¿Cual es tu puto problema?

Publicado el 25-05-2011 | Etiquetas: , , , , ,

8

De las cuatro personas que van a palmar cuando el departamento de catering vuelva a tener un tamaño normal, y no el despelote que tenemos ahora, hay una persona especialmente con la que no me va a temblar la mano cuando firme su carta de despido: MariRottenmeier. Es más, su contrato finaliza el 30 de junio y ya tengo claro que no lo voy a renovar.

MariRottenmeier entró para sustituir a Mike, aquel que después de ser despedido se pasó una semana espiándonos y haciendo fotos para denunciarnos por fumar en la puerta del centro comercial. Como si estuvieran los dos cortados por el mismo patrón. En la entrevista de selección, MariRottenmeier transmitía la sensación de ser híper eficiente, igual que Mike. Os diré una cosa: no vuelvo a contratar perfiles así en la vida. Dime de qué presumes y te diré de qué careces, decía mi abuela y tenía más razón que una santa.

MariRottenmeier es una especie de Sarah Palin 20 años más joven. Ha conseguido encabronar a todos sus compañeros, nadie la aguanta, ya no sé en qué equipo meterla porque tiene movidas con todo el mundo, pero ella se cree un angelito de la anunciación y no entiende por qué todo el mundo está en su contra.

Sarah Palin

Para empezar, MariRotten fuma como un carretero, y es muy aficionada a colgarse del móvil en horas de trabajo. A mí como norma no me parece mal que la gente fume, allá cada cual con sus vicios, lo que me parece mal es que se escaquee y deje a sus compañeros colgados. Tampoco me parece mal que hable por teléfono, pero hay un momento para todo, y dejar el servicio colgado porque tiene que salir a atender una llamada, sí me parece mal. Ya os comenté que soy muy tolerante con las pausas productivas, y entiendo que este trabajo es en ocasiones bastante estresante, pero el escaqueo por sistema lo llevo francamente mal. Además, todos sabemos que en este sector la carga de trabajo no es homogénea durante toda la jornada, sino que hay horas pico en las que pierdes el culo, y horas valle en las que vas más relajada. Salir a fumar un cigarro en las horas valle me parece bien, siempre que se haga de forma ordenada, de común acuerdo y no se larguen todos a la vez, creo que es algo obvio. Pero salir a fumar tranquilamente y a hablar por el móvil cuando los compañeros están hasta el culo de trabajo me parece una causa de despido perfectamente justificada. Desgraciadamente, el gestor no opina lo mismo, y me da que esta es otra de las que me puede causar problemas legales, así que prefiero esperar a que se le acabe el contrato y no renovarla. España y los sindicatos son así y mientras lo sigan siendo no vamos a salir de la crisis en la puta vida. Mientras sacarse de encima a estos personajes siga siendo tan difícil y tan caro como ahora, servidora no va a hacer un contrato indefinido ni harta de whisky.

Los compañeros están hartos de ella, ya no solo por su falta de compañerismo sino porque además es una borde y una criticona. Es la que menos trabaja, y se permite el lujo de criticar el trabajo de los demás con insultos de lo más sutiles, hace unos días la pillé hablando con otra compañera:

¿Has visto como está esa mesa? … ¡Ah!, ¿la has montado tú? … No, nada, nada, si a ti te parece bien como está…

Dan ganas de arrastrarla por el moño.

Otra de las cosas que me tienen negra de MariRotten es que es contestona con todo el mundo, no acepta una crítica, ella nunca hace nada mal, es perfecta, y en todo caso serán los demás los que se equivocan. Siempre. Todos. Ella nunca. Imposible.

El viernes la movida la tuvo directamente conmigo, y si no se comió una carta de despido en el momento es porque la necesitaba aunque sea ejerciendo de bulto con ojos. El viernes estaba asignada al servicio de la cafetería de Sillicon Valley junto a MariFlowers. Los viernes por la tarde la cafetería de Sillicon Valley es un lugar tranquilo, porque casi nadie trabaja los viernes por la tarde y permite salir temprano, así que es un lugar que todo el mundo quiere y lo utilizo para ir rotando al personal y que puedan descansar.

