Este año no me gustó el desfile

Publicado el 13-10-2011 | Etiquetas: , , , , ,

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Es mi tradición. Cada 12 de octubre me despierto temprano y me quedo a ver el desfile en pijama en el sofá, tapada con una mantita, y disfruto como una enana. Y no me busques explicaciones o contradicciones, porque me dan igual. Si el día de las Fuerzas Armadas televisaran el desfile y me pudiera quedar delante de la tele a verlo tranquilamente, también lo haría. Pero este año me han chafado la fiesta, no me gustó el desfile del 12 de octubre.

legión desfile fuerzas armadas

Para empezar, llevo bastante mal que me toquen las tradiciones: no me gusta que la Chacón ande cambiando cosas, como el recorrido y la orientación del desfile, o el lugar donde se planta la parada real para que ZP no oyera los pitidos el año que por fin se larga. Que pretenda hacer del desfile algo más “civil” me pone del hígado, y lo de las pantallas gigantes durante el recorrido para pedir a los asistentes respeto durante los momentos solemnes es que es de juzgado de guardia. Aquí el único que no ha tenido respeto por nada es el de las cejas, a la gente que se levanta temprano a ver el desfile de las fuerzas armadas no hay que pedirle respeto como a niños pequeños porque tienen bastante más que todos esos politicuchos juntos, y la simple insinuación de que el público carezca de respeto es ofensiva.

Por otra parte, este año el desfile me ha parecido más corto, más rápido y más soso que otros años. Vale que estamos en crisis y hay que ahorrar, pero joder, tampoco creo yo que cueste tanto el desfile, si todos los chismes que salen a desfilar los tienen ya, no hay que comprar nada nuevo, no sé, no creo que sea para tanto. Más se gastan en otras gilipolleces y nadie dice nada.

Y la última queja es con respecto a la realización de TVE, patética. Yo no sé si es que el realizador se pensaba que estaba montando un videoclip techno y no la retransmisión de un desfile, pero iba aceleradísimo, sin permitirnos casi disfrutar de las imágenes. En un espectáculo de este estilo, el tempo tiene que ser necesariamente pausado, recreándose en la estética del momento y, sobre todo, permitiendo a los comentaristas contextualizar lo que estamos viendo: es habitual que nos digan a qué compañía, regimiento, cuartel, etc. corresponde cada uno de los grupos y den algunos datos curiosos. Pues ayer los comentaristas iban de culo, porque apenas les daba tiempo a apuntar un par de datos y, sin terminar la explicación, rápidamente pasaban a la imagen del siguiente grupo. Agotador. Un montón de veces escuché frases del tipo: lo que vemos ahora… no, lo que estábamos viendo hace un momento era… Los pobres debieron de acabar exhaustos, y los espectadores totalmente confusos. Y eso se notó en los comentarios, claro, que estuvieron a años luz de la calidad de otros años. Acabé aburrida de frases del tipo: la tradicional boina azul de tal, la tradicional boina verde de cual, la tradicional boina amarilla de pascual, la tradicional línea roja del pantalón de cadacual, la tradicional capa blanca de pataplán. Todos los detalles de todos los uniformes eran “tradicionales”. ¡Un diccionario de sinónimos, por favor!

En fin, que entre unos y otros me chafaron la diversión de un día que llevaba semanas esperando, y que voy a tardar un año en recuperar. Jo, no hay derecho.


El invierno se acerca

Publicado el 11-10-2011 | Etiquetas: , , , ,

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Me encanta esa época del año en que por fin apagas el maldito aire acondicionado y enciendes la calefacción, pero solo un ratito.

Esa época del año en que notas que dejas de sudar y ya te empieza a apetecer ponerte una chaquetita al sacar a la perra a pasear por la mañana.

Esa época del año en que todavía te puedes tomar una horchata en una terraza pero ya no te cueces de calor y corre una brisa agradable.

Esa época del año en que desayunas un chocolate caliente y eres feliz por un rato.

Esa época del año en que mola dormir con pijama de pantalón largo pero el de franela es aún excesivo.

Esa época del año en que te tumbas en el sofá y te tapas con una mantita fina.

