que yo hago, se lo calla hasta que no puede más y explota, y yo flipo porque no entiendo a qué viene tanto follón. Y cuando a mí me mosquea algo, reacciono chinchándole por todo, rebotándome por cualquier tontería y montando un dramón, y claro, él también flipa porque no entiende a qué viene tanto jaleo.

Nos hace falta pactar reglas nuevas de convivencia y hablar más las cosas en vez de encabezonarnos cada uno por su cuenta. Comunicación es la clave, no esperar a que el otro adivine lo que nos pasa por la cabeza. Porque nos queremos y cuando estamos bien estamos muy bien juntos. Este fin de semana hemos ido juntos a limpiar el coche, ni me acordaba del tiempo que hacía que no hacíamos algo así juntos, y nos lo hemos pasado bomba con el agua, el jabón, y puteando a Pitufi con la aspiradora. En lugar de quejarme porque él se pasaba las horas en el ordenador jugando mientras yo me quedo en el comedor viendo la tele, he estado con él en su habitación, hemos estado hablando, hemos cedido los dos en cositas pequeñas y nos hemos acercado más de lo que lo habíamos hecho en muchos meses. Tocamos fondo, pero estamos decididos a subir.

De este bache saldremos, y este fin de semana hemos demostrado que queremos y podemos.

El 2012 va a ser nuestro año.

2012 year of love


Y yo, ¿qué le pido al 2012?

Publicado el 31-12-2011 | Etiquetas: , , , , ,

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O a los Reyes Magos. O a quien corresponda. Del 2012 solo espero:

Que vuelva el amor.

Y que se acaben los desprecios, las borderías y el rencor.

Nada más. Yo creo que es fácil, no pido mucho.


Necesidades

Publicado el 05-10-2011 | Etiquetas: , , ,

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Coincido con Inés, yo también necesito sentir que soy su prioridad, sentir que soy lo más importante en su vida.

No hablo de  saber, hablo de sentir.

Que de vez en cuando cambie sus planes por mí, sobre todo si le digo con claridad que le necesito.


Oscar Wilde para el debate

Publicado el 03-10-2011 | Etiquetas: , , , , , ,

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La mujer da sexo a cambio de cariño. El hombre da cariño a cambio de sexo.

No sé si la cita es de Oscar Wilde, pero le pega mucho. Pensaba en ello hace unos días, después de hacer el amor. Le necesito, le necesito cerca y necesito que me dé mucho cariño.

MiCari no comparte la reflexión, según él en ese momento le salía hacerme mimos. Y quizá la clave son las palabras en ese momento.

Eso de intercambiar sexo por cariño, o cariño por sexo, ¿soy yo la única que lo ve así? ¿Seré yo la rara?


Tregua

Publicado el 08-09-2011 | Etiquetas: , , ,

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Yo no vuelvo a sacar el tema de que tienes una amante y me guardo mis celos bajo siete candados. Y si te necesito desesperadamente, tú lo dejarás todo, planes, amigos, gimnasio, todo, para estar conmigo. Necesito saber que soy tu prioridad absoluta, que soy lo más importante para ti.

Y ambos haremos el esfuerzo de dejar de echarnos en cara el pasado.

Trato hecho.


¡Por fin!

Publicado el 06-09-2011 | Etiquetas: , , , , ,

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Un año y medio de novios y 3 años de casados intentándolo casi en cada oportunidad. Muchos miedos, muchas desilusiones, mucha más insistencia perseverancia y bastante dolor. Y por fin ayer lo conseguimos. ¡Y me gustó!

Me preguntas si me siento orgullosa de mí misma. ¡Pues claro!


El peor ataque de celos ever

Publicado el 05-09-2011 | Etiquetas: , , ,

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No lo había pasado tan mal en mi vida. Hace años que descubrí que soy un poco celosilla, aunque siempre he intentado mantener los celos controlados dentro de lo razonable, si es que eso es posible. Me refiero a que no soy de buscar indicios y cosas raras donde no las hay, en la vida he espiado el móvil de mi pareja en busca de mensajes sospechosos, si me dice que queda con los amigos me lo creo, no sospecho por sistema ni dudo de su palabra, etc. Pero si algún zorrón se acerca con intenciones manifiestas de tirarle los trastos, descuida que ya me encargo de pararle los pies de forma elegante pero evidente.

