¡Ya hace planes a largo plazo! Si El Templo del Glamour sale bien, y pinta muy bien, él podrá descansar, tomarse un respiro de un año y liberarse del stress de ser el que tira del carro, y dentro de un año ¡podremos ir a buscar un bebé! Tiene muy claro cómo quiere que sea todo, y los pasos a dar para que funcione, y eso me tranquiliza.
¡Un bebé! ¡Dentro de un año! Bueno, calma, si todo sale bien dentro de un año iremos a buscarlo… pero ¡un bebé! SabÃa que saldrÃa bien.

Que mejorar la autoestima es una asignatura que tengo pendiente lo tengo claro desde hace bastante tiempo. Y que hay todo un negocio montado detrás de que las mujeres nos mantengamos con la autoestima baja porque asà consiguen sacarnos más dinero, también. Pero me da igual: hace unos dÃas me fui a la sección de perfumerÃa de Cortilandia dispuesta a arrasar, saqué la tarjeta de crédito y renové todo mi arsenal de potingues, que estaban ya apegotonados de tanto tiempo como hacÃa que no los usaba.
Una base de maquillaje nueva, esta vez lÃquida en lugar de en polvos como la habÃa estado utilizando hasta ahora, que mi piel ya no es la que era y necesita artillerÃa pesada. Un pintalabios nuevo, esta vez en rojo brillante, y jubilo ya el anaranjado soso y discretito que uso desde hace años. Un rimmel nuevo, que el viejo estaba ya pegoteado de no usarlo. Y un corrector de ojeras que no solo hace maravillas para que deje de parecer un mapache atropellado sino que también ilumina la mirada, increÃble.
Y trapitos nuevos. Zara Basic y rebajas, la combinación ideal. Me he comprado tejanos nuevos, varias camisas, un par de sujetadores… Y unas botas nuevas. Bendita paga extra y benditas rebajas.
Fui MiCari quien me dio ese consejo: invierte en autoestima. Y tiene razón: si te ves guapa por fuera, eso se nota por dentro y no al revés. De alguna forma extraña y retorcida ha dado sus resultados: me siento mejor conmigo misma, tengo más ganas de hacer cosas y además, esta mañana, en pleno cabreo, a MiCari se le ha escapado un piropo cuando hacÃa un montón de tiempo que no me decÃa ninguno: me vuelve a ver guapa.

Vivo rodeada de gente borde en los momentos buenos, y absolutamente gilipollas en los malos. Mi marido, mi hermano, alguna amiga que conservo desde hace quince años… Qué ganas de mandarlos a la mierda a todos. Me estropean el karma, el zen, los chakras, el feng-shui, el sushi y la madre que los parió a todos. Asà no es raro que esté de mal humor la mitad del tiempo, si me rodeo de gente a la que por lo visto les divierte verme de mala hostia.
No sé cómo los aguanto. Un dÃa me van a hinchar las pelotas más de lo normal y entonces se sorprenderán de que ya no les aguante tanta tonterÃa y los mande a todos a tomar por culo. Y no me vale es de que pagarán justos por pecadores porque me tienen todos hasta el potorrillo y más arriba. Los hay que están haciendo oposiciones para buscarme, y cualquier dÃa aprueban.

Que ya está bien de aguantar tantos gritos, tantas borderÃas, tantas humillaciones y tantas gilipollez es sin sentido. Estoy harta de todos.
Es jodido, pero si él se despierta de mal humor y me suelta algún ladrido de buena mañana, ya me jode el resto del dÃa.
Mira que yo tengo malos despertares, pero lo suyo clama al cielo. A él se le pasa al cabo de un rato y ya ni se acuerda: lo que pasa en la cama se queda en la cama. Pero si yo voy ya cabreada antes de tomarme siquiera el primer café de la mañana, mi nivel de tolerancia tiende a cero, asà que es lógico y normal que yo también le suelte algún berrido al cabo de media hora sin venir a cuento, que le deje a él flipando y sin entender nada, y vuelta a estar cabreado como una mona.
Googleo sobre el mal humor por las mañanas, y me encuentro con esta gran verdad_
Cuando nos levantamos de mala manera, un comentario de otra persona tiene el poder de multiplicar nuestro malhumor. Y ahà ya no nos soportamos ni nosotros mismos.Â
Aunque ninguna de las soluciones que aporta el enlace me sirve. Yo necesito algo para solucionar el mal humor antes de salir de la cama.
Tenemos que solucionar esto del mal humor mañanero, es vital para que nuestra relación mejore y no entrar en un cÃrculo vicioso de mal humor desde que suena el despertador, porque el mal humor es contagioso de narices. ¿Alguna idea?

