El mal humor es contagioso

Publicado el 16-01-2012 | Etiquetas: , , , , , ,

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Es jodido, pero si él se despierta de mal humor y me suelta algún ladrido de buena mañana, ya me jode el resto del día.

Mira que yo tengo malos despertares, pero lo suyo clama al cielo. A él se le pasa al cabo de un rato y ya ni se acuerda: lo que pasa en la cama se queda en la cama. Pero si yo voy ya cabreada antes de tomarme siquiera el primer café de la mañana, mi nivel de tolerancia tiende a cero, así que es lógico y normal que yo también le suelte algún berrido al cabo de media hora sin venir a cuento, que le deje a él flipando y sin entender nada, y vuelta a estar cabreado como una mona.

Googleo sobre el mal humor por las mañanas, y me encuentro con esta gran verdad_

Cuando nos levantamos de mala manera, un comentario de otra persona tiene el poder de multiplicar nuestro malhumor. Y ahí ya no nos soportamos ni nosotros mismos. 

Aunque ninguna de las soluciones que aporta el enlace me sirve. Yo necesito algo para solucionar el mal humor antes de salir de la cama.

Tenemos que solucionar esto del mal humor mañanero, es vital para que nuestra relación mejore y no entrar en un círculo vicioso de mal humor desde que suena el despertador, porque el mal humor es contagioso de narices. ¿Alguna idea?

mal humor por las mañanas


Lo nuestro se va a arreglar

Publicado el 09-01-2012 | Etiquetas: , , , , ,

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Esto se va a arreglar, lo sé. Solo necesitábamos darnos un poco de margen, él necesita tiempo y espacio para relajarse y yo necesito también dejar de agobiarme y de presionar. Necesitábamos poner los contadores a cero, porque juntos funcionamos pero es el roce de la convivencia lo que nos ha hecho polvo. Eso y no hablar las cosas, no haber sido capaces de comunicarle al otro lo que nos molesta.

Cuando a él le mosquea algo que yo hago, se lo calla hasta que no puede más y explota, y yo flipo porque no entiendo a qué viene tanto follón. Y cuando a mí me mosquea algo, reacciono chinchándole por todo, rebotándome por cualquier tontería y montando un dramón, y claro, él también flipa porque no entiende a qué viene tanto jaleo.

Nos hace falta pactar reglas nuevas de convivencia y hablar más las cosas en vez de encabezonarnos cada uno por su cuenta. Comunicación es la clave, no esperar a que el otro adivine lo que nos pasa por la cabeza. Porque nos queremos y cuando estamos bien estamos muy bien juntos. Este fin de semana hemos ido juntos a limpiar el coche, ni me acordaba del tiempo que hacía que no hacíamos algo así juntos, y nos lo hemos pasado bomba con el agua, el jabón, y puteando a Pitufi con la aspiradora. En lugar de quejarme porque él se pasaba las horas en el ordenador jugando mientras yo me quedo en el comedor viendo la tele, he estado con él en su habitación, hemos estado hablando, hemos cedido los dos en cositas pequeñas y nos hemos acercado más de lo que lo habíamos hecho en muchos meses. Tocamos fondo, pero estamos decididos a subir.

De este bache saldremos, y este fin de semana hemos demostrado que queremos y podemos.

El 2012 va a ser nuestro año.

2012 year of love

post-itEPIC FAIL | Ir a comer al MacDonald’s pretendiendo huir de críos ruidosos y con sobredosis de azúcar el día de Reyes. Solo a mí se me ocurre. Fracaso total, claro. Uno más que añadir a mi larga lista. Herodes, vuelve. Y si no puedes raptarlos a todos, al menos llévate a ese al que unos inconscientes han regalado una guitarra de juguete… | [2]


Un bulto de carne con ojos

Publicado el 06-01-2012 | Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

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Así es como me siento: como un bulto de carne con ojos. Debería ponerme en marcha, limpiar la casa, poner una secadora, recoger la cocina, sacar de paseo a Pitufi, ¡joder, desayunar! Y no soy capaz de moverme del sofá. Estoy completamente bloqueada, sin ánimos y sin fuerzas, como si me hubieran desenchufado. He intentado ponerme en marcha pero las piernas no me sostienen. Cosa lógica, por otra parte, ya que llevo tres días comiendo de pena. 

Ya no estamos juntos. Ya no somos pareja.  

Dos frases y me hundí en la miseria. El lunes pido cita con el psiquiatra. Están pasando muchas cosas en mi cabeza, no ahora sino desde hace ya tiempo, que no soy capaz de comprender.  
 
Necesito ayuda.


Qué mal momento habéis elegido…

Publicado el 10-12-2011 | Etiquetas: , , , , , ,

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Queridos familiares y amigos:  
 
Os agradezco enormemente que me visitéis en casa estos días inciertos y que queráis ayudar a hacerme la convalecencia más agradable.  
 
Os agradezco mucho todos vuestros esfuerzos para que esté entretenida: esta semana ha sido un puente muy largo y tener que pasármelo encerrada en casa sin poder salir se le haría pesado y aburrido a cualquiera.  
 
Os agradezco también las ganas que le estáis poniendo, soy consciente de que si habitualmente no soy una persona fácil, estar con estas molestias me hace aun más insufrible que de costumbre.  
 
Gracias por contarme vuestras historias, por intentar animarme, darme conversación e interesaros por mis opiniones, ideas y puntos de vista. Demostrar que os preocupa lo que pienso siempre es de agradecer.  
 