Esa época del año en que la operación bikini es ya historia y te ves estupenda con ropa holgada, pero sin ir embutida en un millón de copas de ropa.

El invierno se acerca, y me encanta.


Poca autoridad

Publicado el 30-05-2011 | Etiquetas: , ,

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Vale, ya sé que después de haber dado una fiestecilla en casa el sábado que se alargó hasta el domingo la hora de la siesta (los amigos garrapatas son así), hoy tengo, como poco, escasa autoridad moral para decirle a mi vecino de arriba que deje de dar golpes a lo que sea que lleva una hora aporreando.

¿Y si le propongo invitarle a la próxima si para de una vez?

¡Aaaaayyyy, mi cabezaaaaaaaaa!


Dos semanas

Publicado el 17-12-2010 | Etiquetas: , , ,

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Quizá menos. Dos semanas es lo que he calculado que nos durará, aproximadamente, el pedido que he hecho a través de la web de Tassimo. 3 paquetes de Capuccino Carte Noire, 3 de latte machiato y otros 3 de latte machiato caramelo. A 8 cafés el paquete, 72 cafés. Si en mi casa un alijo como este dura 2 semanas, puedo estar contenta. Estoy considerando acudir a reuniones a cafeinómanos anónimos.

Su servicio de atención al cliente es una pesadilla, me pasé más de 15 minutos al teléfono para saber cuanto tiempo tardaría en llegar mi pedido (con la Dolce Gusto tardan entre 24 y 48 horas). Cuando al final me atendieron, el segundo chasco con su servicio de atención al cliente me lo llevé cuando me dijeron que el pedido tardaba un máximo de 10 días en llegar. ¡10 días! Y yo que pensaba que había hecho el pedido con tiempo, cuando aún me quedaba café para unos 3 o 4… Sin embargo, incluso a pesar de su pésimo servicio de atención al cliente y de que tarden tantos días (al final no han tardado tanto en enviarlo), prefiero hacer el pedido a través de la web, que encuentro más variedades. En El Corte Ingles, por ejemplo, encuentro el latte normal y el capuccino Maestro Lorenzo, pero no el Carte Noire que me gusta más, ni tampoco el latte caramelo, ni tampoco las variedades de té.

Si te paras a pensarlo, el café de Tassimo no es nada barato: cada paquete de 8 cuesta alrededor de 5 euros, lo que sale a 60 céntimos el café. Si le añades los gastos de envío, la electricidad, el agua, el filtro de la brita (uno nuevo cada dos meses), las pastillas para descalcificar cuando la máquina lo pida y el azúcar, te sale el café hecho en casa por casi un euro. Para luego ponerte a criticar lo que te cobran en el bar…


Pesadilla en Elm Street – El Origen

Publicado el 13-12-2010 | Etiquetas: , , , ,

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Ayer alquilamos en el videoclub de ONO Pesadilla en Elm Street, el Origen.

Desde que nos hemos puesto tele de pago, casi no vamos al cine y el chico del videoclub de abajo no nos ha vuelto a ver el pelo. No es culpa nuestra, mira que llevo tiempo diciéndole que debería poner en marcha un sistema de reparto a domicilio como el Telepizza, que en esos días lluviosos o fríos de invierno en los que no apetece salir, seguro que tendría mucha demanda, pero él ni caso. Los de ONO sí han visto el filón y claro, luego el chaval del videoclub lloriqueará y se quejará de la piratería y de la crisis. Este país es así.

Freddy Krueger. Pesadila en Elm Street, el origen

En fin, a lo que iba, la peli. Un aburrimiento, predecible de punta a cabo. Lo bueno de ver una peli en casa es que puedes comentar la jugada con tu pareja, el cine claramente pierde mucho en este aspecto. Lo peor sin duda fue la pareja de protagonistas, Quentin y Nancy. Tan aborrecibles que me pasé toda la película deseando que Freddy se los cargara entre mucha sangre y mucho dolor. Y teniendo en cuenta que (¡¡OJO SPOILERS!!) estamos hablando de un pederasta y unos niños torturados, tiene mucho mérito.

