Tú me estás haciendo luz de gas

Publicado el 16-03-2012 | Etiquetas: , , , , , , ,

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¿Cómo es posible que cosas que yo debía saber, se me ocultaran?

¿Cómo es posible que no conociera el calendario previsto de lanzamiento, si esas fechas afectaban directamente a mis funciones?

¿Cómo es posible que la fecha estuviera tan cerca, concretamente al día siguiente de mi salida por la puerta de atrás, y yo no supiera nada? Me enteré por casualidad, porque sigo encima del proyecto, que si no…

¿Cómo es posible que no me dejaran preparar todo lo necesario para el día D?

¿Cómo es posible que se me ocultara tanta información y de tanta importancia?

¿Cómo es que en tan solo dos semanas le han dado la vuelta a todo y a mí me han tenido en la inopia?

¿Es casualidad que todo esto que se me ha ocultado dependiera directamente del jefecillo piltrafilla?

¿Cómo es posible que en tan solo dos semanas, desde que el jefecillo piltrafilla se incorporó, cambiaran tantas cosas y no me informaran, aunque afectaban directamente a mi trabajo?

¿Cómo es posible, en pocas palabras, que no me hayan dejado hacer mi trabajo, que se me haya bloqueado sistemáticamente y encima se haya intentado arrastrar mi nombre por el fango?

Anti-Torture Vigil - Week 45: All Alone
Creative Commons License Photo Credit: Justin Norman via Compfight

Solo hay una explicación: el jefecillo piltrafilla buscaba mi despido desde el primer día. Ya los sospechaba, y consiguió que dudara de mi intuición, de lo que notaba a diario. Me ha estado haciendo luz de gas.

No fue algo puntual ni algo debido a un encontronazo, o a que no nos entiendiéramos: ha buscado marginarme, bloquearme, me ha estado ocultando información para que no pudiera hacer bien mi trabajo mientras me acusaba de ser una vende-motos, ha estado conspirando para apartarme desde el primer día. La prueba está en que ha conseguido tenerme fuera en un tiempo récord mientras yo seguía en la inopia sin entender por dónde me caían los misiles.

Como responsable del área que nos tocaba, no vale una mierda y yo le doy mil vueltas en todo, en experiencia, en formación y en capacidad. Ahora, como conspirador mafioso es un crack el tío.

Qué hijo de la gran puta.


Cosas que no me cuadraban en El Templo del Glamour

Publicado el 15-03-2012 | Etiquetas: , , , , , , ,

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Sigo dándole vueltas a lo que me ha pasado. Poco a poco voy recuperando el sentido, aunque todavía estoy algo aturdida. Recuerdo frases, cosas que no me cuadraban, y empiezo a ver cada vez más claro que era un tema de cultura empresarial, una cultura empresarial que percibía y con la que no encajaba.

El proceso de selección fue bastante extraño: tuve una entrevista larguísima por la mañana en Recursos Humanos donde me preguntaron hasta por mi primera comunión. Y a mediodía me llamaron para que fuese a hacer otra entrevista con dirección a la mañana siguiente. Todo muy flipante.

Hice la segunda entrevista con dirección, también muy larga y muy intensa, me preguntaron cosas diferentes, incoherentes, inconexas… Todo muy extraño. Me dijeron que el puesto para el que veían que yo encajaba no se había creado aún, como quien dice que lo iban a crear especialmente para mí porque no querían perderme y veían que podía aportar muchas cosas. Y me tuvieron tres semanas destrozándome las uñas de la ansiedad, sin dar señales de vida. Cuando por fin tuvimos la tercera entrevista con los jefazos, en un que pin que pan llegamos a un acuerdo se suponía que satisfactorio para todas las partes en menos de 5 minutos. O eso creía yo.

Me vendieron que era una startup y como tal la empresa era joven, dinámica, creativa, buenrollera, que trabajaba para grandes marcas que habían apostado por el proyecto aunque aún estaba en fase de desarrollo. No sé cómo todo eso no me olió a chamusquina desde el primer momento, porque la realidad una vez me incorporé era muy diferente: en realidad tenían “contactos” (vete a saber) en esas primeras marcas, y estaban esperando a que les ofreciéramos algo. Ah, coño, la cosa cambia un montón entonces…

Pero lo que más me dolía era la cultura empresarial, que desde fuera te vendan ese rollo de joven, creativa, buenrollera y tal, y luego una vez allí las cosas fueran muy distintas. En una startup tienes no solo la necesidad, sino casi la obligación de promover el talento y la creatividad, porque NO TIENES CLIENTES aún, no te puedes permitir el lujo de desperdiciar ni una pizca de talento. Pero ellos no sabían cómo (y temo que tampoco querían) hacerlo. Les interesaba más que la gente estuviera sentada en su sitio mirando la pantalla, callados y hablando con alguien por el chat de facebook, que teniendo ideas creativas en equipo junto a la máquina de café.