Esto se va a arreglar, lo sé. Solo necesitábamos darnos un poco de margen, él necesita tiempo y espacio para relajarse y yo necesito también dejar de agobiarme y de presionar. Necesitábamos poner los contadores a cero, porque juntos funcionamos pero es el roce de la convivencia lo que nos ha hecho polvo. Eso y no hablar las cosas, no haber sido capaces de comunicarle al otro lo que nos molesta.
Cuando a él le mosquea algo que yo hago, se lo calla hasta que no puede más y explota, y yo flipo porque no entiendo a qué viene tanto follón. Y cuando a mà me mosquea algo, reacciono chinchándole por todo, rebotándome por cualquier tonterÃa y montando un dramón, y claro, él también flipa porque no entiende a qué viene tanto jaleo.
Nos hace falta pactar reglas nuevas de convivencia y hablar más las cosas en vez de encabezonarnos cada uno por su cuenta. Comunicación es la clave, no esperar a que el otro adivine lo que nos pasa por la cabeza. Porque nos queremos y cuando estamos bien estamos muy bien juntos. Este fin de semana hemos ido juntos a limpiar el coche, ni me acordaba del tiempo que hacÃa que no hacÃamos algo asà juntos, y nos lo hemos pasado bomba con el agua, el jabón, y puteando a Pitufi con la aspiradora. En lugar de quejarme porque él se pasaba las horas en el ordenador jugando mientras yo me quedo en el comedor viendo la tele, he estado con él en su habitación, hemos estado hablando, hemos cedido los dos en cositas pequeñas y nos hemos acercado más de lo que lo habÃamos hecho en muchos meses. Tocamos fondo, pero estamos decididos a subir.
De este bache saldremos, y este fin de semana hemos demostrado que queremos y podemos.
El 2012 va a ser nuestro año.

