Cuando todo empieza a ir mal en una pareja, una de las cosas que más se echan de menos de menos es el contacto humano. Los besos, las caricias, los abrazos, los mimos en general, el roce, el cariño que existÃa antes, cuando nos besábamos en cada semáforo y no podÃamos quitarnos las manos de encima. Dicen que la pasión pasa, pero el cariño queda. Y cuando eso también se pierde, se pierde todo.
Cuando los besos son un leve roce por compromiso o por rutina, algo se rompe por dentro. Sobre todo cuando una de las partes de la pareja todavÃa está enamorada hasta las trancas y la otra está demasiado dolida como para poder demostrar cariño.
La soledad de una pareja que ya no se dirige la palabra, el frÃo en la cama, la distancia al cruzarnos por el pasillo, el hacer cada uno si vida por su cuenta… Toda esa soledad concentrada duele, pero lo que más se echa de menos es el contacto humano, el roce… esa carencia es un dolor sordo, fÃsico, que te mina las defensas y te hunde la autoestima.
Recuperar los mimos y volver a pasar tiempo juntos es un primer pasito.
Soltera o casada, con pareja o sola. Marina y yo tenemos muchas cosas en común sin saberlo, sin conocernos, a pesar de ser tan diferentes, ella en Cádiz y yo en Barcelona. Esto que escribió ayer, por ejemplo: ella escribe su solterÃa y yo siento que sus palabras retratan los dos últimos años de mi matrimonio.
El amor, queridos, es una puta mierda, asÃ, con todas sus letras. A partir de cierto punto es un duelo constante. Y yo me esfuerzo, la verdad, creo que todos lo sabéis: me esfuerzo en seguir adelante, en encontrar el equilibrio entre que no me importe y que no deje de importarme. A mi alrededor todo el mundo da consejos, y el mensaje parece ser una mezcla entre “lo importante es que tú seas feliz sola” y “algo tendrás que estar haciendo mal”. Te dicen que no lo busques, que aparecerá cuando menos te lo esperes y, al mismo tiempo, te insinúan que a lo mejor eres demasiado exigente. Te preguntan qué tenÃa de malo J.
Prometió que nunca me abandonarÃa, que me querrÃa siempre. Me dijo que lo nuestro se iba a arreglar y le creÃ. Hicimos planes a largo plazo y por un momento fui feliz. Pero ahora le siento más lejos que nunca.
No tengo ganas de hablar, ni de escribir, ni de nada. Me arrastro sin energÃas hasta el trabajo aunque lo que me gustarÃa es esconderme debajo de una manta y no salir hasta que pase la tormenta y ya no duela el corazón. Dicen que se sabe que el amor es de verdad cuando duele tanto como dientes en el alma.

No solo no tengo ganas de escribir sino que cuando me obligo a sacar fuera la tristeza, mis referencias son canciones cursis de Malú o de Revólver. No tengo perdón ni criterio.
Tanto nada para morir en la orilla.
¿Es mejor confiar en él, en que se acordará de San ValentÃn (se lo recordé el sábado pasado, y le dije bien claro que no espero ningún regalo, pero al menos el detalle de acordarse y mandarme un mensajito, ya que para mà es importante),y mañana agarrarme el cabreo padre porque no se ha acordado?
¿O se lo digo claramente, se lo recuerdo, y si resulta que ya tenÃa algo preparado para esta tarde cuando vuelva a casa, me cargo la sorpresa?
La verdad es que cabrearme me apetece cero, requiere demasiada energÃa que no tengo en este momento.
¡Ya hace planes a largo plazo! Si El Templo del Glamour sale bien, y pinta muy bien, él podrá descansar, tomarse un respiro de un año y liberarse del stress de ser el que tira del carro, y dentro de un año ¡podremos ir a buscar un bebé! Tiene muy claro cómo quiere que sea todo, y los pasos a dar para que funcione, y eso me tranquiliza.
¡Un bebé! ¡Dentro de un año! Bueno, calma, si todo sale bien dentro de un año iremos a buscarlo… pero ¡un bebé! SabÃa que saldrÃa bien.

Vivo rodeada de gente borde en los momentos buenos, y absolutamente gilipollas en los malos. Mi marido, mi hermano, alguna amiga que conservo desde hace quince años… Qué ganas de mandarlos a la mierda a todos. Me estropean el karma, el zen, los chakras, el feng-shui, el sushi y la madre que los parió a todos. Asà no es raro que esté de mal humor la mitad del tiempo, si me rodeo de gente a la que por lo visto les divierte verme de mala hostia.
No sé cómo los aguanto. Un dÃa me van a hinchar las pelotas más de lo normal y entonces se sorprenderán de que ya no les aguante tanta tonterÃa y los mande a todos a tomar por culo. Y no me vale es de que pagarán justos por pecadores porque me tienen todos hasta el potorrillo y más arriba. Los hay que están haciendo oposiciones para buscarme, y cualquier dÃa aprueban.

