Compañeros… O algo

Publicado el 17-03-2012 | Etiquetas: , , , , , , , ,

5

Estoy deprimida, dolorida física y emocionalmente, con la regla y en el paro por primera vez en 30 años. ¿Y mi marido? ¿Crees que está ahí, apoyándome, dándome cariño o al menos un mínimo contacto humano ahora cuando más lo necesito? Pues no: se pasa las horas en su habitación, jugando a un videojuego en el ordenador y de charla con sus amigos. Un día, y otro día, y otro día, y otro día, y otro día

No puede decir que no hablo claro, que no le digo lo que necesito, pero se lo pasa por el culo porque mis sentimientos le importan una mierda. ¿Qué coño estoy haciendo con mi vida?

Qué guay es estar casada y tener a tu lado un compañero que te quiera y que te apoye en los malos momentos, ¿verdad? No lo sé, contádmelo vosotras porque yo no tengo ni idea de lo que es eso.

Y me pregunta que si estoy enfadada. ¿Por qué iba a estarlo? ¿Es que tengo motivos, acaso, para enfadarme? Que si puede hacer algo, no te jode… ¿Y qué más da lo que pueda hacer, si no le da la gana?


Tú me estás haciendo luz de gas

Publicado el 16-03-2012 | Etiquetas: , , , , , , ,

7

¿Cómo es posible que cosas que yo debía saber, se me ocultaran?

¿Cómo es posible que no conociera el calendario previsto de lanzamiento, si esas fechas afectaban directamente a mis funciones?

¿Cómo es posible que la fecha estuviera tan cerca, concretamente al día siguiente de mi salida por la puerta de atrás, y yo no supiera nada? Me enteré por casualidad, porque sigo encima del proyecto, que si no…

¿Cómo es posible que no me dejaran preparar todo lo necesario para el día D?

¿Cómo es posible que se me ocultara tanta información y de tanta importancia?

¿Cómo es que en tan solo dos semanas le han dado la vuelta a todo y a mí me han tenido en la inopia?

¿Es casualidad que todo esto que se me ha ocultado dependiera directamente del jefecillo piltrafilla?

¿Cómo es posible que en tan solo dos semanas, desde que el jefecillo piltrafilla se incorporó, cambiaran tantas cosas y no me informaran, aunque afectaban directamente a mi trabajo?

¿Cómo es posible, en pocas palabras, que no me hayan dejado hacer mi trabajo, que se me haya bloqueado sistemáticamente y encima se haya intentado arrastrar mi nombre por el fango?

Anti-Torture Vigil - Week 45: All Alone
Creative Commons License Photo Credit: Justin Norman via Compfight

Solo hay una explicación: el jefecillo piltrafilla buscaba mi despido desde el primer día. Ya los sospechaba, y consiguió que dudara de mi intuición, de lo que notaba a diario. Me ha estado haciendo luz de gas.

No fue algo puntual ni algo debido a un encontronazo, o a que no nos entiendiéramos: ha buscado marginarme, bloquearme, me ha estado ocultando información para que no pudiera hacer bien mi trabajo mientras me acusaba de ser una vende-motos, ha estado conspirando para apartarme desde el primer día. La prueba está en que ha conseguido tenerme fuera en un tiempo récord mientras yo seguía en la inopia sin entender por dónde me caían los misiles.

Como responsable del área que nos tocaba, no vale una mierda y yo le doy mil vueltas en todo, en experiencia, en formación y en capacidad. Ahora, como conspirador mafioso es un crack el tío.

Qué hijo de la gran puta.


Cosas que no me cuadraban en El Templo del Glamour

Publicado el 15-03-2012 | Etiquetas: , , , , , , ,

9

Sigo dándole vueltas a lo que me ha pasado. Poco a poco voy recuperando el sentido, aunque todavía estoy algo aturdida. Recuerdo frases, cosas que no me cuadraban, y empiezo a ver cada vez más claro que era un tema de cultura empresarial, una cultura empresarial que percibía y con la que no encajaba.

El proceso de selección fue bastante extraño: tuve una entrevista larguísima por la mañana en Recursos Humanos donde me preguntaron hasta por mi primera comunión. Y a mediodía me llamaron para que fuese a hacer otra entrevista con dirección a la mañana siguiente. Todo muy flipante.