  • Si venían los jefazos y si nos veían hablando entre nosotros de trabajo nos pegaban la bronca por estar de tertulia.
  • Si hacíamos un chiste o una broma entre compañeros en un momento determinado, porque es lógico y normal si las jornadas son tan largas que en algún momento hagamos un comentario personal, nos preguntemos qué tal el finde o nos echemos unas risas, nos dijeran que teníamos que estar concentrados en nuestro trabajo y los temas personales los habláramos fuera, que no nos pagaban para eso.
  • Si nos levantábamos un momento aunque fuera para ir a por un café, nos preguntaban con retintín “¿es que no tienes trabajo?”
  • Constantemente venían visitas, inversores, socios… Y nos enseñaban como quien enseña a un amigo su jaula con los hamsters corriendo en la rueda. Era muy humillante.
  • Que nos pusieran objetivos imposibles de cumplir, lo digamos 4 personas del equipo (vamos, que no es que sea una percepción de una sola persona que no quiere dar ni un palo al agua), y nos digan que nos tendremos que quedar las horas que hagan falta y que ese no es su problema. Oye, no, perdona: sí es tu problema. Si nos has marcado unos objetivos y una fecha de entrega imposibles de cumplir, el problema es tuyo, no nuestro: o bajas los objetivos o retrasas la fecha, pero no tenemos que pagar los demás tu gilipollez.

Fraguel Rock CurryEn fin, son esos detalles de organización del trabajo, de cómo consideran los jefes que se tienen que hacer las cosas, el poco respeto hacia la vertiente humana de las personas que trabajan para ellos, porque más que trabajadores todos somos personas, con nuestras virtudes y nuestros defectos. En fin, son esas cosas que te hacen pensar “estos tíos son gilipollas, si se piensan que por ir con el látigo por la vida vamos a rendir más es que no tienen ni puta idea”. Y lo digo con conocimiento de causa, de alguien que tiene el culo pelado de dirigir equipos desde hace un montón de años. Y te planteas si es eso lo que quieres, y decides que no, que más te vale extender la red de nuevo y empezar a buscar otra cosa.

Pero contrataron a un jefecillo piltrafilla nuevo y no me dio tiempo. Estoy segura de que le contrataron por la mala hostia que se gasta, no me cabe duda, porque es del mismo palo que ellos solo que sin intentar disimular. Y desde que él entró ya fue todo cuesta abajo. Fue preguntando al resto del equipo por mí, por la espalda, a ver qué podía encontrar para utilizarlo en mi contra. Y tuvo la poca vergüenza de decírmelo en la reunión en la que me dieron la patada. Bicheando por internet, saltando de contacto en contacto, he encontrado su curriculum y me confirma mis sospechas: es un piltrafilla. Yo le doy cien vueltas en formación, en experiencia profesional y en conocimientos. Pero él es un jefe-cabrón y eso les ha cuadrado a los jefes con lo que buscaban para dirigir el cotarro y que no se les despendolen las ovejas.

Pero no es excusa, porque el jefecillo piltrafilla me pinchó para que entrara al trapo y yo entré. Porque soy tonta. Tooooonta. TONTAAAAAA. Y él aprovechó la ocasión que estaba esperando desde el primer día para darme la patada. Porque se lo puse a huevo.

He tocado algunas teclas, he activado algunos botones donde sé que en mi campo se mueven las cosas, y mañana tengo una entrevista. Deseadme suerte, que me va a hacer falta. Parada no me voy a quedar, pero encontrar trabajo siempre lleva tiempo, y con esta puta crisis aún más.


Martes y 13: despedida

Publicado el 14-03-2012 | Etiquetas: , , , , ,

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Si me vuelvo a reír algún día de las supersticiones y de la gente que cree que en Martes y Trece la mala suerte se concentra, si me vuelvo a reír de ellos, dadme un botellazo. O recordadme el día de ayer, que para el caso será lo mismo.