Por lo visto, MariFlowers estaba en sus 20 minutos de descanso cuando MariRotten me llamó a la oficina. Coincidió que en ese momento yo estaba hablando por el móvil con un cliente, el teléfono de la oficina no paraba de sonar y no tengo manera de ponerlo en silencio si no es descolgándolo directamente, así que le cogí el teléfono y le dije:

Estoy hablando por el móvil, luego te llamo.

Y colgué. Y por lo visto eso le sentó fatal. Al cabo de menos de 10 minutos, cuando acabé de hablar con el cliente, le devolví la llamada. Su respuesta fue un ladrido:

Ahora ya no te necesito

Y me colgó. No se puede ser más infantil. Según ella, lo hizo para demostrarme lo mal que sienta que te cuelguen el teléfono, aunque para mí fue una demostración de lo niñata, lo estúpida, lo respondona y lo maleducada que es. En fin, una más de sus estupideces, pero lo dejé pasar porque tenía otros problemas más importantes, así que subí directamente a la cafetería a hablar con las dos. Por lo visto tanta urgencia en llamarme era porque MariFlowers estaba en su descanso y MariRotten “necesitaba” ir a fumar y a hablar por teléfono, (¡¿cómo no?!) pero estaba sola y no podía, y pretendía que yo la sustituyera. A los 10 minutos MariFlowers ya había vuelto y por eso no me necesitaba. Es para darle de hostias.

El caso es que la llamada del cliente era para decirme que el servicio que tenían contratado con nosotros para esa noche se había desmadrado: habían petado todas sus previsiones y en vez de 100 personas iban a ser 150. Me cago en su puta madre. Así que subí a hablar con las chicas y le dije a MariRotten que la cambiaba de servicio. Eso le sentó como un tiro, pero no es excusa para lo que me soltó:

No quiero ir.

Tienes que ir, aquí no hace falta que esteis dos personas y allí haces falta

¿Y por qué no te organizas mejor?

¿Le doy un par de hostias con la mano abierta?

Te estoy diciendo que el cliente me acaba de llamar para decirme que SUS previsiones se han desbordado. Te necesito en el otro servicio.

¿Y por qué no vas tú?

Tú eres tonta y en tu casa no lo saben. ¿A cuento de qué tengo que darte explicaciones?

Porque tengo otras cosas en las que trabajar.

Pues yo tenía entendido que tú ibas a ir.

Y voy a ir: a supervisar, pero tengo unas gestiones que hacer y no puedo ir ya, tienes que irte para allí pitando.

Pues voy a llamar al cliente para enterarme, porque yo tenía entendido que ibas a ir tú.

Si se te ocurre llamar a MI cliente para quejarte cómo organizo los servicios en MI empresa, te arranco TU lengua con unas tenazas.

No tienes que llamar a nadie: tienes que ir al otro servicio y punto. Y ya estás tardando, que te esperan.

¿Y por qué no vas tú?

Ya te lo he dicho, tengo unas gestiones que hacer.

¿Y no tienes horas al cabo del día para hacerlas?

No, no la maté: logré contenerme. Soy una jodida ONG, exijo una subvención.


Actitudes que me cabrean

Publicado el 18-11-2010 | Etiquetas: , , , , ,

12

mi jefe es un completo idiotaNo soy ni mucho menos de las que creen tener la sartén por el mango. Es más, creo que las relaciones laborales se basan en la confianza mutua y en la buena fe de las partes, y que luego hay excepciones (y para eso están los tribunales -o la web mi jefe es un cabrón). Esta confianza en la responsabilidad de las personas, en la buena fe y en la reciprocidad es lo que hace que la relación con mis chicos funcione: no los considero recursos humanos sino personas, con sus circunstancias y su vida al margen del trabajo, pero en quienes puedo confiar (y eso que me cuesta horrores delegar, es una de mis muchas contradicciones).