Pero estoy con faringitis, cabrones, tengo la garganta irritada y llevo varios días sin voz. La próxima vez que os pongáis todos de acuerdo para pedirme opinión y/o consejo sobre vuestras cosillas, elegid un momento en que pueda hablar por lo menos… 
 
¿O a lo mejor es que hay alguna relación entre que me pidáis consejo y que yo no pueda hablar…? Hummmmmm…


Pregunta

Publicado el 06-12-2011 | Etiquetas: , , ,

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Cuando te quemas la lengua con leche hirviendo por haber calentado demasiado el café con el chorro de la cafetera, ¿cuánto tiempo dura esa horrible sensación de no notar los sabores? Llevo ya dos días así por hacer el gilipollas, y es muy molesto  :oops:


Mis traumas infantiles #1: “Hacer vahos”

Publicado el 30-11-2011 | Etiquetas: , , , , ,

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Cuando era pequeña, me resfriaba. Como todos los críos. Y de vez en cuando, también cogía anginas. Como todos los críos, supongo. De hecho, aún las sigo padeciendo con relativa frecuencia. En pelis y series americanas estamos hartos de ver a gente a la que les extirpan las amígdalas y se ponen hasta el culo de helado, pero yo no conozco a nadie a quien se las hayan extirpado por un problema de anginas. Esto por aquí creo que no se lleva, así que yo me sigo jodiendo de vez en cuando con mi dolor de garganta.

Como las anginas son una infección, la recomendación del médico era siempre la misma: antibióticos. Y a mi abuela no le hacía ni pizca de gracia darme antibióticos de pequeña. Así que aplicaban un remedio casero que era más una tortura que una solución: ponerme a hacer vahos. ¿Y en qué consiste eso de hacer vahos? Os preguntaréis. Pues en torturarme aprovechándose de que era muy pequeña y no me podía defender, básicamente. Ponían al fuego una olla con agua y hojas de eucalipto, me cogían en volandas y me ponían a aspirar los vapores del agua hirviendo con el eucalipto con la cabeza tapada con una toalla para que no se escapara el vapor.

hacer vahos

El resultado era claustrofóbico y humillante. Yo lloraba, pataleaba y me retorcía intentando escapar, hasta que me dejaban ir más por el peligro de caerme en la olla hirviendo o abrirme la cabeza contra el suelo que por cualquier otra cosa. Y estas cosas no son gratuitas, tienen sus consecuencias: gracias mamá, gracias abuela, gracias a vosotras no soporto las saunas y odio el olor a eucalipto.


Cuando una canción se te pega

Publicado el 29-11-2011 | Etiquetas: , , , , , ,

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¿No es horrible cuando tienes una cancioncilla absurda que se te ha quedado pegada al cerebro y no hay forma de sacártela de encima? Llevo desde el sábado con el I’m crazy but you like it (loca, loca, loca) creo que de Shakira enganchado y no sé cómo despegármelo, ¡me va a volver loca a mi!


No sé qué es peor…

Publicado el 21-11-2011 | Etiquetas: , , , , , , , , , ,

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… Si organizar un cumple de 18 años y que se me llene el bar de niñatos a los que les falta un hervor y sentirme como la madrastra de Blancanieves, o que te reserven el local para montar una fiesta privada las camareras del Bora Bora, que se te llene el bar de pivonazos veinteañeras, y acabar con la autoestima por los suelos de sentirme la hermanastra de Cenicienta.

A ver si me explico:

¿Tú crees que esto es normal? Pues imagínate 25 tías así, un poco más vestidas vale, pero con sus vestidos ajustados, sus minifaldas y sus escotazos, conscientes de que están muy buenas y con ganas de mucho cachondeo. Ni un solo tío, todo el bas para ellas solas y sabiendo que pueden desmadrarse en confianza. Me consta que los camareros pasaron algún que otro mal rato, pero ¡joder, es que me estaba poniendo mala hasta yo!

Tengo que filtrar las fiestas privadas que organizamos y ser más selectiva, o van a acabar con el poco amor propio que me quedaba.


¡¿Me estoy volviendo una puretilla?!

Publicado el 14-11-2011 | Etiquetas: , , , , ,

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Lo que me faltaba ya después del bajón de la semana pasada. Exactamente, ¿cuándo dejaron los chavales de 18 años de ser yogurines potentorros para pasar a ser niños de teta?

Este fin de semana hemos tenido un cumpleaños en Central Perk: el último, de un grupo de 25 amigos, en cruzar la frontera de la mayoría de edad.

Es recordarlo y me dan ganas de echarme a llorar: El bar lleno de chavales de 18 años, y yo me sentía como la mamá de todos ellos. ¡Qué bajonazo, Dios mío! Acostumbrada a los muchachotes de diario, el sábado parecía que Central Perk se había convertido en un Chiqui Park, solo me faltaba la piscina de bola. Para abrirse las venas en canal. ¡Si cualquiera diría que estaban todos los chavales a medio hacer! No les faltaba un hervor: les faltaba una hora de horneado por lo menos.

Yo me acuerdo, no hace tanto, que aún veía potables a los chicos de 18 años. ¿Cómo es posible que, de 25 tíos, no hubiera ni uno que mereciera la pena? ¡Si casi les tengo que sacar el babero para darles la cena! Qué bajón, madre mía, ¡qué bajón!

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