Hace un mes entré a trabajar en El Templo del Glamour. El templo del glamour de puertas para afuera, porque de puertas para adentro era más bien una casa de putas de media estrella con aires de grandeza. No nos entendimos bien desde el principio. Es lo que suele ocurrir cuando uno tiene aires de grandeza, es un pijomierda y un buen comercial, que pasa como en la casa de Gran Hermano: que todo lo magnifica. Y los jefazos del Templo del Glamour son muy buenos comerciales vendemotos. Me contaron una milonga y me la creí como cuando era joven e ingenua. Poco a poco fui descubriendo que de lo que vendían a la realidad había una distancia como se Salamanca a la luna, kilómetro arriba, kilómetro abajo. Me la colaron pero bien, y mira que yo tengo callo ya con tipos como esos.

Hace un mes entré en El Templo del Glamour y hace dos semanas y media entró un nuevo jefecillo, subalterno de los jefazos, para meter en vereda al ganado porque ellos están demasiado ocupados vendiendo motos por ahí y no quieren que se les despendolen las ovejas. Así es como tratan al personal, como ganado, como cachos de carne. Quieren contratar a los mejores, y ni los valoran ni los dejan que exploten todo su potencial. Y no encajamos bien. A mí el jefecillo, por el motivo que sea, no me daba buenas vibraciones, no sabría decir bien por qué pero no me caía bien. Tampoco es que sea tan raro: ni le puedes caer bien a todo el mundo, ni te puede caer bien todo el mundo, y con este piltrafilla había un rollo raro, más bien como un mal rollo en el ambiente que no sabía a qué era debido.

Y ayer me despidió. La primera vez en mi vida que me despiden, un puto martes y trece. Que el día es lo de menos, y estaba cantado, y además yo se lo serví en bandeja porque soy tonta. Toooooonta. TONTAAAAAA.

Me jode no haberme dado cuenta. El tío no me quería en su equipo, no sé por qué. Probablemente si él hubiera entrado antes que yo, no me habría contratado. No sé si es por miedo a que le pasara por encima porque yo ya había ocupado el mismo puesto que él antes, o que le parecía que iba demasiado sobrada o qué. Que yo sepa no hay un motivo más allá de que no tenemos química, y los motivos que dio para despedirme fueron del todo absurdos, aparte de arrastrar mi reputación por el suelo manipulando unos datos, o más bien mintiendo descaradamente, cosa que no le consiento ni a él ni a mi padre. Y me encendí, claro. Que una cosa es magnificar tus cualidades y esconder tus defectos, y otra muy distinta que te acusen de mentir y estar vendiendo una moto partiendo de mentiras. Y por ahí sí que no paso.

Los grandes jefes me han dicho que no me quieren perder, que aunque no esté directamente en el equipo quieren seguir contando conmigo para algunos proyectos como freelance. Que si se hubiera podido recomponer la situación con el jefecillo, yo seguiría trabajando allí, pero como se ha cerrado en banda es imposible. La verdad, no sé si lo dicen por quedar bien, como cuando te deja un novio y te dice “no es por ti, cariño, es por mí, tú te mereces algo mejor, quedemos como amigos“, o es verdad que quieren seguir contando conmigo, lo que significaría que aunque este gilipollas haya intentado arrastrar mi nombre por el suelo, no lo ha conseguido del todo. No lo sé. Estoy confusa y desorientada. Me han prometido que el lunes, con más calma y unos días para pensar, me harán una oferta de colaboración externa. Ya veremos. No me fío ni un pelo.

Resumiendo: que un piltrafilla que no me llega ni a la suelda del zapato me ha despedido y aún estoy flipando. Es la primera vez en mi vida que me despiden. ¿Que como estoy? Como si me hubieran dado un puñetazo en la boca del estómago, y aún no he recuperado la respiración.


Mentalidad de empresario

Publicado el 09-03-2012 | Etiquetas: , , , , ,

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Métetelo en la cabeza de una puta vez: que los empleados consideren que su jefe es un capullo no ayuda en absoluto a que den lo mejor de sí mismos. Ya está bien. Si la gente está motivada, trabajará con ganas; si vas con el látigo por la vida, conseguirás que se escaqueen con afición. Figura!

Ir presumiendo de empresa buenrollera y modernilla de puertas para afuera y comportarte como un pequeño tirano gilipollas de puertas para adentro hace que me den ganas de escupirte.