Mientras mis chicos rindan y el servicio esté cubierto atendiendo a los ratios de calidad (para que no me puedan decir que los funcionarios lo hacen mejor), no me importa si salen más o menos veces a fumar, si van a la máquina a por una coca-cola para hidratar la neurona, si se pasan desayunando 15 minutos, 20 o 30, o si hacen una pausa de vez en cuando para mirar el facebook o el hotmail. Son muy tolerante con las pausas productivas, pero lo que ya no llevo tan bien es el escaqueo. También es verdad que mis chicos son en general responsables, salvo Mike. Mike es la excepción que confirma la regla.

Mike es el típico que a las 9 en punto está fichando, y si llega 5 minutos antes se espera en la puerta para no regalarle 5 minutos de su tiempo a la empresa. Eso sí, a las 2 menos 5 se le cae el boli, porque necesita 5 minutos (lo tendrá calculado, supongo) para apagar el equipo, recoger sus cosas y esperar junto al reloj de fichar a que den las 2 en punto para largarse cagando hostias. Y durante el tiempo que está en la oficina, procura pasarse las horas muertas mirando a las musarañas y haciendo ver que piensa, aunque le haya encargado una tarea absurda y rutinaria que podría hacer un mono amaestrado mientras se quita las pulgas. Que se escaquee lo llevo mal, pero que pretenda tomarme el pelo lo llevo peor.

He dicho que en las relaciones laborales creo en la reciprocidad, y por tanto si doy es esperando algo a cambio. Soy su jefa, no su madre. Les dejo que se organicen las vacaciones de verano (y fue una mala idea: se largaron todos en agosto convencidos de que era lo mejor porque había menos trabajo, y luego se nos amontonó todo el follón en septiembre), nos repartimos los puentes y no me importa que se guarden días para usarlos a su conveniencia. Si uno me dice que el miércoles llegará a las 12 en vez de a las 9 porque tiene un examen a primera hora, le doy también fiesta el martes para que estudie, que si no no duerme por la noche y es peor; si otra me dice que el jueves tiene un concierto y si puede venir de mañana en vez de tarde, organizo los turnos de esa semana y la dejo que el viernes en vez de a las 9 entre a las 10 y llegue descansada, que dormida no me sirve de mucho. Y no se me ocurre descontarles las horas, ni días de vacaciones, ni pedirles que lo recuperen, ni contar si llevan ya 2 ó 3 días libres por asuntos propios. En general sé que si mis chicos están contentos trabajan mejor y rinden más, y su lealtad hacia la empresa es mucho mayor. No se me ocurre pensar que deben vivir por y para el trabajo: si la empresa no es suya, es absurdo pedirles que se comporten como si lo fuera.

Si yo me comporto así con ellos, espero lo mismo de ellos conmigo. Ellos saben que hago todo lo que puedo, y por lo tanto espero que ellos hagan algo parecido por mí en la medida de sus posibilidades. Por ejemplo, si nos piden que demos un servicio nuevo que nos implica 3 horas a la semana, y resulta que tiene que ser los viernes por la tarde, yo lo voy a tener complicado para contratar a una persona con esa jornada laboral tan absurda, así que la primera opción es repartirlo entre mis chicos: somos 7, así que tendríamos que pringar un viernes cada mes y medio, y saben perfectamente que el que les toque será pactado entre todos siempre que podamos. Y, por supuesto, esas horas se pagan a precio de horas extra. Faltaría más. Sé que trabajar un viernes por la tarde es una putada, pero si es un viernes cada mes y medio, sabes con casi dos meses de antelación cuando será, sabes que lo más probable es que no te coincida con ningún plan previo, y además te lo pagan, me parece a mí que la cosa no es tan dramática. Y no parece ser un drama para nadie excepto para Mike. Su jornada laboral los viernes es de 8 a 3, y se niega rotundamente a modificarla. Su contrato finaliza el 23 de diciembre, y me parece que yo me voy a negar rotundamente a renovarlo.