Hice la segunda entrevista con dirección, también muy larga y muy intensa, me preguntaron cosas diferentes, incoherentes, inconexas… Todo muy extraño. Me dijeron que el puesto para el que veían que yo encajaba no se había creado aún, como quien dice que lo iban a crear especialmente para mí porque no querían perderme y veían que podía aportar muchas cosas. Y me tuvieron tres semanas destrozándome las uñas de la ansiedad, sin dar señales de vida. Cuando por fin tuvimos la tercera entrevista con los jefazos, en un que pin que pan llegamos a un acuerdo se suponía que satisfactorio para todas las partes en menos de 5 minutos. O eso creía yo.

Me vendieron que era una startup y como tal la empresa era joven, dinámica, creativa, buenrollera, que trabajaba para grandes marcas que habían apostado por el proyecto aunque aún estaba en fase de desarrollo. No sé cómo todo eso no me olió a chamusquina desde el primer momento, porque la realidad una vez me incorporé era muy diferente: en realidad tenían “contactos” (vete a saber) en esas primeras marcas, y estaban esperando a que les ofreciéramos algo. Ah, coño, la cosa cambia un montón entonces…

Pero lo que más me dolía era la cultura empresarial, que desde fuera te vendan ese rollo de joven, creativa, buenrollera y tal, y luego una vez allí las cosas fueran muy distintas. En una startup tienes no solo la necesidad, sino casi la obligación de promover el talento y la creatividad, porque NO TIENES CLIENTES aún, no te puedes permitir el lujo de desperdiciar ni una pizca de talento. Pero ellos no sabían cómo (y temo que tampoco querían) hacerlo. Les interesaba más que la gente estuviera sentada en su sitio mirando la pantalla, callados y hablando con alguien por el chat de facebook, que teniendo ideas creativas en equipo junto a la máquina de café.

  • Si venían los jefazos y si nos veían hablando entre nosotros de trabajo nos pegaban la bronca por estar de tertulia.
  • Si hacíamos un chiste o una broma entre compañeros en un momento determinado, porque es lógico y normal si las jornadas son tan largas que en algún momento hagamos un comentario personal, nos preguntemos qué tal el finde o nos echemos unas risas, nos dijeran que teníamos que estar concentrados en nuestro trabajo y los temas personales los habláramos fuera, que no nos pagaban para eso.
  • Si nos levantábamos un momento aunque fuera para ir a por un café, nos preguntaban con retintín “¿es que no tienes trabajo?”
  • Constantemente venían visitas, inversores, socios… Y nos enseñaban como quien enseña a un amigo su jaula con los hamsters corriendo en la rueda. Era muy humillante.
  • Que nos pusieran objetivos imposibles de cumplir, lo digamos 4 personas del equipo (vamos, que no es que sea una percepción de una sola persona que no quiere dar ni un palo al agua), y nos digan que nos tendremos que quedar las horas que hagan falta y que ese no es su problema. Oye, no, perdona: sí es tu problema. Si nos has marcado unos objetivos y una fecha de entrega imposibles de cumplir, el problema es tuyo, no nuestro: o bajas los objetivos o retrasas la fecha, pero no tenemos que pagar los demás tu gilipollez.

Fraguel Rock CurryEn fin, son esos detalles de organización del trabajo, de cómo consideran los jefes que se tienen que hacer las cosas, el poco respeto hacia la vertiente humana de las personas que trabajan para ellos, porque más que trabajadores todos somos personas, con nuestras virtudes y nuestros defectos. En fin, son esas cosas que te hacen pensar “estos tíos son gilipollas, si se piensan que por ir con el látigo por la vida vamos a rendir más es que no tienen ni puta idea”. Y lo digo con conocimiento de causa, de alguien que tiene el culo pelado de dirigir equipos desde hace un montón de años. Y te planteas si es eso lo que quieres, y decides que no, que más te vale extender la red de nuevo y empezar a buscar otra cosa.

