Desde que trabajo por mi cuenta tengo que admitir que he ganado en general en calidad de vida, pero me da la sensación de que lo estoy pagando en salud. Las migrañas son mucho más frecuentes, la ciática se empezó a hacer patente desde aproximadamente un año y el insomnio ya forma parte de mi vida y convivo con él como puedo. Vale que antes, cuando salÃa del trabajo, tampoco lograba desconectar del todo, pero ni punto de comparación con el nivel de stress actual.
¿En qué lÃo me he metido?
Reunión a primera hora. Me he pasado la noche con insomnio otra vez y no doy pie con bola. He empezado a pegar ojo hacia las 6 de la mañana, asà que se me han pegado las sábanas y llego tarde. Me duelen los ovarios como hacÃa años que no me dolÃan, y como hacÃa años que no me dolÃan asà no tengo nada en el botiquÃn que me calme. La caldera ha decidido declararse en huelga y solo sale agua frÃa. La camisa sin planchar. El tanga que he elegido me sobresale por encima de la cintura del pantalón. El portátil está sin cargar, y al móvil casi no le queda baterÃa.
Me miro al espejo. Tengo la piel gris, mi pelo sin duda ha conocido dÃas mejores y calzo unas ojeras que parezco un oso panda. Estas noches de insomnio van a acabar con mi glamour. Tengo hora para renovarme el DNI, no me he hecho las fotos por esperar al último dÃa, y voy a parecer un espantapájaros. Ya lo estoy viendo: 5 años más pagando en efectivo. Genial
Y no son ni las 9 de la mañana.
Hoy puede ser un gran dÃa, duro con él
A veces me ocurre, tengo pesadillas antes de dormir, mientras todavÃa estoy despierta. Y es una sensación horrible. Hay ocasiones en que me voy a dormir pensando en algo que me tiene rallada, y me paso la noche atormentándome, imaginando que aquello que me preocupa saldrá mal de mil formas distintas, y me paso las horas dando vueltas en la cama y torturándome a mà misma con ese tema sin poder conciliar el sueño.
Anoche eran los malos los que me tuvieron toda la noche aterrorizada. Soñaba despierta que PayasoLoco me ponÃa en evidencia ante todo el mundo, me avergonzaba de un millón de formas diferentes y yo no sabÃa dónde meterme, incapaz de protegerme de su ataque.
PayasoLoco distiribuye sus golpes entre varias vÃctimas según le sopla el viento, juega sucio, utiliza malas artes, no duda en manipular y mentir todo lo que sea necesario para conseguir su objetivo, y más que el dolor de los golpes lo que realmente hace daño es la humillación a la que puede someterte sin piedad. Para que os hagáis una idea, PayasoLoco es el equivalente en adulto (o casi) del matón del colegio: su técnica preferida consiste en atacar a su vÃctima por sorpresa, bajarle pantalones y calzoncillos, darle una patada en los cojones y cuando ya estás doblado de dolor, conseguir que toda la clase se rÃa de ti. Y volver a repetir la jugarreta por la tarde otra vez. Y asà hasta que se cansa y elige una nueva vÃctima a la que someter a sus humillaciones. Y cuando crees que ya se ha olvidado de ti, vuelve a la carga con un ataque sorpresa y diferente.
Últimamente PayasoLoco es el protagonista de mis pesadillas en casi todas estas noches de insomnio.