Me jode esa actitud de mirar solo por él y al resto (no solo a mí, sino a todo el equipo) que les jodan, porque en vez de una vez cada mes y medio, les tocará pringar una vez cada 5 semanas. Podría llegar a entender su negativa si me diera algún tipo de explicación razonable, pero todos sus argumentos han sido que no y punto. Pero lo que me pone enferma hasta el absurdo, hace que se me nuble la vista y entre en combustión es la frase en mi contrato pone. Sí, ya sé lo que pone en tu contrato porque lo redacté yo, y además de tu firma, te recuerdo que también lleva la mía. Y también sé lo que pone en el convenio colectivo, porque las mejoras voluntarias las pacté yo con el comité de empresa. Y si me apuras, también sé lo que pone en el Estatuto de los Trabajadores. Y si todo eso lo mejoramos cuando a ti te viene bien, lo lógico es que cuando hace falta arrimar el hombro, se arrime también, que no os estoy pidiendo que me construyáis las pirámides en un fin de semana, joder.

Pero oye, que si hay que ser legalistas y cumplir a rajatabla lo que pone en su contrato, lo vamos a ser: por ejemplo, tienen 5 minutos de descanso visual. Vale, pero dentro de la oficina. Cada vez que salga a fumarse un cigarro, a fichar, y los minutos de más a partir de ahora va a tener que recuperarlos (y sé que eso le va a joder infinito). Si sale a desayunar fuera, a fichar en la salida y en la entrada (y estoy siendo razonable, porque si se me pone, no se desayuna ni fuera ni dentro y en paz, que si hacen jornada partida no tienen derecho), y ese tiempo también lo va a tener que recuperar. El plus de productividad, he decidido que no se lo ha ganado este mes porque no ha alcanzado los objetivos.

Y así, todo lo que se me ocurra. Que a mí más vale tenerme de amiga que de enemiga.


Ninguno de mis chicos ha hecho huelga

Publicado el 29-09-2010 | Etiquetas: , ,

3

La oficina ha estado tranquila toda la mañana. No hemos tenido la visita de piquetes aunque todos mis chicos han venido a trabajar. No les he querido influir ni positiva ni negativamente, y cuando ha salido el tema no he querido participar en la conversación. Solo les he preguntado si pensaban hacer huelga o no para poder organizarme.

Y en el fondo les agradezco el compromiso que han demostrado, pero no me siento especialmente orgullosa de ellos. No sé si es por alguna clase de lealtad, pero sospecho que no saben que ahora les puedo despedir legalmente si faltan tres veces en un mes (yo misma, con la ciática, si trabajara por cuenta ajena ya habría superado ese límite con facilidad y estaría en la puta calle). Si estuviera embarazada, aunque fuesen solo un día a la semana yo me planificaría las clases de preparación a parto fuera del horario laboral, por si las moscas…

En fin, no voy a hacer un alegato pro-huelga, cada cual conocerá sus circunstancias personales y sus motivos para parar o no parar hoy.


MariBleda

Publicado el 10-09-2010 | Etiquetas: , , ,

10

MariBledaMe he resistido a hablar de ella hasta ahora porque no me gusta criticar abiertamente a la gente que trabaja conmigo, pero es que con MariBleda ya no puedo más.

No siempre puedo seleccionar a mis colaboradores, por desgracia hay ocasiones en que alguna persona me viene “impuesta”. Y cuando me imponen a alguien, suele ser por alguna poderosa razón, pero ahora, con la crisis, los incentivos para intentar colarme patanes se multiplican. Es el caso de MariBleda, la sobrina de alguien de peso, que me han colocado y a la que tengo que llevar como buenamente pueda.

MariBleda tiene treinta y pocos años, y creo que es border line. No me refiero a que padezca un trastorno límite de personalidad, sino a que está justo justo en la frontera entre una inteligencia normal y un cociente intelectual por debajo de la media. De algunas personas te sorprende que sean capaces de caminar y respirar al mismo tiempo. De otras, simplemente no te explicas cómo han logrado alcanzar la edad adulta con vida. MariBleda es de las segundas.