Pero contrataron a un jefecillo piltrafilla nuevo y no me dio tiempo. Estoy segura de que le contrataron por la mala hostia que se gasta, no me cabe duda, porque es del mismo palo que ellos solo que sin intentar disimular. Y desde que él entró ya fue todo cuesta abajo. Fue preguntando al resto del equipo por mí, por la espalda, a ver qué podía encontrar para utilizarlo en mi contra. Y tuvo la poca vergüenza de decírmelo en la reunión en la que me dieron la patada. Bicheando por internet, saltando de contacto en contacto, he encontrado su curriculum y me confirma mis sospechas: es un piltrafilla. Yo le doy cien vueltas en formación, en experiencia profesional y en conocimientos. Pero él es un jefe-cabrón y eso les ha cuadrado a los jefes con lo que buscaban para dirigir el cotarro y que no se les despendolen las ovejas.

Pero no es excusa, porque el jefecillo piltrafilla me pinchó para que entrara al trapo y yo entré. Porque soy tonta. Tooooonta. TONTAAAAAA. Y él aprovechó la ocasión que estaba esperando desde el primer día para darme la patada. Porque se lo puse a huevo.

He tocado algunas teclas, he activado algunos botones donde sé que en mi campo se mueven las cosas, y mañana tengo una entrevista. Deseadme suerte, que me va a hacer falta. Parada no me voy a quedar, pero encontrar trabajo siempre lleva tiempo, y con esta puta crisis aún más.


Martes y 13: despedida

Publicado el 14-03-2012 | Etiquetas: , , , , ,

11

Si me vuelvo a reír algún día de las supersticiones y de la gente que cree que en Martes y Trece la mala suerte se concentra, si me vuelvo a reír de ellos, dadme un botellazo. O recordadme el día de ayer, que para el caso será lo mismo.

Hace un mes entré a trabajar en El Templo del Glamour. El templo del glamour de puertas para afuera, porque de puertas para adentro era más bien una casa de putas de media estrella con aires de grandeza. No nos entendimos bien desde el principio. Es lo que suele ocurrir cuando uno tiene aires de grandeza, es un pijomierda y un buen comercial, que pasa como en la casa de Gran Hermano: que todo lo magnifica. Y los jefazos del Templo del Glamour son muy buenos comerciales vendemotos. Me contaron una milonga y me la creí como cuando era joven e ingenua. Poco a poco fui descubriendo que de lo que vendían a la realidad había una distancia como se Salamanca a la luna, kilómetro arriba, kilómetro abajo. Me la colaron pero bien, y mira que yo tengo callo ya con tipos como esos.

Hace un mes entré en El Templo del Glamour y hace dos semanas y media entró un nuevo jefecillo, subalterno de los jefazos, para meter en vereda al ganado porque ellos están demasiado ocupados vendiendo motos por ahí y no quieren que se les despendolen las ovejas. Así es como tratan al personal, como ganado, como cachos de carne. Quieren contratar a los mejores, y ni los valoran ni los dejan que exploten todo su potencial. Y no encajamos bien. A mí el jefecillo, por el motivo que sea, no me daba buenas vibraciones, no sabría decir bien por qué pero no me caía bien. Tampoco es que sea tan raro: ni le puedes caer bien a todo el mundo, ni te puede caer bien todo el mundo, y con este piltrafilla había un rollo raro, más bien como un mal rollo en el ambiente que no sabía a qué era debido.

Y ayer me despidió. La primera vez en mi vida que me despiden, un puto martes y trece. Que el día es lo de menos, y estaba cantado, y además yo se lo serví en bandeja porque soy tonta. Toooooonta. TONTAAAAAA.

Me jode no haberme dado cuenta. El tío no me quería en su equipo, no sé por qué. Probablemente si él hubiera entrado antes que yo, no me habría contratado. No sé si es por miedo a que le pasara por encima porque yo ya había ocupado el mismo puesto que él antes, o que le parecía que iba demasiado sobrada o qué. Que yo sepa no hay un motivo más allá de que no tenemos química, y los motivos que dio para despedirme fueron del todo absurdos, aparte de arrastrar mi reputación por el suelo manipulando unos datos, o más bien mintiendo descaradamente, cosa que no le consiento ni a él ni a mi padre. Y me encendí, claro. Que una cosa es magnificar tus cualidades y esconder tus defectos, y otra muy distinta que te acusen de mentir y estar vendiendo una moto partiendo de mentiras. Y por ahí sí que no paso.

