post-itDesahogo | Son casi las 5 de la madrugada. Llevo más de una hora dando vueltas de mi habitación al salón como una fiera enjaulada y sin poder dormir, creo que me voy a volver loca de dolor. Me he tomado el antiinflamatorio y todavía no ha hecho efecto. Ya no sé qué hacer. Como este dolor no se pase pronto me voy a abrir las venas a bocaos. | [3]


Ridiculeces

Publicado el 17-06-2010 | Etiquetas: , , , , ,

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dentistaHe hecho muchas cosas ridículas en mi vida, pero pocas como esta mañana al tener que beberme el café con pajita. Porque soy asquerosamente adicta a la cafeína y no puedo pasar ni una mañana sin mi dosis, ni aunque tenga la mitad de la cara dormida recién salida del dentista.

Llegó un momento en que ya no podía más con el dolor de una muela medio rota, y ayer pedí cita en el dentista. Hacía años que no me atrevía a ir, porque tengo un empaste roto que sé que me tendrán que arrancar para poderlo arreglar, y solo de pensarlo se me ponen los pelos de punta.

Pero la cosa ha alcanzado un punto en que ya no hay posible marcha atrás, y toca joderse y aguantarse, así que esta mañana he ido al dentista de urgencias a que me hiciera un apaño rápido que me permitiera salir del paso y no volvernos a ver en unos cuantos años más. Un par de coronas, una reconstrucción de urgencia, 120 eurazos y que vuelva la semana que viene a que me maten el nervio. Sí, lo tienes claro. Como estos días no me duela, ya me habéis visto por aquí otra vez.

Y ahora tengo la mitad de la cara anestesiada, casi no puedo hablar y hasta me cuesta respirar, y encima tengo que beber con pajita durante unas horas hasta que baje la inflamación. Pero soy IN-CA-PAZ de prescindir del café por unas horas. Soy una yonki ridícula.


Debería haber probado las drogas mucho antes

Publicado el 30-04-2010 | Etiquetas: , , ,

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Es genial, por primera vez en un montón de tiempo, sentir que no me duele nada, que vuelvo a ser yo misma, que vuelvo a ser libre en vez de estar secuestrada en mi propio cuerpo por culpa del dolor.

Es genial volver a enchufarme el iPod y tener ganas de bailar mientras limpio y recojo la casa, en vez de arrastarme penosamente intentando mantener un poco de orden en la cueva. Es genial cantar a grito pelado, es genial ponerme a barrer el comedor y acabar bailando con la escoba y dando saltitos. Joder, ¡ya ni recordaba esta sensación! Me refiero a la sensación de ¡tener ganas de moverme!

Hoy, por primera vez en muchos meses, me apetece bailar y saltar y correr, porque ya no siento esos latigazos de dolor y es genial.

Tengo ganas de salir, tengo ganas de ir de compras, de ir al cine, de salir a cenar, de hacer mil cosas. Porque pasarme dos horas sentada en una butaca del cine o de un restaurante ya no me parece una tortura, porque ya no me cuesta caminar, ¡porque vuelvo a ser yo misma! Estoy como loca por volver a las clases de aerobic, de steps, a machacarme en las máquinas de fitness, ¡me he matriculado en el polideportivo de Fashion MiniCity! Ya no hay excusas. Ni las necesito, porque tengo ganas, porque me apetece.

dolorYa no sé cuantos meses he estado aguantando este dolor monstruoso. Sí recuerdo que en noviembre fue el cumpleaños de mi cuñada y fuimos a celebrarlo a un japo. Nos pasamos 3 horas sentados en un tatami y llegó un punto en el que me habría cortado las venas a mordiscos del dolor que sentía, pero me aguanté. Recuerdo que la última peli que hemos ido a ver al cine fue Avatar, en diciembre creo, y aunque la peli no me desagradó, solo de pensar en repetir la experiencia me salen sarpullidos.

Y desde ya antes estoy aguantando. ¿Por qué? Por una ridiculez, porque nadie va al médico a decir que le duele el culo hasta el punto que casi no puede mover la pierna y camina cojeando, especialmente si pasa tantas horas al día sentada como yo. Porque además, ¿no se supone que estas cosas se sufren en silencio? Así que me aguanté e hice lo que habría hecho cualquiera: buscar mis síntomas por internet y ver si alguien tenía algún remedio contra el dolor de culo. Y no, no lo encontré, así que me he jodido durante un montón de meses aguantando esta tortura. Probé incluso a ponerme réflex, pues tenía pinta de dolor muscular, y lo único que conseguí fue que se me pusiera la piel roja y me ardiera. Exitazo rotuno, en mi línea.

Hasta que ayer ya no pude más con el dolor y fui a visitar a mi médico de cabecera. Diagnóstico: inflamación del nervio ciático. Tratamiento: antiinflamatorios potentes para combatir la inflamación, un protector estomacal, y dentro de 10 días vuelvo al centro de salud.

ciática

No sé si serán las pastillas que me han dado para combatir la inflamación, que me ponen hiperactiva, o será que por primera vez en un montón de meses no me duele nada y me siento liberada, pero os aseguro que esta sensación es genial. Es más: ¡estoy eufórica perdida! Debería haber probado las drogas mucho antes.

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