Al principio pensé que simplemente tenía dificultades con la informática y la puse a hacer tareas analógicas. Cuando vi que tampoco era capaz de coger recados telefónicos con una mínima coherencia, a pesar de haberle explicado cómo tiene que hacerlo poniendo en ello toda mi capacidad didáctica, ya empecé a ver que algo fallaba. Cuando, ante una simple indicación de que guardara algo en el armario del material necesita triple confirmación (¿aquí? ¿aquí? ¿aquí?), la sensación de frustración empieza a hacerse evidente. Y claro, al resto de compañeros los tiene desesperados, porque se aburre y los entretiene con tonterías o les hace tantas preguntas para ayudarla a hacer cualquier sencilla actividad que le haya pedido que los demás acaban haciendo el trabajo por ella (¿y ahora dónde tengo que darle? ¿y ahora qué tengo que hacer? ¿y ahora como sigo?), así que me tiene a todo el equipo que les faltan 10 minutos para pedirme que le ponga a MariBleda una orden de alejamiento. No solo ella no hace nada sino que además estorba, entorpece el rendimiento de los demás y desmoraliza al equipo. Y eso cuando no la lía y tenemos que dejar lo que estamos haciendo para solucionar sus meteduras de pata. Vamos, una joya.

Pero es que con el paso del tiempo MariBleda está pulverizando todos los límites que yo hubiera conocido. El miércoles intentó abrir un armario con una tarjeta magnética porque le hemos dicho que todas las puertas van con tarjeta. Ayer me preguntó si para abrir una puerta podía utilizar la llave de otra puerta distinta, sí hombre, lo típico, ¿acaso tú no abres el portal de casa con la llave del coche? Me pregunto cómo lo hará para entrar en su casa al volver del trabajo, porque me consta que vive sola. Se supera día a día. No he visto una cosa igual en mi vida, me sorprende que sea capaz de caminar erguida y que la evolución la haya dotado de pulgares oponibles.

La gota que ha colmado el vaso ha sido cuando le he pedido que pegue en la pared un cartel y no ha sido capaz de doblar una tira de cinta adhesiva para pegarla por detrás: primero ha doblado la tira por la mitad sin unir los extremos, y como es obvio el cartel no se sujetaba; al ver su estado de confusión me he apiadado de ella y le he explicado que tal vez si los uniera…¡y lo ha resuelto enrollando otra tira de cinta adhesiva en forma de cilindro! Le pido que pegue un folio en una pared con cinta adhesiva, y no sabe cómo hacerlo. ¿Puede alguien explicarme qué tipo de trabajos se le pueden encargar a una persona así? Pues que sepáis que me obligan a ocupar un puesto de trabajo con esta persona en vez de con alguien mucho más preparado y que lo necesita mucho más, pero que como no tiene padrinos importantes estas horas estará sellando en el INEM. Así va este jodido país.

He tenido toda la paciencia que he podido, pero ya no aguanto más. No soy una jodida ONG para resolver los problemas de nadie y el trabajo de mi equipo tiene que salir en el plazo en el que nos hemos comprometido, con los niveles de calidad que les he exigido siempre a mi gente y a los que me he comprometido con nuestros clientes, y MariBleda lo único que hace es estorbar y crear situaciones conflictivas. No me queda más remedio que mantenerla apartada del resto del grupo todo lo posible, ya ha dejado de crearme remordimientos tenerla apartada en un rincón porque es la única forma posible de que no rompa nada, y a veces ni así.

Y no, no puedo despedirla. La pregunta es: ¿me toma el pelo, o cómo lo hace para moverse sola por la vida?

A veces me dan ganas de cortarme las venas.


Desbandada vacacional en agosto

Publicado el 09-08-2010 | Etiquetas: , , ,

9

No aprendo. Les dejo que se organicen a su aire las vacaciones, y entra la segunda semana de agosto y me encuentro con 3/4 partes del personal que se ha largado en pos de sol y playa. No falla, todos los años igual, cuando llega agosto todo el país se paraliza, clientes y proveedores echan prácticamente el cierre y es imposible cerrar nada, ni siquiera concretar.

Después llega el 1 de septiembre y vienen las prisas, el stress, y la depresión postvocacional. Y un carajo: en este país no sabemos organizarnos y así nos va.

Y Zapatero ¿no piensa hacer nada para solucionarlo? No sé: ilegalizar el mes de agosto, reinstaurar los latigazos disciplinarios, ¡algo! Ahora que el hombre está lanzado, ¿qué le cuesta?


