Implicaciones éticas

Publicado el 09-04-2010 | Etiquetas: , , , , ,

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Conversación real:

Peque…

¿Qué?

¿Tú te has parado a pensar en las implicaciones éticas de que este verano, además de cachas, me ponga moreno?

cara de sorpresa

No estoy muy segura de si es que el gimnasio le sube la autoestima a niveles estratosféricos, o se trata de un intento muy poco sutil de ponerme celosa.

post-itAlgunos vicios sí se pueden confesar | Creo que entre MiCari y yo podemos sostener la producción mundial de Capuccino Ice. Y de Nutella. ¡¡¡Ayyyy!!! Mañana me apunto al gimnasio, ¡prometido! | [2]


Fuerza de voluntad

Publicado el 06-04-2010 | Etiquetas: , , , ,

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Creo que hasta que no lo verbalice, no me empezaré a hacer a la idea y me pondré realmente en serio. así que ahí va:

ESTOY A DIETA

Ya está, ya lo he dicho.

Esta Semana Santa ha sido una semana de excesos varios, así que le juré a la lorza que este lunes empezaba a ponerme en serio y se iban a acabar aquí las tonterías. Hasta me he hecho el menú semanal y lo he colgado en la nevera para que me sirva como guía al hacer la compra, y así no tener la excusa de como porquerías porque no tengo nada sano que comer. Y, por supuesto, todas las golosinas quedan suprimidas sine die, es decir, hasta que la lorza remita o hasta el próximo síndrome premenstrual, lo que suceda primero.

maitena a dieta

En cambio, lo del gimnasio vamos a tener que negociarlo. Porque MiCari va todos los sábados, domingos y fiestas de guardar (¡en serio!) a un mega-gimnasio ultrapijo que está a tomar por saco de lejos, tanto que solo se puede llegar en un tiempo razonable de tiempo si vas en coche. Coche que, por cierto, se lleva él todos los días a trabajar. Así que ir yo por mi cuenta entre semana, descartado. Y los fines de semana, la que pasa kilos de ir al gimnasio soy yo. Seamos sinceras, ¿ir a machacarte con las pesas en fin de semana? ¡Eso no es afición: es vicio! Por no hablar de que me va divinamente tener la casa para mí sola las mañanas de sábados y domingos y dedicarme a perrear mientras él se pone cachas. ¿He oído mala conciencia? No, para nada.

Al lado de casa hay un gimnasio, cutrecillo eso sí, pero que me iría la mar de bien para ponerme un poquitín en forma dos o tres tardes a la semana y ayudar a bajar los kilillos que me sobran. Peeeeero! Y aquí es donde está mi drama, y es que a MiCari no le hace ninguna gracia que vaya sola al gimnasio. Él va los fines de semana con su hermana, pero no le gusta que yo vaya por mi cuenta, por si me tira los trastos algún tío cachas. Y sí, es lo que estáis pensando: son celos, y opino lo mismo que vosotras, pero no es fácil lidiar con ellos. Porque aunque él no lo exprese y se calle los celos, yo sé que le duele, y cuando amas a alguien no quieres hacerle daño ni que lo pase mal. Vamos, que no es fácil, y quien no haya pasado por lo mismo no está habilitada para dar consejos, lo siento, que como dijo Nina París en un post, desde la barrera todas sabemos torear.

Así que digamos que lo del gimnasio pasa a Operación Bikini – Fase II.


El vicio de ir al gimnasio

Publicado el 04-04-2010 | Etiquetas: , , , ,

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Sábado, 11:30 de la noche. Conversación real entre ellos dos:

Bueno, nos vemos mañana,¿no?

Sí, vale, ¿quedamos a las 9 y media?

Ok

Segundos después, cuando consigo reponerme de mi perplejidad, intervengo yo. Lo que acabo de oír no puede ser real, esta situación hay que aclararla antes de que sea demasiado tarde y alguien salga herido:

¿Vais a ir al gimnasio mañana, domingo?

Sí

Y habéis quedado a las 9 y media de la mañana…

Sí…

Un domingo. A las 9 y media de la mañana. ¿Para ir al gimnasio?

Sí…

Lo vuestro no es afición: ¡es vicio!

¿Por qué? Es un día como otro cualquiera, solo cambia el nombre

Sí, vale. Lo que tú digas. Estáis enfermos.

Se ha ido hace un rato. Tengo la casa (¡y la tele del comedor!) para mí sola. Y sigo pensando que hay que estar muy enfermo para ir al gimnasio un domingo a estas horas. ¿Tengo o no tengo razón?

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