Que ya está bien de aguantar tantos gritos, tantas borderÃas, tantas humillaciones y tantas gilipollez es sin sentido. Estoy harta de todos.
Es jodido, pero si él se despierta de mal humor y me suelta algún ladrido de buena mañana, ya me jode el resto del dÃa.
Mira que yo tengo malos despertares, pero lo suyo clama al cielo. A él se le pasa al cabo de un rato y ya ni se acuerda: lo que pasa en la cama se queda en la cama. Pero si yo voy ya cabreada antes de tomarme siquiera el primer café de la mañana, mi nivel de tolerancia tiende a cero, asà que es lógico y normal que yo también le suelte algún berrido al cabo de media hora sin venir a cuento, que le deje a él flipando y sin entender nada, y vuelta a estar cabreado como una mona.
Googleo sobre el mal humor por las mañanas, y me encuentro con esta gran verdad_
Cuando nos levantamos de mala manera, un comentario de otra persona tiene el poder de multiplicar nuestro malhumor. Y ahà ya no nos soportamos ni nosotros mismos.Â
Aunque ninguna de las soluciones que aporta el enlace me sirve. Yo necesito algo para solucionar el mal humor antes de salir de la cama.
Tenemos que solucionar esto del mal humor mañanero, es vital para que nuestra relación mejore y no entrar en un cÃrculo vicioso de mal humor desde que suena el despertador, porque el mal humor es contagioso de narices. ¿Alguna idea?

Esto se va a arreglar, lo sé. Solo necesitábamos darnos un poco de margen, él necesita tiempo y espacio para relajarse y yo necesito también dejar de agobiarme y de presionar. Necesitábamos poner los contadores a cero, porque juntos funcionamos pero es el roce de la convivencia lo que nos ha hecho polvo. Eso y no hablar las cosas, no haber sido capaces de comunicarle al otro lo que nos molesta.
Cuando a él le mosquea algo que yo hago, se lo calla hasta que no puede más y explota, y yo flipo porque no entiendo a qué viene tanto follón. Y cuando a mà me mosquea algo, reacciono chinchándole por todo, rebotándome por cualquier tonterÃa y montando un dramón, y claro, él también flipa porque no entiende a qué viene tanto jaleo.
Nos hace falta pactar reglas nuevas de convivencia y hablar más las cosas en vez de encabezonarnos cada uno por su cuenta. Comunicación es la clave, no esperar a que el otro adivine lo que nos pasa por la cabeza. Porque nos queremos y cuando estamos bien estamos muy bien juntos. Este fin de semana hemos ido juntos a limpiar el coche, ni me acordaba del tiempo que hacÃa que no hacÃamos algo asà juntos, y nos lo hemos pasado bomba con el agua, el jabón, y puteando a Pitufi con la aspiradora. En lugar de quejarme porque él se pasaba las horas en el ordenador jugando mientras yo me quedo en el comedor viendo la tele, he estado con él en su habitación, hemos estado hablando, hemos cedido los dos en cositas pequeñas y nos hemos acercado más de lo que lo habÃamos hecho en muchos meses. Tocamos fondo, pero estamos decididos a subir.
De este bache saldremos, y este fin de semana hemos demostrado que queremos y podemos.
El 2012 va a ser nuestro año.

Cuando dices que el buen sexo en una pareja es fundamental, siempre tiene que salir el tÃpico picha-floja a decir que discrepa.
Una relación, si pretende ser para toda la vida, no puede basarse únicamente en el sexo porque entonces no es una relación “de pareja”, es otra cosa, pero sà creo que el sexo funcione es una condición sine qua non. Por supuesto, hay muchos otros criterios a tener en cuenta para seleccionar una pareja adecuada, pero que no funcione en la cama descalifica automáticamente. Hay técnicas que se pueden aprender y cosas que mejoran con la práctica, de acuerdo. Pero si él la tiene demasiado pequeña, no se le levanta, no es capaz de aguantar una erección más de 5 minutos o se corre demasiado rápido y no es consciente de tener un problema ni está dispuesto a tratarse, entonces esa relación tiene mal futuro: tú no puedes pasarte el resto de tu vida insatisfecha sexualmente solo porque el chico es simpático, amable y le cae bien a tu madre….
Quien pretenda que es posible una relación larga con un eyaculador precoz o con un picha-floja solamente me encaja en tres posibilidades:
1. Es una frÃgida
2. Piensa que el sexo en una pareja no es importante y por lo tanto los cuernos tampoco lo son (si la otra parte de la pareja piensa lo mismo, fenomenal entonces)
3. Cree que con el tiempo él cambiará
Aunque haya a quien no le guste, eso es asÃ. Y yo no encajo en ninguna de las tres.
Asà es como me siento: como un bulto de carne con ojos. DeberÃa ponerme en marcha, limpiar la casa, poner una secadora, recoger la cocina, sacar de paseo a Pitufi, ¡joder, desayunar! Y no soy capaz de moverme del sofá. Estoy completamente bloqueada, sin ánimos y sin fuerzas, como si me hubieran desenchufado. He intentado ponerme en marcha pero las piernas no me sostienen. Cosa lógica, por otra parte, ya que llevo tres dÃas comiendo de pena.
Ya no estamos juntos. Ya no somos pareja.
Dos frases y me hundà en la miseria. El lunes pido cita con el psiquiatra. Están pasando muchas cosas en mi cabeza, no ahora sino desde hace ya tiempo, que no soy capaz de comprender.
Necesito ayuda.