10 confesiones

Publicado el 30-07-2010 | Etiquetas: , , , ,

6

No me importa cumplir años y siempre me parecieron un poco tontas esas mujeres que renegaban de su edad y se quitaban años. Ahora que soy yo la que ya no va a volver a cumplir 20 nunca más, me descubro a mí misma contestando que tengo 28 años cuando me lo preguntan, y me dan ganas de abofetearme.

Necesito mi ratito personal por la mañana para desayunar antes de vestirme, ponerme al día de lo que ha pasado en el mundo mientras dormía y planificar el día. Sin esa media hora para mí no soy persona. Me pongo la radio (no soporto la tele por las mañanas), un café, unas tostadas y me relajo mientras me pongo al día en pijama y zapatillas.

Como consecuencia de la confesión anterior, cuando llego a la oficina ya voy con el modo escopeta puesto. No tengo que esperar a sentarme, arrancar el ordenador y ver qué me espera hoy: nada más abrir la puerta empiezo a disparar: tú, aquí; tú, allá; tú, encárgate de esto; tú, resuélveme aquello. Creo que el ratito personal de mi gente es antes de que yo llegue a la oficina. Por eso suelo llegar sobre las 9 y media, para darles ese margen.

Soy la única que tiene permiso para tomar café o coca-cola en la mesa de la oficina. Al resto no se lo permito, para evitar que pueda caerse encima de uno de los portátiles. En contrapartida, y para no sentirme una jefa tan odiosa, tienen permiso para salir a desayunar a media mañana y para subir a la terraza o ir a la sala de descanso a tomar una coca-cola cuando lo necesiten.

Soy de esas personas odiosas que hablan con sus animales como si fuesen personas. Mi perra no es simplemente mi mascota: es mi niña o mi princesa. Es más, creo que hace tiempo que olvidó cómo se llama…  Para ella, yo soy su mami, y MiCari es su papá. Es odioso y da grima, ya lo sé. En mi defensa diré que intento no hacerlo en público, aunque en casa hace ya bastante tiempo que cuando digo “Ven Cariño“ no viene mi marido sino la perra.

Ayer me olvidé de poner a grabar el nuevo programa de la Lomana. Sí, quería verlo, no sé si más por ella o por el morbo de cómo intenta convertir al lomanismo way of life a una panda de chonis y canis.

El sueño de mi vida es vivir en un ático con una terraza inmensa donde poner una piscina aunque sea de plástico, sin vecinos cerca para poder tomar el sol en tetas y poderme pasear por mi casa completamente desnuda sin que MiCari se ponga a bajar las persianas de todo el piso como un loco y me asfixie de calor.

Me jode kilos la gente impuntual. Sobre todo porque a mí me cuesta kilos ser puntual, pero me esfuerzo, me esfuerzo mucho. Me parece una falta de consideración tener a los demás esperando, y la gente desconsiderada me carga el hígado.

Odio, y cuando digo “odio” significa ODIO, emparejar calcetines negros. Mis calcetines son de colores cantosos: amarillos, rosas, azules, verdes… rojos no, ahora que lo pienso rojos no tengo ninguno. Y a mi marido se los compro marrones, grises, azul oscuro, de rombos, de rallas… Todos los calcetines negros que trajo de casa de su madre han ido cayendo poco a poco en el fragor de la batalla, y los pocos que aún resisten acabarán cayendo también, no te quepa duda.

Y ya que estamos hablando de odios, que sepáis que os odio a todos los que hoy empezáis vuestras vacaciones.


Aprender de los errores

Publicado el 23-05-2010 | Etiquetas: , , , ,

4

Después del reto de organizar tres actos con cientos de personas cada uno concentrados en un mismo fin de semana, hay algunas cosas que he aprendido.

Una herramienta: pinganillo.

Un concepto: multiformato.

Un consejo: llevar todos los formatos  encima ahorra desplazamientos innecesarios. Y llevar los originales, también ayuda.

Algo útil: CD’s y DVD’s vírgenes. Nunca sobran.

Algo poco valorado: luz y silencio. Si faltan, los echarás de menos.

Y, sobre todo, lo más importante: si el acto es técnicamente complejo, necesitas un técnico de sonido e iluminación competente.