Y ya puestos, no puedes ir por la vida presumiendo de que te sale la pasta por las orejas y tener a tus empleados hacinados como ratas, porque además de la incomodidad física evidente, les estás transmitiendo la idea de que para ti no son más que cachos de carne que se pueden amontonar de cualquier manera. Y si encima te consideran un capullo, digamos que “el entorno” no ayuda demasiado a que te ganes su respeto. Ya, suponiendo que te importara, porque tú lo que quieres es ser admirado por tus Ray-Ban, tus zapatos italianos y tu traje de firma, y el conjunto solo ayuda a que te vean como un capullo engominado demasiado pagado de sí mismo. Y ya hemos hablado de lo que pasa cuando los empleados consideran a su jefe un capullo.


Gente borde

Publicado el 23-01-2012 | Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

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Vivo rodeada de gente borde en los momentos buenos, y absolutamente gilipollas en los malos. Mi marido, mi hermano, alguna amiga que conservo desde hace quince años… Qué ganas de mandarlos a la mierda a todos. Me estropean el karma, el zen, los chakras, el feng-shui, el sushi y la madre que los parió a todos. Así no es raro que esté de mal humor la mitad del tiempo, si me rodeo de gente a la que por lo visto les divierte verme de mala hostia.

No sé cómo los aguanto. Un día me van a hinchar las pelotas más de lo normal y entonces se sorprenderán de que ya no les aguante tanta tontería y los mande a todos a tomar por culo. Y no me vale es de que pagarán justos por pecadores porque me tienen todos hasta el potorrillo y más arriba. Los hay que están haciendo oposiciones para buscarme, y cualquier día aprueban.

Que ya está bien de aguantar tantos gritos, tantas borderías, tantas humillaciones y tantas gilipollez es sin sentido. Estoy harta de todos.

post-itEPIC FAIL | Ir a comer al MacDonald’s pretendiendo huir de críos ruidosos y con sobredosis de azúcar el día de Reyes. Solo a mí se me ocurre. Fracaso total, claro. Uno más que añadir a mi larga lista. Herodes, vuelve. Y si no puedes raptarlos a todos, al menos llévate a ese al que unos inconscientes han regalado una guitarra de juguete… | [2]


Hay que saber cuándo parar

Publicado el 02-01-2012 | Etiquetas: , , , , , ,

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Gastarte 50 pavos en un menú con surtido de ibéricos, solomillo y vino de Rioja a las 11 de la noche… para acabar vomitándolo a las 4 de la mañana, es del género idiota.

Todas mis maldiciones durante el 2012 para el gilipollas que vomitó primero en el pasillo y después en el lavamanos. Lo bueno es que resbaló con su propio vómito y empezó el Año Nuevo con una gran hostia. Espero que el resto del año también le vaya de culo.

Y en otro orden de cosas, ¡qué peligro tiene el vodka negro + lima! Es tan dulce que parece que estás bebiendo zumo, al menos yo con esa combinación no soy consciente de estar tomando alcohol. Me trinqué tres como si fueran agua y no me di cuenta hasta que empecé a estar mareada. En ese punto me pasé a la Fanta de limón, porque si no la noche habría acabado muy muy mal.

Hay que saber parar a tiempo. Alguien tenía que decirlo.

Feliz 2012, mucho amor y pocas tonterías para tod@s !!


Gente que no sabe cuando hace el ridículo

Publicado el 30-12-2011 | Etiquetas: , , , ,

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Casi todos los clientes del restaurante son un amor. Gente agradable, sencilla, trabajadora y educada. Tengo mucha suerte.

He dicho casi todos los clientes, porque en todas las familias tiene que haber un Torcuato, no falla. En nuestro caso, le llamamos el sibarita y es un tocapelotas de cuidado. Él se considera pobre pero exquisito, no le puedes dar cualquier cosa, todo tiene que ser exactamente como él diga: el bocadillo tiene que ser con pan de ciabatta y de jamón ibérico pero cobrado como uno de jamón del país, el carajillo tiene que estar a 37º y llevar exactamente 25 ml. de Ron Pujol o no lo quiere, al chupito de whisky de marca premium le tienes que invitar por supuesto, y todo en esa línea. Un tocacojones de manual. No le soporta nadie aquí por esa mala baba que se gasta y por lo maleducado que es, que encima cree que como estás detrás de la barra le tienes que reír las gracias. Pues aquí estoy en mi casa y no le tengo que aguantar las tonterías a nadie, y si no le gusta que se pire a otro bar donde le toleren sus imbecilidades.