Cuando dices que el buen sexo en una pareja es fundamental, siempre tiene que salir el tÃpico picha-floja a decir que discrepa.
Una relación, si pretende ser para toda la vida, no puede basarse únicamente en el sexo porque entonces no es una relación “de pareja”, es otra cosa, pero sà creo que el sexo funcione es una condición sine qua non. Por supuesto, hay muchos otros criterios a tener en cuenta para seleccionar una pareja adecuada, pero que no funcione en la cama descalifica automáticamente. Hay técnicas que se pueden aprender y cosas que mejoran con la práctica, de acuerdo. Pero si él la tiene demasiado pequeña, no se le levanta, no es capaz de aguantar una erección más de 5 minutos o se corre demasiado rápido y no es consciente de tener un problema ni está dispuesto a tratarse, entonces esa relación tiene mal futuro: tú no puedes pasarte el resto de tu vida insatisfecha sexualmente solo porque el chico es simpático, amable y le cae bien a tu madre….
Quien pretenda que es posible una relación larga con un eyaculador precoz o con un picha-floja solamente me encaja en tres posibilidades:
1. Es una frÃgida
2. Piensa que el sexo en una pareja no es importante y por lo tanto los cuernos tampoco lo son (si la otra parte de la pareja piensa lo mismo, fenomenal entonces)
3. Cree que con el tiempo él cambiará
Aunque haya a quien no le guste, eso es asÃ. Y yo no encajo en ninguna de las tres.
Asà es como me siento: como un bulto de carne con ojos. DeberÃa ponerme en marcha, limpiar la casa, poner una secadora, recoger la cocina, sacar de paseo a Pitufi, ¡joder, desayunar! Y no soy capaz de moverme del sofá. Estoy completamente bloqueada, sin ánimos y sin fuerzas, como si me hubieran desenchufado. He intentado ponerme en marcha pero las piernas no me sostienen. Cosa lógica, por otra parte, ya que llevo tres dÃas comiendo de pena.
Ya no estamos juntos. Ya no somos pareja.
Dos frases y me hundà en la miseria. El lunes pido cita con el psiquiatra. Están pasando muchas cosas en mi cabeza, no ahora sino desde hace ya tiempo, que no soy capaz de comprender.
Necesito ayuda.
Y, sin embargo, cuanto antes empiece a asimilarlo mejor para todos. Es tan duro que tres años y medio de matrimonio se acaben asÃ, de un dÃa para otro, con una de las miles de discusiones absurdas que hemos tenido últimamente… Yo incapaz de volver a casa, con un ataque de ansiedad que casi no me dejaba ni respirar y pidiéndole un solo motivo para volver… Y él incapaz de dármelo. Es tan humillante…
Hace apenas 4 dÃas al 2012 le pedÃa que volviera el amor y se acabaran las borderÃas, pero no era esto joder, no era esto…
Hasta escribir la palabra “divorcio” me duele en el alma y se me llenan los ojos de lágrimas. TodavÃa no me he quitado el anillo, y hasta ayer por la noche él tampoco.
Por un lado, es una liberación porque ninguno de los dos aguantaba más ya estar asÃ. Pero por otro, el abismo que se abre ahora bajo mis pies da miedo, mucho miedo. Volver a estar sola, con 30 años. Yo ya he pasado por esto antes, y sé lo que viene ahora y lo duro que es. La diferencia es que entonces tenÃa 25 años y mis prioridades eran otras muy diferentes. Hoy quiero ser madre, querÃa ser madre, lo deseaba con toda mi alma. ¿Y ahora? Ese sueño se ha roto. Ya no podré ser madre. Si el hombre de mi vida me ha fallado, ¿qué alternativas me quedan? ¿Buscar por los bares alguno que me deje preñada sin saberlo? ¿Inseminación artificial? ¿Echarle el lazo al primero que se me arrime?
Que esa es otra. Con 25, lo único disponible eran imbéciles que parecÃan competir por el premio al peor follador de la historia, y con el único que encontré que sabia lo que hacia en la cama me casé, ahora con 30 no me quiero ni imaginar el ganado que habrá por ahÃ… Casi mejor pasar de tÃos definitivamente.
Y con esto lo que me queda es una sensación de estafa monumental. De haber entregado los mejores años de lo vida y todo ha sido un engaño. Esperábamos cosas diferentes el uno del otro, de acuerdo, pero no siempre fue asÃ, hubo un tiempo en que estuvimos de acuerdo. Bajo mi punto de vista, todo se vino abajo tras la muerte de su madre, aunque también es cierto que antes nuestra relación no es que fuese tampoco de cuento de hadas, tenÃamos nuestros tiras y aflojas como cualquier pareja, nuestras discusiones pero también nuestros momentos bonitos. Pero después de aquella semana infernal, los momentos bonitos cada vez escaseaban más, su actitud dio un giro radical, se volvió más estricto, más encerrado en su mundo, menos cariñoso, primero se guardaba las cosas y después empezó a machacarme por cosas que yo no entendÃa porque él no me las habÃa explicado…
En fin, todo ahora es un caos. DeberÃa estar empezando a buscar piso, sé que cuanto antes salga de aquà y empiece a hacer mi vida mucho mejor para todos, pero no consigo hacerme a la idea de que esto se ha acabado para siempre.
O a los Reyes Magos. O a quien corresponda. Del 2012 solo espero:
Que vuelva el amor.
Y que se acaben los desprecios, las borderÃas y el rencor.
Nada más. Yo creo que es fácil, no pido mucho.
Esta Nochevieja la pasaré trabajando. Mi familia ha venido a pasarla conmigo. La familia de mi marido no. Pasaré la entrada del 2012 sin la persona que amo a mi lado. No tendré a quien besar y abrazar tras las campanadas.
Mi marido no vendrá a pasar el Fin de Año a mi lado porque es un borde, está peleado con mi hermano y no piensa claudicar aunque mi hermano se ha disculpado y ha prometido hacer todo lo posible para que MiCari esté cómodo.
También está enfadado con mi madre porque en el funeral de mi suegra mi madre estaba en el hospital y en una isla y no pidió el alta y cogió un avión para venir, que es lo que según él tendrÃa que haber hecho. No le basta que estuviera desde que ingresaron a mi suegra hasta varios dÃas después sin separarse del teléfono, preocupándose constantemente por todos y que mandara flores. Según él, lo que mi madre deberÃa haber hecho era coger el alta médica, sacar el dinero de debajo de las piedras si hace falta para un vuelo y presentarse aquà aunque fuera a rastras. Y después de más de un año no se lo perdona aunque mi madre ha intentado darle explicaciones que él no acepta.
Mi familia ha venido a pasar el Fin de Año conmigo, pero mi marido se quedará en casa y lo pasará por su cuenta, no conmigo. Una manera de puta madre de empezar el año. Feliz 2012, Griselda.
Qué harta estoy de tanta tonterÃa, de tanto rencor y de tantas borderÃas.