Los grandes jefes me han dicho que no me quieren perder, que aunque no esté directamente en el equipo quieren seguir contando conmigo para algunos proyectos como freelance. Que si se hubiera podido recomponer la situación con el jefecillo, yo seguiría trabajando allí, pero como se ha cerrado en banda es imposible. La verdad, no sé si lo dicen por quedar bien, como cuando te deja un novio y te dice “no es por ti, cariño, es por mí, tú te mereces algo mejor, quedemos como amigos“, o es verdad que quieren seguir contando conmigo, lo que significaría que aunque este gilipollas haya intentado arrastrar mi nombre por el suelo, no lo ha conseguido del todo. No lo sé. Estoy confusa y desorientada. Me han prometido que el lunes, con más calma y unos días para pensar, me harán una oferta de colaboración externa. Ya veremos. No me fío ni un pelo.

Resumiendo: que un piltrafilla que no me llega ni a la suelda del zapato me ha despedido y aún estoy flipando. Es la primera vez en mi vida que me despiden. ¿Que como estoy? Como si me hubieran dado un puñetazo en la boca del estómago, y aún no he recuperado la respiración.


Enhorabuena, campeones

Publicado el 12-03-2012 | Etiquetas: , , , , , ,

8

Ya no recuerdo cuanto hace de la última vez que salí del trabajo llorando. Debía ser una niñata por aquel entonces. Y hoy lo han vuelto a lograr. Enhorabuena, campeones.

Que no tergiverse, me ha dicho, mientras me montaba una encerrona con la jefa de Recursos Humanos (inciso: ¿por qué en Recursos Humanos siempre se ponen de parte de los jefazos, y nunca de los empleados?). No, perdona, no tergiverso: cuento mi versión, como yo lo he vivido. ¿Pero qué más da, si tampoco querían escuchar mi versión, porque les da igual? Que solo hay una versión de las cosas: tal y como han pasado, dice el muy idiota. ¿Y se supone que viene del mundo de la publicidad, donde todo se juega en la mente del consumidor, donde se libra una batalla por las percepciones? Pues no deja de tener su coña, perdona que te lo diga.

Que solo a las becarias les consiente que salgan a su hora, dice la otra hijadeputa, sin ponerse colorada ni nada. Y que sonría, que cambie de actitud porque tiene que haber buen ambiente en el equipo. Pero qué puñetazo tienes, perra.

Y si por lo menos pudiera desahogarme en casa, contar lo que me pasa y encontrar un poquito de comprensión… Pero tampoco, me lo tengo que guardar para mí porque a él no le apetece escuchar mis penas, que llega del trabajo cansado y tiene ganas de desconectar, y no de que le caliente la cabeza con mis movidas.

Que deje el trabajo si tan mal estoy, me ha dicho. Sí, claro. Y pasado mañana me pides el divorcio y ya lo hemos acabado de arreglar.


Mentalidad de empresario

Publicado el 09-03-2012 | Etiquetas: , , , , ,

3

Métetelo en la cabeza de una puta vez: que los empleados consideren que su jefe es un capullo no ayuda en absoluto a que den lo mejor de sí mismos. Ya está bien. Si la gente está motivada, trabajará con ganas; si vas con el látigo por la vida, conseguirás que se escaqueen con afición. Figura!

Ir presumiendo de empresa buenrollera y modernilla de puertas para afuera y comportarte como un pequeño tirano gilipollas de puertas para adentro hace que me den ganas de escupirte.

Y ya puestos, no puedes ir por la vida presumiendo de que te sale la pasta por las orejas y tener a tus empleados hacinados como ratas, porque además de la incomodidad física evidente, les estás transmitiendo la idea de que para ti no son más que cachos de carne que se pueden amontonar de cualquier manera. Y si encima te consideran un capullo, digamos que “el entorno” no ayuda demasiado a que te ganes su respeto. Ya, suponiendo que te importara, porque tú lo que quieres es ser admirado por tus Ray-Ban, tus zapatos italianos y tu traje de firma, y el conjunto solo ayuda a que te vean como un capullo engominado demasiado pagado de sí mismo. Y ya hemos hablado de lo que pasa cuando los empleados consideran a su jefe un capullo.


