No soy ni mucho menos de las que creen tener la sartén por el mango. Es más, creo que las relaciones laborales se basan en la confianza mutua y en la buena fe de las partes, y que luego hay excepciones (y para eso están los tribunales -o la web mi jefe es un cabrón). Esta confianza en la responsabilidad de las personas, en la buena fe y en la reciprocidad es lo que hace que la relación con mis chicos funcione: no los considero recursos humanos sino personas, con sus circunstancias y su vida al margen del trabajo, pero en quienes puedo confiar (y eso que me cuesta horrores delegar, es una de mis muchas contradicciones).
Mientras mis chicos rindan y el servicio esté cubierto atendiendo a los ratios de calidad (para que no me puedan decir que los funcionarios lo hacen mejor), no me importa si salen más o menos veces a fumar, si van a la máquina a por una coca-cola para hidratar la neurona, si se pasan desayunando 15 minutos, 20 o 30, o si hacen una pausa de vez en cuando para mirar el facebook o el hotmail. Son muy tolerante con las pausas productivas, pero lo que ya no llevo tan bien es el escaqueo. También es verdad que mis chicos son en general responsables, salvo Mike. Mike es la excepción que confirma la regla.
Mike es el tÃpico que a las 9 en punto está fichando, y si llega 5 minutos antes se espera en la puerta para no regalarle 5 minutos de su tiempo a la empresa. Eso sÃ, a las 2 menos 5 se le cae el boli, porque necesita 5 minutos (lo tendrá calculado, supongo) para apagar el equipo, recoger sus cosas y esperar junto al reloj de fichar a que den las 2 en punto para largarse cagando hostias. Y durante el tiempo que está en la oficina, procura pasarse las horas muertas mirando a las musarañas y haciendo ver que piensa, aunque le haya encargado una tarea absurda y rutinaria que podrÃa hacer un mono amaestrado mientras se quita las pulgas. Que se escaquee lo llevo mal, pero que pretenda tomarme el pelo lo llevo peor.
He dicho que en las relaciones laborales creo en la reciprocidad, y por tanto si doy es esperando algo a cambio. Soy su jefa, no su madre. Les dejo que se organicen las vacaciones de verano (y fue una mala idea: se largaron todos en agosto convencidos de que era lo mejor porque habÃa menos trabajo, y luego se nos amontonó todo el follón en septiembre), nos repartimos los puentes y no me importa que se guarden dÃas para usarlos a su conveniencia. Si uno me dice que el miércoles llegará a las 12 en vez de a las 9 porque tiene un examen a primera hora, le doy también fiesta el martes para que estudie, que si no no duerme por la noche y es peor; si otra me dice que el jueves tiene un concierto y si puede venir de mañana en vez de tarde, organizo los turnos de esa semana y la dejo que el viernes en vez de a las 9 entre a las 10 y llegue descansada, que dormida no me sirve de mucho. Y no se me ocurre descontarles las horas, ni dÃas de vacaciones, ni pedirles que lo recuperen, ni contar si llevan ya 2 ó 3 dÃas libres por asuntos propios. En general sé que si mis chicos están contentos trabajan mejor y rinden más, y su lealtad hacia la empresa es mucho mayor. No se me ocurre pensar que deben vivir por y para el trabajo: si la empresa no es suya, es absurdo pedirles que se comporten como si lo fuera.
Si yo me comporto asà con ellos, espero lo mismo de ellos conmigo. Ellos saben que hago todo lo que puedo, y por lo tanto espero que ellos hagan algo parecido por mà en la medida de sus posibilidades. Por ejemplo, si nos piden que demos un servicio nuevo que nos implica 3 horas a la semana, y resulta que tiene que ser los viernes por la tarde, yo lo voy a tener complicado para contratar a una persona con esa jornada laboral tan absurda, asà que la primera opción es repartirlo entre mis chicos: somos 7, asà que tendrÃamos que pringar un viernes cada mes y medio, y saben perfectamente que el que les toque será pactado entre todos siempre que podamos. Y, por supuesto, esas horas se pagan a precio de horas extra. FaltarÃa más. Sé que trabajar un viernes por la tarde es una putada, pero si es un viernes cada mes y medio, sabes con casi dos meses de antelación cuando será, sabes que lo más probable es que no te coincida con ningún plan previo, y además te lo pagan, me parece a mà que la cosa no es tan dramática. Y no parece ser un drama para nadie excepto para Mike. Su jornada laboral los viernes es de 8 a 3, y se niega rotundamente a modificarla. Su contrato finaliza el 23 de diciembre, y me parece que yo me voy a negar rotundamente a renovarlo.
Me jode esa actitud de mirar solo por él y al resto (no solo a mÃ, sino a todo el equipo) que les jodan, porque en vez de una vez cada mes y medio, les tocará pringar una vez cada 5 semanas. PodrÃa llegar a entender su negativa si me diera algún tipo de explicación razonable, pero todos sus argumentos han sido que no y punto. Pero lo que me pone enferma hasta el absurdo, hace que se me nuble la vista y entre en combustión es la frase en mi contrato pone. SÃ, ya sé lo que pone en tu contrato porque lo redacté yo, y además de tu firma, te recuerdo que también lleva la mÃa. Y también sé lo que pone en el convenio colectivo, porque las mejoras voluntarias las pacté yo con el comité de empresa. Y si me apuras, también sé lo que pone en el Estatuto de los Trabajadores. Y si todo eso lo mejoramos cuando a ti te viene bien, lo lógico es que cuando hace falta arrimar el hombro, se arrime también, que no os estoy pidiendo que me construyáis las pirámides en un fin de semana, joder.
Pero oye, que si hay que ser legalistas y cumplir a rajatabla lo que pone en su contrato, lo vamos a ser: por ejemplo, tienen 5 minutos de descanso visual. Vale, pero dentro de la oficina. Cada vez que salga a fumarse un cigarro, a fichar, y los minutos de más a partir de ahora va a tener que recuperarlos (y sé que eso le va a joder infinito). Si sale a desayunar fuera, a fichar en la salida y en la entrada (y estoy siendo razonable, porque si se me pone, no se desayuna ni fuera ni dentro y en paz, que si hacen jornada partida no tienen derecho), y ese tiempo también lo va a tener que recuperar. El plus de productividad, he decidido que no se lo ha ganado este mes porque no ha alcanzado los objetivos.
Y asÃ, todo lo que se me ocurra. Que a mà más vale tenerme de amiga que de enemiga.