De las cuatro personas que van a palmar cuando el departamento de catering vuelva a tener un tamaño normal, y no el despelote que tenemos ahora, hay una persona especialmente con la que no me va a temblar la mano cuando firme su carta de despido: MariRottenmeier. Es más, su contrato finaliza el 30 de junio y ya tengo claro que no lo voy a renovar.
MariRottenmeier entró para sustituir a Mike, aquel que después de ser despedido se pasó una semana espiándonos y haciendo fotos para denunciarnos por fumar en la puerta del centro comercial. Como si estuvieran los dos cortados por el mismo patrón. En la entrevista de selección, MariRottenmeier transmitÃa la sensación de ser hÃper eficiente, igual que Mike. Os diré una cosa: no vuelvo a contratar perfiles asà en la vida. Dime de qué presumes y te diré de qué careces, decÃa mi abuela y tenÃa más razón que una santa.
MariRottenmeier es una especie de Sarah Palin 20 años más joven. Ha conseguido encabronar a todos sus compañeros, nadie la aguanta, ya no sé en qué equipo meterla porque tiene movidas con todo el mundo, pero ella se cree un angelito de la anunciación y no entiende por qué todo el mundo está en su contra.

Para empezar, MariRotten fuma como un carretero, y es muy aficionada a colgarse del móvil en horas de trabajo. A mà como norma no me parece mal que la gente fume, allá cada cual con sus vicios, lo que me parece mal es que se escaquee y deje a sus compañeros colgados. Tampoco me parece mal que hable por teléfono, pero hay un momento para todo, y dejar el servicio colgado porque tiene que salir a atender una llamada, sà me parece mal. Ya os comenté que soy muy tolerante con las pausas productivas, y entiendo que este trabajo es en ocasiones bastante estresante, pero el escaqueo por sistema lo llevo francamente mal. Además, todos sabemos que en este sector la carga de trabajo no es homogénea durante toda la jornada, sino que hay horas pico en las que pierdes el culo, y horas valle en las que vas más relajada. Salir a fumar un cigarro en las horas valle me parece bien, siempre que se haga de forma ordenada, de común acuerdo y no se larguen todos a la vez, creo que es algo obvio. Pero salir a fumar tranquilamente y a hablar por el móvil cuando los compañeros están hasta el culo de trabajo me parece una causa de despido perfectamente justificada. Desgraciadamente, el gestor no opina lo mismo, y me da que esta es otra de las que me puede causar problemas legales, asà que prefiero esperar a que se le acabe el contrato y no renovarla. España y los sindicatos son asà y mientras lo sigan siendo no vamos a salir de la crisis en la puta vida. Mientras sacarse de encima a estos personajes siga siendo tan difÃcil y tan caro como ahora, servidora no va a hacer un contrato indefinido ni harta de whisky.
Los compañeros están hartos de ella, ya no solo por su falta de compañerismo sino porque además es una borde y una criticona. Es la que menos trabaja, y se permite el lujo de criticar el trabajo de los demás con insultos de lo más sutiles, hace unos dÃas la pillé hablando con otra compañera:
¿Has visto como está esa mesa? … ¡Ah!, ¿la has montado tú? … No, nada, nada, si a ti te parece bien como está…
Dan ganas de arrastrarla por el moño.
Otra de las cosas que me tienen negra de MariRotten es que es contestona con todo el mundo, no acepta una crÃtica, ella nunca hace nada mal, es perfecta, y en todo caso serán los demás los que se equivocan. Siempre. Todos. Ella nunca. Imposible.
El viernes la movida la tuvo directamente conmigo, y si no se comió una carta de despido en el momento es porque la necesitaba aunque sea ejerciendo de bulto con ojos. El viernes estaba asignada al servicio de la cafeterÃa de Sillicon Valley junto a MariFlowers. Los viernes por la tarde la cafeterÃa de Sillicon Valley es un lugar tranquilo, porque casi nadie trabaja los viernes por la tarde y permite salir temprano, asà que es un lugar que todo el mundo quiere y lo utilizo para ir rotando al personal y que puedan descansar.
Por lo visto, MariFlowers estaba en sus 20 minutos de descanso cuando MariRotten me llamó a la oficina. Coincidió que en ese momento yo estaba hablando por el móvil con un cliente, el teléfono de la oficina no paraba de sonar y no tengo manera de ponerlo en silencio si no es descolgándolo directamente, asà que le cogà el teléfono y le dije:
Estoy hablando por el móvil, luego te llamo.
Y colgué. Y por lo visto eso le sentó fatal. Al cabo de menos de 10 minutos, cuando acabé de hablar con el cliente, le devolvà la llamada. Su respuesta fue un ladrido:
Ahora ya no te necesito
Y me colgó. No se puede ser más infantil. Según ella, lo hizo para demostrarme lo mal que sienta que te cuelguen el teléfono, aunque para mà fue una demostración de lo niñata, lo estúpida, lo respondona y lo maleducada que es. En fin, una más de sus estupideces, pero lo dejé pasar porque tenÃa otros problemas más importantes, asà que subà directamente a la cafeterÃa a hablar con las dos. Por lo visto tanta urgencia en llamarme era porque MariFlowers estaba en su descanso y MariRotten “necesitaba” ir a fumar y a hablar por teléfono, (¡¿cómo no?!) pero estaba sola y no podÃa, y pretendÃa que yo la sustituyera. A los 10 minutos MariFlowers ya habÃa vuelto y por eso no me necesitaba. Es para darle de hostias.
El caso es que la llamada del cliente era para decirme que el servicio que tenÃan contratado con nosotros para esa noche se habÃa desmadrado: habÃan petado todas sus previsiones y en vez de 100 personas iban a ser 150. Me cago en su puta madre. Asà que subà a hablar con las chicas y le dije a MariRotten que la cambiaba de servicio. Eso le sentó como un tiro, pero no es excusa para lo que me soltó:
No quiero ir.
Tienes que ir, aquà no hace falta que esteis dos personas y allà haces falta
¿Y por qué no te organizas mejor?
¿Le doy un par de hostias con la mano abierta?
Te estoy diciendo que el cliente me acaba de llamar para decirme que SUS previsiones se han desbordado. Te necesito en el otro servicio.
¿Y por qué no vas tú?
Tú eres tonta y en tu casa no lo saben. ¿A cuento de qué tengo que darte explicaciones?
Porque tengo otras cosas en las que trabajar.
Pues yo tenÃa entendido que tú ibas a ir.
Y voy a ir: a supervisar, pero tengo unas gestiones que hacer y no puedo ir ya, tienes que irte para allà pitando.
Pues voy a llamar al cliente para enterarme, porque yo tenÃa entendido que ibas a ir tú.
Si se te ocurre llamar a MI cliente para quejarte cómo organizo los servicios en MI empresa, te arranco TU lengua con unas tenazas.
No tienes que llamar a nadie: tienes que ir al otro servicio y punto. Y ya estás tardando, que te esperan.
¿Y por qué no vas tú?
Ya te lo he dicho, tengo unas gestiones que hacer.
¿Y no tienes horas al cabo del dÃa para hacerlas?
No, no la maté: logré contenerme. Soy una jodida ONG, exijo una subvención.