Te deseo una muerte lenta y dolorosa #4 Mundo viejuno

Publicado el 25-11-2011 | Etiquetas: , , , , ,

3

WARNING!! Esta es otra de esas entradas que me va a hacer ganarme la animadversión de la media internet que no me odiaba todavía. ¡Basta ya de silencio cómplice! ¡Alguien tiene que decirlo! ¡Por la eutanasia activa de todos esos seres que estorban, molestan o sobran en este mundo! Empecemos por los vejetes, pero antes de que me acusen d desear el exterminio global de los ancianos, ya os lo sigo yo: soy una mujer muy selectiva hasta para desear la muerte ajena.

La ancianita que se intenta colar con disimulo, o con todo el morro del mundo, y si le llamas la atención te suelta que ¡es que esta juventud ya no respeta nada!

La abuela que le cuenta su vida a la carnicera cuando tú, que vas detrás, tienes prisa, y encima si se lo haces notar te responde con un bufido porque ¡esta juventud ya no respeta nada!

La abuela jubilada (casi siempre la misma del punto anterior) que lleva el carro cargado hasta el techo en la caja del súper mientras tú, con tus dos pechugas de pollo en una mano y el dinero justo en la otra, le pides por favor si te deja pasar y te dice que no, que es que ella tiene mucha prisa. ¿Prisa para qué? Oiga, no le hubiera explicado su vida y milagros a la carnicera y ahora me viene con prisas, no te jode. ¿No puede esperar 30 segundos, yo que voy con una sola cosa y llevo el dinero justo? ¡Si usted está jubilada!

La abuela que viene de bailar en el centro cívico, se sube al autobús en hora punta y te mira mal a ti, que llevas 14 horas al pie del cañón en el bar, porque vas sentada. Y encima se permiten el lujo de refunfuñar esta juventud de hoy en día es que no tiene educación y no respeta nada.

Las abuelas borroka que no solo consienten las gamberradas de sus nietos y sus amigos sino que participan con ellos muertas de la risa a jugar a tirar piedras a la puerta de _mi_ parking.

Los abuelos que casi no ven, que aprendieron a conducir en carros de caballos, pero se empeñan en seguir conduciendo cuando está claro que son un peligro al volante, que no ven, que tienen los reflejos mermados, que ponen en peligro al resto de conductores y que son un estorbo en la carretera conduciendo por el carril de la izquierda al límite de la velocidad mínima permitida, adelantando sin poner intermitente y sin mirar porque son los demás quienes tienen que apartarse por respeto, ¡que es que esta juventud ya no respeta nada!

abuelo simpson

¡Porque la imagen idílica de los ancianitos adorables está sobrevalorada!


No sé qué es peor…

Publicado el 21-11-2011 | Etiquetas: , , , , , , , , , ,

0

… Si organizar un cumple de 18 años y que se me llene el bar de niñatos a los que les falta un hervor y sentirme como la madrastra de Blancanieves, o que te reserven el local para montar una fiesta privada las camareras del Bora Bora, que se te llene el bar de pivonazos veinteañeras, y acabar con la autoestima por los suelos de sentirme la hermanastra de Cenicienta.

A ver si me explico:

¿Tú crees que esto es normal? Pues imagínate 25 tías así, un poco más vestidas vale, pero con sus vestidos ajustados, sus minifaldas y sus escotazos, conscientes de que están muy buenas y con ganas de mucho cachondeo. Ni un solo tío, todo el bas para ellas solas y sabiendo que pueden desmadrarse en confianza. Me consta que los camareros pasaron algún que otro mal rato, pero ¡joder, es que me estaba poniendo mala hasta yo!

Tengo que filtrar las fiestas privadas que organizamos y ser más selectiva, o van a acabar con el poco amor propio que me quedaba.