Nancy Thompson y Quentin. Pesadilla en Elm Street, el origen

Cuando en una peli de terror te cae mejor el malo malísimo que los protagonistas, es que algo falla. En este caso, aparte de un argumento previsible y entre otras cosas, falla que los protagonistas tienen el carisma de una merluza a la plancha.


Anticomerciales #1: los señores tapiceros

Publicado el 08-11-2010 | Etiquetas: , , ,

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Pitufi entró en la familia como un vendaval, arrasando con todo. Ahora que es algo más mayor y está más calmada, quería empezar a cambiar algunas cosas que no soportaron bien su llegada, como es el sofá del comedor. Tener un perro en casa implica millones de lavados de fundas del sofá, porque aunque no quieras, se sube y hace de las suyas. Por ejemplo, Pitufi vuelve de la calle con las patitas de arena o barro del parque, y lo primero que hace es ponerse cómoda en el sofá, y aunque lo tenga cubierto con una funda protectora, no hay más remedio que hacer millones de lavadoras para tenerlo en un estado más o menos aceptable, libre de manchas y de pelos.

Así que había pensado en cambiar la tapicería del sofá por una que tolerara mejor las manchas y se limpiara de pelos más fácilmente, y aprovechar para cambiar uno de los cojines que estaba mordisqueado y en un estado lamentable.

Como a estas alturas cualquier persona de mi generación y poder adquisitivo haría (o eso creía yo), me dirijo al oráculo de Google y consulto tapiceros en mi ciudad (en mi ciudad, ¡pero qué bien suena eso!). Me salen 34. No está mal para un negocio que pensaba que estaría ya en vías de extinción… De esos 34, descarto uno que se dedica a tapicerías de coche, uno que es de suministros, y otro que no trabaja para particulares. Me quedan 31. De esos 31, solo consigo contactar 3: el resto o tienen el teléfono incorrecto, o comunican, o no contestan. Pues qué bien.

De los 3 que consigo contactar, quedo con 2 para el viernes y con el otro para el martes para que vengan a tomar medidas y hacerme un presupuesto. Uno de los del viernes, me cambia la hora de la cita 3 veces. El segundo directamente no se presenta y tampoco llama.

El que sí se presenta, es un señor de 64 años que se jubila el año que viene. Juega un rato con Pitufi, toma medidas de todo, me enseña unas muestras de tejidos, me habla de su abuelo fallecido a los 15 días de cumplir los 100 años, me enseña a hacer una pajarita y una rana de papiroflexia y consigue darle un nuevo sentido a la palabra incomodidad. Sospecho que lograr que me envíe el presupuesto por e-mail va a ser complicado. Me ha llamado esta mañana. Tapizar el sofá de nuevo y cambiar el cojín me va a costar 900 € si me hace el trabajo sin IVA. A ver cómo se lo explico, muy señor mío:

sofá de ikea

Como usted comprenderá, va a ser que no. ¡Y encima se me ofende, me suelta un rollo y me pega la bronca!

Luego dicen que hay crisis, pero un cliente busca un profesional (ni siquiera te digo uno bueno, no: uno cualquiera me vale) y de un listado especializado llamando por teléfono el 90% es imposible de contactar (no sé cómo esperan que les lleguen los clientes, ¿paseando por la calle? ¡Anda, mira, ahora que paso por delante de este sótano cutre y mal ventilado, me acuerdo de que tengo que cambiar la tapicería del sofá…!); y de los que sí ha logrado contactar, una tercera parte pasa olímpicamente de sus clientes, y otra tercera parte los maltrata. No sé qué pasará con la última tercera parte, pero ya me espero casi cualquier cosa.

No me extraña que este país esté en crisis.


Es tiempo de chocolate caliente

Publicado el 04-11-2010 | Etiquetas: , ,

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chocolate calienteUna de las muchas ventajas de haber vuelto a la civilización después de haber vivido demasiados años en un agujero infecto perdido en el culo del mundo, además de que aquí sí que llega Telepizza, es que no tengo que coger el coche si me apetece ir a una cafetería.