Pero el sábado los celos se me descontrolaron y el mal rollo todavía me dura.

Yo sabía que había cierto rollito entre MiCari y MaryBoom, llámalo afinidad, amistad especial o como quieras. Y precisamente por eso, porque ese rollito me hace sentir un poquito incómoda, me he negado últimamente a salir con ese grupo de amigos y desde hace semanas limito con ellos el contacto al mínimo imprescindible. Pero él no. Él lleva dos meses saliendo cada fin de semana con ellos -y con ella- sin perdonar ni uno. Vuelve a casa a las tantas de la madrugada, o no vuelve y se queda a dormir en casa de unos amigos. O vuelve, me acompaña a pasear a Pitufi si me pongo muy pesada, y se vuelve a ir para desayunar con ellos. Y a mí no me hace ni maldita la gracia. Todo eso sumado a que por las tardes se va todos los tardes al gimnasio sin perdonar ni un día, pues tengo la sensación de que soy soltera y tengo un compañero de piso al que apenas veo, no me acuerdo de la cara que tiene mi marido porque solo nos vemos para dormir, ya ni recuerdo la última vez que disfrutamos de un fin de semana para nosotros solos, ni una noche siquiera. Tengo lo peor de estar casada y lo peor de estar soltera, y así no quiero vivir, yo no me casé para esto.

Le echo de menos, y se lo he dicho varias veces y bien clarito, para que no haya lugar a malas interpretaciones. Pues parece que por un oído le entra y por el otro le sale, porque ha pasado olímpicamente de mí.

Si a todo lo anterior le añades que lleva varios meses que no me deja que me acerque a cinco metros de su móvil, y si se lo intento coger para cualquier cosa se lanza encima de mí como un rallo y me lo quita de las manos, creo que es normal que me empiece a oler a cuerno quemado.

Así que este sábado ya le había avisado que me apuntaba a salir con él y sus amigos. El sábado por la mañana trabajé, al llegar a casa me eché la siesta, habíamos quedado a las 8 y a eso de las 7 él puso en marcha lo que según él es un detalle pensando en mí porque pensaba que estaría cansada, y a mí me pareció una maniobra destinada a que me quedara en casa y no saliera con ellos. Desconfiada que me he vuelto, cojones.

El caso es que salí con ellos el sábado y aun me estoy arrepintiendo. Ya sabía que había rollito con MaryBoom, pero mientras no lo ves con tus propios ojos siempre te queda la duda. Y el sábado vi cosas que no me gustaron un pelo. Al margen de la maniobra disuasiva previa, habíamos quedado a las 8 y él, que es conocido por llegar una hora tarde y no despeinarse, estaba preocupado porque llegábamos ¡5 minutos tarde! ¿Perdona? Llegamos al punto de encuentro y estábamos solos. Mandó un mensaje al grupo para saber dónde estaban, y le contestaron que nos sentáramos que iba para rato. De acuerdo, nos fuimos a tomar algo y hacia las 9 le mandaron un mensaje MaryBoom y su marido (sí, MaryBoom está casada, ¿y desde cuando eso es un problema, eh, eh, eh, eh?), que ya habían llegado. Bueno, pues mi marido perdió el culo, perdió el mundo de vista, y casi me perdió a mí por ir a su encuentro escopeteado perdido. Tanto que al final me tuve que enfadar:

- Vale que estás nervioso porque has quedado con MaryBoom y no quieres hacerla esperar, ¡pero disimula un poco, joder! Al menos delante mío córtate un poco.

Estamos con ellos esperando a los demás y yo ya estaba celosa y él me lo notaba, no podía parar de tocarle y además sin disimulo ninguno. Es mi chico y quería que se notara.

- Sí, no solo estoy celosa: estoy territorial, así que vas a tener que ayudarme a pasar el mal trago lo mejor posible. 