Esta mañana el sibarita estaba en una de las mesas del fondo del bar y yo estaba en la barra. Se ha acabado la cerveza y el bocadillo (que se trae de casa todas las mañanas porque yo ya paso de tener movidas ni con él ni con nadie) y se conoce que me quería pedir el carajillo. Yo ya sé lo que toma todas las mañanas, como la mayoría de los clientes habituales, no tienen que decirme nada, basta con una seña discreta por ejemplo, o que me pida el café que yo ya sé lo que le tengo que servir porque siempre pide lo mismo y él lo sabe (y pobre de mí si un día, después de que lleve igual un par de semanas sin venir, me olvido de que toma el carajillo con sacarina y no con azúcar, que ya se encarga él de recordárselo al bar entero).

Hoy yo estaba detrás de la barra y el sibarita estaba desayunando en una mesa del fondo. Yo estaba atendiendo a otros clientes, y en estas que he oído unos gritos extraños:

Uuuueeeeeeee!!! Uuuuueeeeeee!!! Uuuuueeeeeeeeee!!!

¿Perdón? ¿Qué son esos berridos? ¿Me estás llamando a mí o a las cabras?

¿Es a mí?

¡Sí, claro que es a ti! ¡¡Que no me haces caso!!

Estupendo, estoy yo hoy como para que me toquen los cojones

Normal, es que si me llaman con berridos, no atiendo. Me llamo Griselda, por cierto.

¡Sí, hombre! ¡Y me tengo que acordar yo de cómo te llamas! ¡Venga ya, vete por ahí!

Pues haces como todos los demás cuando no se acuerdan de mi nombre: me llamas guapa, cariño, nena… pero no te pongas a pegar berridos como si estuvieras llamando a las cabras porque lo último que pienso es que te diriges a una persona con esos gritos.

Pues me ha formado un espectáculo el tío por eso que le he dicho que era digno de verlo. No veas el rebote que se ha pillado el tío maleducado. Ha empezado a gritarme que a él no le dijera lo de las cabras, que no me pasara ni un pelo ¡yo! He pasado kilos de él y me he puesto a atender a otros, pero con el jaleo que me estaba formando se le han quedado mirando varios clientes, y alguno se ha quedado incluso con ganas de darle dos hostias al muy imbécil. Y ya ha sido el tema de conversación favorito durante el resto de la mañana.

Hay gente que no sabe cuando hace el ridículo.


Fin de Año

Publicado el 29-12-2011 | Etiquetas: , , , , , , , , , , , ,

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Esta Nochevieja la pasaré trabajando. Mi familia ha venido a pasarla conmigo. La familia de mi marido no. Pasaré la entrada del 2012 sin la persona que amo a mi lado. No tendré a quien besar y abrazar tras las campanadas.  
 
Mi marido no vendrá a pasar el Fin de Año a mi lado porque es un borde, está peleado con mi hermano y no piensa claudicar aunque mi hermano se ha disculpado y ha prometido hacer todo lo posible para que MiCari esté cómodo.  
 
También está enfadado con mi madre porque en el funeral de mi suegra mi madre estaba en el hospital y en una isla y no pidió el alta y cogió un avión para venir, que es lo que según él tendría que haber hecho. No le basta que estuviera desde que ingresaron a mi suegra hasta varios días después sin separarse del teléfono, preocupándose constantemente por todos y que mandara flores. Según él, lo que mi madre debería haber hecho era coger el alta médica, sacar el dinero de debajo de las piedras si hace falta para un vuelo y presentarse aquí aunque fuera a rastras. Y después de más de un año no se lo perdona aunque mi madre ha intentado darle explicaciones que él no acepta.  
 
Mi familia ha venido a pasar el Fin de Año conmigo, pero mi marido se quedará en casa y lo pasará por su cuenta, no conmigo. Una manera de puta madre de empezar el año. Feliz 2012, Griselda.  
 
Qué harta estoy de tanta tontería, de tanto rencor y de tantas borderías.


Payaso

Publicado el 28-12-2011 | Etiquetas: , , , ,

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Si yo soy una egoísta, tú eres un gilipollas.

Hasta las narices estoy ya de aguantar tonterías y desprecios, joder.

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