Si es muy absurdo gastarse una morterada de millones en un piso que estaremos pagando toda la vida, por el pequeño capricho de poder bajar al bar a leer el periódico mientras me tomo un chocolate caliente, me lo decís que hay confianza.


No supieron morir de otra manera

Publicado el 12-10-2010 | Etiquetas: , , , ,

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desfile fuerzas armadas legiónEn mi casa, desde que tengo memoria, me despierto temprano el 12 de octubre y veo el desfile de las Fuerzas Armadas en pijama desde el sofá. Podría buscar profundos razonamientos estéticos o aludir al despliegue de virilidad para justificarme, pero es que no me apetece. Tampoco me vengas con razonamientos históricos o políticos sobre el significado de este día, ni con comparaciones con desfiles militares en régimenes fascistas o comunistas. Disfruto viento el desfile de las Fuerzas Armadas y punto.

Uno de los momentos que más me emocionan del día, aparte de ver al paracaidista portando la bandera, que me parece impresionante, es la lectura del soneto a los caídos en acto de servicio justo antes del himno La muerte no es el final. Para un militar o un guardia civil, morir en acto de servicio es un orgullo, dar la vida por su patria, que son las dos cosas más importantes que tiene. No le busquéis explicaciones, porque es algo que no nace de la reflexión.

“Lo demandó el honor y obedecieron,
lo requirió el deber y lo acataron.
Con su sangre la empresa rubricaron,
con su esfuerzo la Patria redimieron.

Fueron grandes y fuertes,
porque fueron fieles al juramento que empeñaron.
Por eso como valientes lucharon
y como héroes murieron.

Por la patria morir fue su destino.
Querer a España, su pasión eterna,
servir en los Ejércitos su vocación y sino.

No quisieron servir a otra bandera,
no quisieron andar otro camino,
no supieron morir de otra manera”.


Primera junta de propietarios

Publicado el 19-09-2010 | Etiquetas: ,

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aquí no hay quien vivaTambién llamada “reunión de vecinos”, pero ahora que tengo una hipoteca a mi nombre, mola mucho más eso de propietarios. El jueves tuvimos la primera y ya he empezado a conocer la fauna que aquí habita.

Para empezar, mi vecino de enfrente es un hombre mayor, vive solo y está enfermo. Parece que le oyen salir de madrugada y volver cargado con muebles viejos pero me dijeron que no padece el Síndrome de Diócesis, lo cual, si lo piensas bien, es tranquilizador: puede que tenga problemas con los vecinos, pero no con el obispado.

Sin embargo, mi vecino de enfrente tiene preocupados a todo el vecindario. Menos al del 1º-1ª, que está tranquilo porque no ha golido nunca a gas. Oye, cada uno se consuela como quiere.

Y el mejor de todos es el vecino del ático, al que llamaremos El Extracomunitario. Por culpa de un mal mantenimiento del tejado de la comunidad, del que el seguro no se hace cargo, tiene una habitación con humedades que hay que arreglar. En la cartilla de la comunidad hay fondo suficiente para pagar la reparación, pero no quiere que se coja de la cuenta porque en ese fondo también pone dinero él (la misma cuota de la comunidad que pagamos todos, se entiende) y no está de acuerdo en que se use una parte de su dinero para arreglar una parte de su gotera de una parte de su comunidad. Por eso nos quiere pasar un recibo a cada vecino para contribuir a pagarle el arreglo de la gotera sin que él tenga que aportar nada presente, pasado ni futuro. Así lleva un año entero, en el que ni arregla la gotera ni consigue cobrar de los vecinos. Este es, con diferencia, el que más me cuesta de entender.

Bienvenidos a la comunidad.


Desapego

Publicado el 15-08-2010 | Etiquetas: , , ,

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No hay nada como una mudanza para darte cuenta de la cantidad de cosas que guardas por las que, llegado el momento, no sientes el más mínimo apego. Sobre todo si la perspectiva consiste en empaquetarlas, bajarlas un piso, cargarlas en la furgoneta, subirlas dos pisos más, desempaquetarlas y colocarlas. Me estoy haciendo fan del reciclaje, no te digo más.

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