  • Si el chaval, por muchos bolos que lleve a cuestas, tiene que trabajar un domingo por la mañana y se te presenta con toda la caraja, empezamos mal.
  • Si se hace la picha un lío ya antes de empezar el acto, lo que venga a continuación solo puede empeorar.
  • Si aunque estés en la pecera controlándolo todo, no tienes luz para buscar lo que necesitas y la música está atronando por los altavoces a un volumen que te impide decirle lo que tiene que hacer, aunque se lo hayas explicado ya veinte veces en lo que va de mañana, en tu cabeza solo hay sitio para una palabra: FRACASO.

Que se joda Zapatero, pero desde mañana hay en España un parado más.

(menos mal que los otros dos actos salieron relativamente bien, incluso a pesar de clientes que no respetan ni mi trabajo ni a mi equipo)


Inglés, nivel usuario

Publicado el 19-05-2010 | Etiquetas: , ,

8

Una de mis empleadas me dijo en su momento que tenía un buen nivel de inglés. Que le parece imprescindible para moverse por el mundo y, sobre todo hoy en día, para tener éxito en los negocios. Que no entiende qué esperan de la vida y de su futuro la gente que no habla inglés. Que ella lee a Paul Auster en versión original.

Acaba de volver de una reunión con un cliente. Me ha enviado un e-mail para decirme que cree que aceptará nuestro proyecto, que ha encontrado buen filling.

Cuando me he curado del dolor de ojos, he buscado la traducción en internet para asegurarme de entender lo que me está diciendo:

Nombre

  1. relleno
  2. obturación
  3. empaste
  4. tapadura
  5. emplomadura

Adjetivo

  1. llenador
  2. sólido

Desconozco sus técnicas de venta, pero si su entusiasmo está justificado, me planteo no pagarle la comisión. Que yo soy muy liberal, pero no quiero confusiones.


Reto

Publicado el 17-05-2010 | Etiquetas: , ,

5

Mover a más de 1.000 personas en un solo fin de semana. Con la máxima eficacia y los mínimos recursos. 3 eventos distintos, en 3 sitios distintos, pero simultáneos.

Coordinar a 3 equipos distintos, y que funcionen con mayor precisión que el mecanismo de un reloj suizo.

Que mi gente siga pensado que soy un ser adorable. Bueno, pensándolo mejor, me conformo con que la gente de organización no me odie.

Ese es mi reto para este fin de semana.

Me estoy provocando migrañas yo misma de tanto apretar los dientes. Estamos apenas a lunes y ya tengo la cabeza como un bombo. Disculpadme si esta semana no tengo el chichi pa’ farolillos.


Flipo con la gente #1

Publicado el 16-04-2010 | Etiquetas: , , ,

2

Lo que os voy a contar es una situación totalmente real que me pasó hace unos días, y que todavía no acabo de entender. Para preservar el anonimato de la criminal en cuestión cambiaremos el sector de referencia, pero os juro por mi vida que la idea es exactamente la que os explico a continuación.

Imaginemos, por ejemplo, que soy la jefa de un hotel de pueblo. Y un buen día recibo un e-mail de, pongamos por caso, la jefa de atención al cliente de  la oficina de Halcón Viajes del barrio. Un e-mail bastante confuso en el que me pregunta:

La reserva de la habitación que te hice para el mes que viene, lamentablemente la tendremos que anular. Pero quería saber si puedo tener los servicios adicionales que te pedí.

No entiendo. Reviso la petición y le contesto:

Me parece que no acabo de entender tu mensaje. En los servicios adicionales me dices que quieres una habitación para fumadores, con aire acondicionado, wifi, y que te lleven el desayuno a la cama. Entiendo que si se anula la habitación, todo esto se anula también, ¿no? Por favor, acláramelo porque no lo entiendo.

Su respuesta:

Me refiero a que si podía contar contigo para llevarme los ceniceros y el papel higiénico, pero déjalo que ya lo compro en los chinos de abajo.

alucinada
No puedo con mi vida. Resisto la tentación de decirle que si es una broma no tiene ni puta gracia, pero me controlo. Lo peor es que encima me parece que la tipa se ha ofendido. Yo flipo con la gente.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...