No se recortarán ellos los cojones…

Publicado el 09-11-2011 | Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

4

… Pero a la altura del nudo de la corbata. Me lo ha dicho Susana en un comentario en la entrada de ayer

El otro día me contaba una amiga que a su hermano le habían sancionado con un mes sin cobrar el paro por no ir a sellar cuando tocaba. La cuestión es que cuando fue a hacerlo por internet el sistema no le dejó, por lo que se fue a la oficina del INEM (o OTG por aquí) y le dijeron que habían enviado una carta informando de un cambio de fecha, carta que él no había recibido…

Según me comenta esta chica, tiene un conocido que trabaja en la OTG de Terrassa y le ha dicho que se lo han hecho a un montón de gente porque no tienen dinero para pagar los subsidios. Este chico ha puesto una reclamación y parece ser que le pagarán el mes, pero por lo pronto pasa este mes a dos velas.

Que la administración se dedique a intentar no pagar mediante el engaño, buscando ahorrarse los pagos de los que no pelean por lo suyo da mucho miedo.

Yo he vivido en carne propia los engaños de la administración para no pagar lo que deben así que sé perfectamente de lo que habla, pero esto que cuenta clama al cielo.

Mira que habrán partidas en las que puedan ahorrar esta gentuza, y solo se les ocurre engañar y tomar el pelo al contribuyente, al proveedor o al parado. Es para colgarlos a todos, pero claro, como ellos tienen la sartén por el mango

El día que empiecen a vender kalashnikovs en el Corte Inglés, ¡ay de toda esta gentuza como llegue ese día!


La sartén por el mango

Publicado el 08-11-2011 | Etiquetas: , , , , , , , ,

5

Es inútil discutir con quien tiene la sartén por el mango, aunque no tenga razón. Y cuando pasa, te sientes tan indefensa… Ponte en mi lugar:

Un mes, de golpe y porrazo y sin venir a cuento, tu jefe no te paga la nómina. Llamas a recursos humanos a ver qué ha pasado, y te convocan a una reunión.

-  Hola, buenas. Mire, que vengo porque este mes no me han pagado la nómina.

- Es que no me consta que tengamos que pagarte este mes.

- ¿Cómo que no? Pero si yo he seguido viniendo a trabajar todos los días. ¿Me han despedido y no me lo han dicho?

- No, no estás despedida: es que no me consta que tenga que pagarle la nómina.

- Pero bueno, algo habrá pasado, algún motivo habrá digo yo, porque a ver: yo no he cambiado de cuenta bancaria, ni me han ascendido, ni me han amonestado, no me han revisado el sueldo, no ha cambiado nada… Pero sin embargo este mes no me han pagado la nómina como todos los meses hasta ahora.

- Es que no me consta que tengamos que pagarte este mes.

- ¡¿Pero por qué?! ¿Es que ha fallado el sistema de fichar?

- No, es que no me consta que tengamos que pagarte este mes.

- Como hablar con una pared… ¿Y qué puedo hacer para demostrar que me tienen que pagar este mes igual que todos los anteriores?

- A ver, cálmate, vamos a intentar resolverlo. ¿Verdad que tú tienes una copia del contrato que firmaste hace cuatro años? Pues tráeme tu copia y con eso veremos si lo solucionamos.

- WTF! ¿Estás hablando en serio? ¿Es que vosotros no tenéis también una copia de mi contrato en vuestros archivos?

- Sí, así es.

- ¿Y por qué no buscas la copia de la empresa?

- Porque es la empresa quien tiene la sartén por el mango. Y tú quieres cobrar, ¿verdad?

Absurdo. Demencial. Esto es más o menos lo que me ha pasado con la Put* H*ciend*.

Y me he salido con la mía. He conseguido que busquen en sus archivos, que encuentren la copia del modelo 037 e cuando me dí de alta, que comprueben que la fecha es correcta, que todo está bien y que, por lo tanto, me tienen que pagar la devolución de este año. Y pagarán cuando a ellos les de la gana, pero es una pequeña victoria que estoy disfrutando un montón.

Brindemos con champán

Brindemos porque Hacienda, aunque tenga la fuerza, no siempre tiene la razón. Y porque de vez en cuando, David le pega una buena paliza a Goliath.

Griselda: 1 – Hacienda: 0

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...