Pues parece ser que su manera de ayudarme a pasar el mal trago lo mejor posible consiste en distanciarse de mí y no tener ojos más que para MaryBoom. Para matarlo. Conforme pasaba la noche yo me iba poniendo cada vez más nerviosa, veía cosas que no me gustaban un pelo. Hasta que él empezó con el jugueteo y bebió de la cerveza de MaryBoom. Es una tontería, pero la complicidad y la intimidad que reveló ese gesto me hizo más daño que si me hubiera dicho abiertamente que se la ha follado en una noche de borrachera. Una cosa es saberlo, o intuirlo, y otra es verlo. Y lo que yo vi me puso el estómago del revés.

El resto de la noche fueron una sucesión de despropósitos, y a cada cual yo me iba poniendo peor. Hasta que a eso de las 12 nos empezó a llover y decidieron irse a casa de unos a jugar unas partidas en la videoconsola. MaryBoom también iba, claro. A esas alturas yo estaba tan mal que le pedí que se quedara conmigo esa noche. Esto es importante:

Llevaba dos meses saliendo TODAS las noches, algunas incluso durmiendo fuera de casa; yo me encontraba de los nervios, fatal por lo que había visto con ella y le pedí a mi marido que se quedara conmigo UNA NOCHE. No quiso. ¿Su motivo? Porque después querré otro fin de semana, y otro, y otro… Vamos, que no iba a pasar una noche de sábado con su mujer para que no me malacostumbre.

Si yo tuviera ataques de celos constantes, lo podría llegar a entender, pero era el primero en mi vida. La primera vez que le pido que se quede conmigo, que no salga, porque estoy celosa. ¿De qué precedentes me habla?

Como muestra de su buena fe, me dijo que volvería en dos o tres horas. ¿Se va a pasar dos o tres horas con ella, y se supone que eso me tiene que dejar más tranquila? ¿En qué universo paralelo? Lo curioso es que, si me los imagino juntos, no me los imagino follando: me los imagino en el sofá haciéndose cosquillas, tonteando y riéndose como dos adolescentes, y la imagen me hace casi más daño que si las manos que hay marcadas en el cabecero de mi cama fuesen suyas.

El caso es que me dejó sola en casa, porque si me iba con ellos y me agobiaba tampoco me iba a llevar de vuelta a casa para que no les cortara el rollo. Y allí me quedé, esas dos o tres horas que se convirtieron en más de tres horas largas, sola en casa y él por ahí con ella, cociéndome en mi propio veneno, reconcomiéndome por dentro, pensando qué estaría haciendo y, sobre todo, con el convencimiento de que su mujer figura muy abajo en su lista de prioridades: en cualquier caso, seguro que por debajo de ir al gimnasio, salir con sus amigos y jugar a la videoconsola. Es humillante.

Y lo peor es saber que ya no puede hacer nada por arreglarlo, porque cuando le necesitaba, cuando estaba pasando el peor ataque de celos de la historia, cuando me sentía peor de lo que me he sentido nunca en mi vida, él no estaba. Peor que no estar fue que me dejó bien claras cuales son sus prioridades, y yo no estoy entre las primeras de la lista. Yo lo estaba pasando fatal, le necesitaba a mi lado, y él prefirió largarse a jugar a la consola con sus amigos y hacer el tonto con MaryBoom. Ahora ya no me fío, ahora ya me puede decir misa, ahora ya puede poner carita de cachorro arrepentido, que no me creo nada.

Me siento peor que una mierda: como una mierda pisada en la calle y restregada contra el bordillo.


Dejadme llorar

Publicado el 25-08-2011 | Etiquetas: , , , , ,

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Hay ocasiones en que solo me apetece estar sola y llorar a gusto, y por contra el mundo parece confabulado para no dejarme en paz, la gente a mi alrededor se empeña en que ese estado de ánimo no puede ser bueno y no me dejan sola ni a tiros, intentan proponerme planes absurdos “para que no piense” y me tengan entretenida.

Pero es que a mí no me apetece estar con gente, ni estar entretenida, ni “no pensar”. Lo único que me apetece es estar sola con mis pensamientos, ponerme en el iPod una y otra vez ese disco tan triste que habla de desamor y de fracaso, y llorar a gusto hasta que se me sequen los ojos o hasta que me canse. ¡Y no me dejan! Y, para colmo, ni siquiera en el cine hay ya buenos dramones con los que desatar mi pena y llorar a lágrima viva.

¿Qué extraña ley cósmica se ha confabulado para que hoy, precisamente hoy, el Universo no me deje tranquila? Yo solo quiero que me dejen llorar en paz. ¿Es que es mucho pedir?


Lunes por la mañana

Publicado el 22-08-2011 | Etiquetas: , , ,

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Me levanto 20 minutos antes que él.

Mientras yo estoy en la ducha, él todavía está roncando a pata suelta.

Saco a Pitufi a pasear mientras él está decidiendo si se quita las legañas o se las deja puestas.

Le espero sentada en la cama durante cinco minutos, vestida, maquillada, con el bolso preparado y trasteando en el iPhone, mientras él acaba de ponerse los zapatos y la americana.

¡Y de repente decide que llegamos tarde y empieza a meterme prisa!

Esto tiene que ser amor, porque si no es que no me explico cómo le aguanto….


Un resfriado letal

Publicado el 20-05-2011 | Etiquetas: , , , ,

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Como os decía ayer, he estado algo resfriadilla estos últimos días, y como es lógico he contagiado a MiCari. Los hombres son de un escandaloso cuando enferman, alucinante. Ellos que presumen de machotes, capaces de levantar 60 kilos con una mano sin despeinarse, y unos pocos microbios les dejan para el arrastre. Concretamente MiCari lleva 5 días como alma en pena, quejándose de que está entre la vida y la muerte y no le hago caso. Tiene mocos, tiene tos, está congestionado y se siente mal, de acuerdo, pero no es como para administrarle la extremaunción, digo yo.

- ¡Pero si tengo hasta fiebre!

- Cariño, 37,5 y medio no es fiebre.

- ¡Pues mi madre me decía que eso son décimas!

- Eso son décimas cuando eres un niño, y tienes una madre amorosa y preocupada. Cuando eres un adulto con pelo en los huevos, nadie te va a hacer ni puto caso hasta que pases de 39. Como mucho, te tomas un Gelocatil y andando.

- ¡Esta noche me ha subido la fiebre, me he despertado sudando!

- Si sudas no es porque tengas fiebre: es porque te niegas a quitar el edredón de plumas.

- ¡Estaba delirando!

- Estabas hablando en sueños.

¡Qué paciencia hay que tener con un hombre enfermo! No es que me chotee de él: es que fui yo quien le pasó el resfriado, y yo solo estuve un fin de semana moqueando y tosiendo y el lunes estaba en la oficina al pie del cañón. Y no me considero una heroína por ello. Pero a él no hay quien le saque de que está al borde de la muerte y nadie le hace caso. Se enfada porque le digo que un poco de cuentitis sí que tiene, porque a los machotes de verdad no les tumba un simple resfriado.

hombre resfriado

Se ha pasado tres días sin ir al trabajo, ayer tuvo que ir casi obligado porque ya tenía que decidir entre incorporarse a la oficina o coger la baja. Para todo el mundo era evidente que después de 6 días entre virus, ya se encontraba bastante mejor. Pero él sigue insistiendo en que tiene mucosidad en el pecho y eso significa que está al borde de la muerte. Mi marido es MariDramas.

El miércoles fue al médico. Yo no pude acompañarle, así que no puedo dar fé de lo que le dijo la doctora, pero él jura y perjura que le detectó aire en los pulmones (!!). Dice que la doctora se preocupó y le ha mandado unas medicinas que son como antibióticos y que se tiene que tomar a las horas que le corresponden en punto, no se las puede tomar antes. ¿Unas medicinas que son como antibióticos? He mirado lo que ha traído de la farmacia y le he preguntado, quizá soy yo la que se equivocaba.

- Cari, lo que te ha recetado la doctora, lo que has traído de la farmacia… ¿es eso que está en la encimera de la cocina?

- Sí

- ¿Seguro? ¿Esa caja roja y la otra azul?

- Sí

- Aham. Ibuprofeno y paracetamol. ¡Wow, qué fuerte! Supongo que la morfina no la venden sin receta…

Voy a ir preparándole hora con el notario para que vaya haciendo testamento. Va a ser verdad que es grave. Si la doctora le ha recetado Gelocatil y Frenadol, es porque está ya con un pie en la tumba y hay que aliviar su sufrimiento…

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